Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
34 INTERNACIONAL Elecciones legislativas en Estados Unidos JUEVES 9 s 11 s 2006 ABC Virginia rememora la batalla de Florida y deja en el aire la mayoría en el Senado La mínima diferencia, de miles de votos, podría prolongar el recuento hasta diciembre M. GALLEGO CORRESPONSAL NUEVA YORK. En 2000 fue Florida, en 2004 Ohio y ahora Virginia. Los apretados resultados electorales de los últimos años han puesto de moda en EE. UU. los recuentos, y si antes dependía de ello la titularidad de la Casa Blanca, ahora lo que se juega por unos pocos miles de votos es la mayoría en el Senado. Algo que puede que no se conozca hasta el mes que viene, ya que las leyes del estado de Virginia no permiten el recuento hasta que se certifiquen los resultados el próximo 27 de noviembre. El estado sureño colindante con la capital federal era hace sólo unos meses terreno abonado para el Partido Republicano. El senador George Allen incluso aspiraba a suceder al presidente George W. Bush en la Casa Blanca y, sin embargo, hoy su cargo pende de un hilo. Sus ambiciones, arruinadas. Su rival, el demócrata Jim Webb, un ex marine veterano de Vietnam que escribe novelas de guerra y fue secretario de la Marina con el gobierno de Reagan, clamaba ayer victoria con más del 99 por ciento de los votos tabulados. Las urnas le daban apenas 8.000 votos de ventaja sobre su sucesor, de entre los 2,3 millones que se han recogido. Allen se negaba a conceder la derrota. Por contar quedaban algunos distritos en los que confía el Partido Republicano, así como las papeletas por correo, que este año han sido especialmente abundantes. Cuando todos los votos estén contados y certificados, el estado de Virginia pagará por el recuento si la diferencia es menor a medio punto porcentual. De lo contrario, el que lo solicite asumirá el coste. Si Virginia quedara finalmente en el lado azul del mapa político, se cumpliría para los demócratas el sueño de unas elecciones que parecían imposibles. Sólo un tercio de los asientos estaban en juego, lo que po- Clair McCaskill AFP Joe Lieberman Senador independiente ENTRE LA TRAYECTORIA Y LA PROMESA M. G. El único escaño del Senado que en teoría ha perdido el Partido Demócrata es el de Connecticut, donde el millonario Ned Lamont arrebató la candidatura de la formación al senador Joe Lieberman, que ha logrado mantener el puesto al presentarse como independiente. Candidato a vicepresidente con Al Gore en las elecciones de 2000 que dieron la victoria a Bush tras un largo recuento, ha prometido en público y en privado ser en la práctica uno más del Partido Demócrata. Su familiaridad con el Partido Republicano, que le ha ayudado a financiar esta campaña y le ha dado los votos de la victoria, le ha enfrentado a los demócratas. Pero, sobre todo, su apoyo a la guerra de Irak y a la lucha antiterrorista de Bush. El senador, que aspira a convertirse en el primer presidente judío, tiene ahora una segunda oportunidad para distanciarse del mandatario.