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88 CULTURAyESPECTÁCULOS MARTES 7 s 11 s 2006 ABC El americano Littell gana el Goncourt con su primera novela JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Como se rumoreaba, desde finales de agosto, Les Bienveillantes una primera novela, escrita en francés por un americano de 39 años, Jonathan Littell, ganó ayer el premio Goncourt, relanzando el triunfo y las ventas de un libro de 900 páginas del que se habían vendido unos 250.000 ejemplares, en apenas nueve semanas. A finales de agosto y primeros de septiembre comenzaron a publicarse en Le Nouvel Observateur Le Point, L Express reportajes ditirámbicos de un primer libro editado por el más influyente de los editores de novela franceses, Gallimard, que pagó numerosos viajes a Nueva York a bastantes periodistas a quienes se ofreció la primicia de una obra maestra. Les Bienveillantes cuenta en primera persona la historia de un antiguo oficial SS, que participó personalmente en el exterminio de millones de judíos. Esa crónica novelada describe al mismo tiempo las facetas psicológicas y sexuales de un nazi, y los mecanismos burocráticos del genocidio. Una parte de la crítica y el gran público han adorado el libro. Historiadores y una parte de la crítica se manifiestan mucho más reservados. Florent Brayard, historiador del genocidio nazi, teme que Littell haya jugado hábilmente con los aspectos más tenebrosos de la historia (sexualidad, intimidades escabrosas) consiguiendo los efectos más atractivos para un público fácil Claude Lanzmann, director de una película canónica sobre el genocidio, teme que rinda un homenaje envenenado a las víctimas La orquestación de las ediciones internacionales del libro se anuncia como una gigantesca operación de márketing. 150 aniversario de Menéndez Pelayo La Real Academia de la Historia ha organizado un ciclo de conferencias sobre el polígrafo cántabro que inauguró ayer Carlos Seco Serrano y en el que, hasta el 1 de diciembre, intervendrán los siguientes conferenciantes: Antonio Largo Carballo, Luis Suárez, Carmen Sanz, Pedro Cerezo, Carmen Iglesias, Manuel Jesús González y Quintín Aldea. El director de la Academia de Historia lamentó que persistan los errores que afectan a la convivencia Don Felipe y Doña Letizia, ayer en la sede de la Real Academia de la Historia ANGEL DE ANTONIO Anes afirma que recordar a Menéndez Pelayo es de justicia Los Príncipes de Asturias inauguraron el ciclo de conferencias que conmemora los 150 años del nacimiento del polígrafo ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS MADRID. Recordar a Menéndez Pelayo en la España de hoy constituye una acción de justicia y de patriotismo Así lo afirmó ayer el profesor Gonzalo Anes, director de la Real Academia de la Historia, durante la inauguración de un ciclo de conferencias- -que terminará el 1 de diciembre- -organizado para conmemorar los 150 años del nacimiento de Marcelino Menéndez Pelayo (1856- 1912) acto que contó con la presencia de Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias. Doña Letizia, embarazada de tres meses y a quien no se veía en público desde el pasado 22 de octubre, en Oviedo, pudo acompañar a Don Felipe en la tarde de ayer al acto celebrado en la Real Academia de la Historia. Y es que precisamente el año que se conmemora el siglo y medio del nacimiento de Menéndez Pelayo empezó con negros nubarrones sobre la figura de don Marcelino, debido a las intenciones de la directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás, de sacar al jardín la estatua del polígrafo que preside el vestíbulo del histórico edificio desde hace casi cien años. Este proyecto fue paralizado por un informe de Patrimonio Nacional en el que se alertaba de que la estatua no aguantaría a la intemperie, pero aún falta conocer qué lugar del interior de la Biblioteca se le asignará finalmente a la escultura. En su discurso, Anes dejó muy claro que el recuerdo de don Marcelino en la Real Academia de la Historia se mantiene vivo en nuestros días Allí están la mesa y el retrato del que fuera primero su bibliotecario y después su director, car- Implicaciones políticas Anes recordó a un sabio que dedicó toda su vida al estudio de la Historia de España desterrando errores y lugares comunes y lamentó que éstos, por desgracia, en vez de haberse superado se han hecho más graves en los últimos tiempos, por las implicaciones políticas que los generan y por lo que afectan negativamente a la igualdad de los españoles ante la ley, a la solidaridad y a la convivencia pacífica y creadora de los españoles go académico que desempeñó hasta su muerte. El actual director de la institución repasó la inmensa obra de Menéndez Pelayo y afirmó que no se concibe hoy cómo con los medios de entonces pudo desempeñar los cargos para los que fue nombrado o elegido y escribir las miles de páginas que forman su obra La conferencia inaugural del ciclo correspondió al académico Carlos Seco Serrano, quien habló de La España de Menéndez Pelayo Recordó que el polígrafo nació en 1856, en los prolegómenos de la Revolución de 1868, y murió en 1912, cuando se inició la crisis de la Restauración canovista. Relató Seco la vinculación inicial del intelectual con la extremista Unión Católica y su posterior apertura, tras el brindis del Retiro hacia posiciones más comprensivas con el espíritu de la Restauración. Con su muerte, señaló, se iniciaba el ocaso de una etapa de excepcional desarrollo y prosperidad que había tenido como punto de referencia en el plano intelectual una figura irrepetible: la de Menéndez Pelayo