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ABC MARTES 7- -11- -2006 Mi marido me ha dicho que puedo mirar a los recogepelotas, pero no tocar Justine Henin- Hardenne, jugadora belga que participa desde hoy en el Masters 95 PERFIL EL INDURAIN DE LOS SETENTA Pionero como Ángel Nieto, Severiano Ballesteros, Manolo Santana o Fernando Alonso, impulsó un deporte semiclandestino en España J. CARLOS CARABIAS MADRID. Eran cuatro gatos los que practicaban esquí en los años setenta en España y unos cuantos más los que se enteraron que aquel 13 de febrero de 1972 había una posibilidad entre cien de que un español pasase a la historia del deporte. Sucedió en el monte Taineyama, al norte de Japón, en los primeros Juegos Olímpicos de la historia que se celebraban en Asia. Francisco Fernández Ochoa nunca había traspasado la línea del sexto puesto en una prueba internacional y en Sapporo sorprendió al mundo conquistando una medalla de oro. El Tomba de la época era otro italiano, Gustavo Thoeni, favorito número uno hasta que apareció Paquito para deslizarse, bailar sobre los esquíes en una especialidad, el eslalon, técnica, para artistas, equilibristas de la nieve, en vez de la potencia y el músculo imperante hoy día. Fernández Ochoa se convirtió así en un pionero, en un estandarte más, otro genio nacido de la inspiración, del ramalazo del talento antes que de la planificación y el soporte de un programa deportivo. Siguió la senda de Bahamontes en el ciclismo, Manolo Santana en el tenis o Ángel Nieto en las motos y fue precursor de otros que llegarían, Severiano Ballesteros en el golf, Fernando Alonso en la Fórmula 1. dio mundo en avión. Cuando llegué a Barajas superé todos los récords de asistencia en el aeropuerto, que me lo ha dicho el comisario, un amigo mío. La gente me esperaba en la escalerilla del avión. Atravesé Madrid en un descapotable, sin parar en los semáforos, directo a Prado del Rey y luego al diario Pueblo. España necesita jóvenes como tú me dijo el que mandaba antes. En nuestro país no había casi pistas, sólo unas cuantas en el Valle de Arán. Había que irse a Tignes o Val d Isere en Francia. España mejoró en instalaciones, se han multiplicado los practicantes, pero a nivel competitivo vamos hacia atrás Aquel día en la montaña japonesa, Fernández Ochoa no estaba solo. Concursó con él otro español perteneciente a otra saga de madrileños criados en el santuario de Navacerrada, Aurelio García Oliver, que acabó duodécimo, con un tiempo de 1.13: 12. Con él, con el médico José María Figueras y con el presidente de la Federación Española, Ángel Baranda, compartió Ochoa los primeros saltos de alegría. Fue como el éxito de un austriaco en la plaza de las Ventas dijo en una entrevista en Efe. Fue el 13 de febrero de 1972 Ese día fue el que consagró a Francisco Fernández Ochoa al ganar la medalla de oro de eslalon en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sapporo. La imagen que dio la vuelta al mundo y que ha quedado grabada en la retina de muchos fue la del campeón en el podio con una capa española haciendo Patria. Carisma popular Inesperado vencedor aquel día, Paquito Fernández Ochoa exprimió su carisma de aventurero para popularizar una disciplina deportiva medio clandestina en España. Cada una de sus apariciones era celebrada con expectación en un país que vivía en blanco y negro, carente de ídolos. Dos años después de su éxito en Japón se subió de nuevo a un podio. Fue en Polonia, en Zakopane, donde ganó un eslalon especial de la Copa del Mundo. Le acompañó desde entonces un gran eco propagandístico, aunque las victorias no inundaron su palmarés internacional. La herencia de Fernández Ochoa recayó en su propia familia. Hasta la aparición de María José Rienda, el esquí ha dado la impresión de ser un cotro exclusivo de esta familia de Cercedilla. Su hermana Blanca recogió la antorcha y en la memoria colectiva queda aún el aullido desesperado de Francisco Fernández Ochoa cuando Blanca rodó por la ladera de Calgary y en la televisión se escuchó aquello de ¡no es justo, no es justo! Blanca Fernández Ochoa se desquitó de aquel resbalón cuatro años más tarde con el bronce en Albertville 1992, un galardón que nunca colmó el orgullo de la familia. Sólo una cosa me supo mal en todo este tiempo: que mi hermana no lograse el título olímpico que merecía Gran apasionado del deporte, nunca ocupó un puesto de representación en la Federación Española de Deportes de Invierno. Se enganchó al golf y nunca escondió su pasión por el Real Madrid, equipo del que era forofo. Abrió una tienda de deportes, participó en concursos de la tele y ayer se despidió para siempre. María José Rienda María Jesús Vargas, viuda del campeón fallecido, y Juan Fernández Ochoa (a la derecha) con un amigo de la familia SE NOS VA EL MEJOR e he enterado de la muerte de Paco cuando estábamos entrenando aquí, en Suiza, y tanto el equipo como yo nos hemos quedado muy tristes. Aunque sabíamos que esto podía suceder, nos ha causado una gran impresión. Lo primero que me gustaría es dar el pésame a su familia tanto de mi parte como la de todos los esquiadores, ya que se ha perdido el mejor esquiador de nuestra historia. Paco será recordado por todos con mucho cariño: era una persona muy buena, amable y que desprendía mucha energía. Todo el mundo que conocía a Paco hablaba maravillas de él. Es una gran pérdida ya que se nos va una bellísima persona y una gran figura del deporte. Era el mejor. Desde estas líneas me gustaría mandar un gran abrazo a todos sus familiares y amigos. Le vamos a echar de menos. M En un descapotable Paquito rememoró hace poco en ABC (25 de marzo de 2003) aquellos días de gloria. Se vanaglorió orgulloso de que hizo regresar del aeropuerto a Juan Antonio Samaranch, por entonces vicepresidente del Comité Olímpico Internacional (COI) Casi le hice bajar del avión. Dicen que fue sorpresa, pero yo creo que no fue tanta sorpresa porque ya estaba entre los tres o cuatro mejores del mundo en eslalon. Tuve que volar a España, en vez de ir a Canadá, donde tenía que esquiar en una prueba de la Copa del Mundo tres días después El esquiador fallecido ayer tenía grabado cada detalle de la recepción: Me recorrí me- Blanca Fernández Ochoa, hermana del campeón, a su llegada a Cercedilla Ángel Nieto, trece veces FOTOS EFE campeón del mundo, también dio las condolencias a la familia