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ABC JUEVES 9- -11- -2006 Elecciones legislativas en Estados Unidos INTERNACIONAL 35 nía sobre el tablero electoral 33 escaños. El resto tendrán su reválida junto a las elecciones presidenciales de noviembre de 2008. Para ganar la mayoría en el Senado los demócratas necesitaban retener todos los asientos que tenía y arrebatarle seis a los republicanos, cuando sólo había espacio para la disputa en siete, según las encuestas. Todos los candidatos llevaron a cabo su misión de forma marcial, menos uno, Harold Ford, quien aspiraba a convertirse en el primer senador negro que hubiese dado Tennessee en mucho tiempo. Alfonso Rojo Hillary Clinton Reelegida senadora demócrata por Nueva York, aún no se ha pronunciado sobre sus aspiraciones reales. Cuenta con el apoyo de la clase adinerada neoyorquina y con gran aceptación popular. Muy valorada intelectualmente, es quizá una de las senadoras que genera más aversión en los conservadores. John Kerry El senador demócrata por Massachussets perdió frente al presidente Bush en las elecciones de hace dos años, pero podría volver a intentarlo. Sin embargo, el traspiés que tuvo en los últimos días de esta campaña, con una desafortunada broma sobre los soldados en Irak, ha dejado sus posibilidades reducidas al mínimo. Barack Obama A pesar de su inexperiencia política, ya que sólo ha sido representante en el Senado durante dos años, muchos consideran que cuenta con el carisma y el poder suficiente para afrontar una candidatura a la Presidencia. El político afroamericano ha reconocido estar barajando esta posibilidad. LA PENA DE AZNAR e lo escuché una vez al actor Robert de Niro, cuando yo vivía en Nueva York y él acababa de rodar El cabo del miedo Estábamos a mitad de la entrevista, en la cafetería del Hotel Plaza. Iban a ejecutar en Texas a un facineroso que doce años antes había matado a la cajera de un supermercado clavándole un bolígrafo en el oído y había bastante revuelo. Esperaba que echase mano de una de esas evasivas políticamente correctas a las que tan aficionados son las estrellas de la farándula, pero De Niro me miró muy fijo y masculló: No estoy a favor de la pena de muerte, pero creo que algunos la merecen Rara es la semana que no me acuerdo de la frase. Se puede estar en contra de la pena capital y casi todos dicen estarlo, alegando que se pueden cometer errores irreparables o que sería inmoral comerse al caníbal. Pero vamos al grano y hablemos de los malvados. ¿Es justa la condena a muerte contra Sadam Husein? Creo que sí y en eso coincido con el ex presidente Aznar, quien al igual que De Niro hace un quiebro, suelta que no es partidario de la pena máxima y concluye que el ex dictador iraquí tiene suficientes culpas para pagarlas de esa manera A Sadam nunca le tembló la mano. Los cadáveres de esos 148 civiles chiíes por los que el tribunal de Bagdad ordena que se le ahorque, son una gota en el mar de sangre que llenaron sus veinticinco años en el poder. ¿Merece vivir un tipo que gaseaba niños y mujeres? ¿Un sátrapa que hizo colgar a sus yernos por la cuencas de los ojos y en ganchos de carnicero? ¿Un tirano que ordenó enterrar vivos en la arenas de Babilonia a miles y miles de estudiantes? Y hablamos de Sadam, pero podríamos hacerlo de otros, que en lugar de urdir fechorías en Mesopotamia, las perpetraron aquí. ¿Sería injusto fusilar a quien asesina a veinticinco inocentes? ¿Al que se vanagloria de sus atrocidades y afirma que su alegría es el dolor de los hijos de sus víctimas? Creo, sinceramente, que no. S Missouri y Montana Las victorias más celebradas fueron las de Missouri y Montana, no sólo porque allí la competición era muy reñida, sino porque son dos estados de la América profunda considerados bastión republicano y evangelista. En ese último estado el silencio del senador Comrad Burns, que ha sufrido por sus lazos con el lobbysta convicto Jack Abramoff, hacía temer un recuento, pero el margen por el que le superaba su rival demócrata Jon Tester dejaba esa posibilidad fuera de la ley En el corazón del llamado cinturón de la Biblia que tienen los evangelistas en Missouri, Clair McCaskill logró sacar gente hasta de los árboles contó Florence Bernstein, que trabajó el martes en un colegio electoral Hermitage (Missouri) Según esta mujer de 83 años, que ha participado en todas las elecciones durante los últimos diez años, vinieron todos los jóvenes que hay en el pueblo, nunca se había visto tanta gente votando. Hubo incluso un hombre de 61 años que votaba por primera vez en su vida El Partido Republicano se veía allí favorecido por una propuesta a referéndum que ha autorizado los fondos estatales para las investigaciones de células madre, un asunto que rechazan los conservadores. McCaskill logró combatirlo con la ayuda del actor Michael J. Fox, que superó la vulnerabilidad de su mal de Parkinson para hacer anuncios a su favor. Estas victorias rompen el mito de que los demócratas nunca podrán reconquistar la América profunda, y abren para el partido liberal la esperanza de recuperar la Casa Blanca en 2008. Hasta entonces tendrá la oportunidad de poner en jaque al gobierno de Bush con las comisiones investigadoras, que pueden obligar a testificar a miembros del Gobierno, y supervisar los nombramientos de cargos y jueces del Supremo. Si Virginia acabase en manos del Partido Republicano, la Cámara Alta quedaría salomónicamente dividida en 50 escaños para cada partido, pero el vicepresidente Dick Cheney tendría el voto doble del desempate. Rudy Giuliani Ex fiscal de Nueva York curtido en la lucha contra la mafia, se convirtió en un líder nacional tras el 11- S por la serenidad y coraje que demostró como alcalde ante la destrucción de las Torres Gemelas. Es uno de los líderes republicanos más conocidos en EE. UU. y con posibilidad de lograr la designación. John McCain Muchos creen que poner a McCain, de 70 años, al frente de la candidatura republicana sería un tremendo error, ya que el electorado busca caras frescas Sin embargo, su historial de héroe en la guerra de Vietnam y su buena imagen como republicano moderado le convertirían en un formidable candidato. George Pataki Ha sido uno de los gobernadores que durante más tiempo ha conservado su cargo, algo que le ha convertido en una cara familiar que podría jugar a su favor a la hora de presentarse a las próximas presidenciales. Pero carece de carisma y ha sido incapaz de sanear el Gobierno de Albany (Nueva York) CON LA VISTA PUESTA EN LA CASA BLANCA POR JOSÉ LUIS DE HARO SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Apenas acaban de finalizar las elecciones legislativas y todo el mundo comienza ya a hacer sus quinielas sobre quién será el próximo inquilino de la Casa Blanca. La carrera presidencial comienza excesivamente pronto este año, pero existe una clara explicación para ello. Según los expertos, la falta de un caballo ganador en cualquiera de los dos partidos ha propiciado la inminente necesidad de encontrar al líder adecuado para convencer a los ciudadanos dentro de dos años. Tanto los demócratas como los republicanos cuentan con un trío de ases que podrían competir, en distintos tiempos, por la Presidencia estadounidense. Aún así, la elecciones de 2008 ya se perfilan como las más inciertas de los últimos tiempos. Por supuesto, en el juego político estadounidense, la tradición electoral y el reconocimiento del público son una excelente tarjeta de presentación, de ahí que la senadora demócrata Hillary Rodham Clinton, ex primera dama estadounidense, y su homólogo republicano John McCain partan como favoritos a enfrentarse por el podio presidencial. Apoyo judío Durante la celebración de la victoria demócrata el pasado martes en el hotel Sheraton de Manhattan, Rodham Clinton se erigía como una clara apuesta de cara a representar a los liberales en las presidenciales. Con un fuerte apoyo de la clase judía y de otros sectores adinerados, la mujer del ex presidente Bill Clinton es consciente de su química con los ciudadanos y, por eso, muchos creen que el próximo residente de la Casa Blanca tendrá nombre de mujer. Es la mejor y la admiro con locura afirmaba M. Howard, una miembro de Los Amigos de Hillary La ancha victoria de Hilla- ry en Nueva York, con más de 35 puntos porcentuales de diferencia con su oponente, son una excelente herramienta para garantizar que puede conseguir el apoyo en zonas republicanas. Tanto Rodham Clinton como McCain sentarán los cimientos que deben debatirse durante el año que falta antes del caucus de Iowa. Del lado de los liberales también existen otros candidatos que han irrumpido con fuerza en los últimos tiempos. Uno de ellos es el ex senador por Carolina del Norte John Edwards, al que le acompaña Barack Obama, el senador del Partido Liberal por Illinois. Pero dentro de la candidatura demócrata tampoco hay que descartar a John Kerry, senador por Massachussets, que pese a las bromas gastadas durante la campaña legislativa todavía podría contar con posibilidades. En el otro lado del tablero, los posibles líderes republicanos vienen dando guerra y su experiencia política les merece ser parte de esta batalla. A McCain se une el ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, el hermano de Bush y gobernador de Florida, Jeb Bush, o el gobernador de Nueva York, George Pataki.