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84 TRIBUNA MARTES 7 s 11 s 2006 ABC Bernardo Rabassa Sociólogo. Presidente del Club Liberal Español LAS VERDADES DE LA INMIGRACIÓN L No somos capaces de crear población activa, pero nos preocupa importarla y, puestos a preferir, preferimos a los hispanoamericanos, aunque ya nos llegan de todos lados, sobre todo norteafricanos, pero también de los países de la CEE, ya incorporados o en trance de incorporarse: rumanos, búlgaros, polacos, etc. OS españoles, en la riqueza que nos ha aportado nuestro trabajo en los sesenta y siete años de paz, desde la Guerra Civil, nuestra propia emigración a Europa en los años cincuenta, la liberalización económica en las postrimerías del franquismo, el boom turístico y la coyuntura de nuestra incorporación a Europa, ayudados por los fondos estructurales, hemos aumentado nuestro PIB a un ratio del 2,6 por ciento de media los últimos diez años, pero no lo hemos hecho solos ya que la riqueza ha retraído el índice de nacimientos a 1,3 por pareja, y si no hubiera sido por la inmigración, seríamos hoy menos de 37 millones, con una tendencia progresiva a la baja, de una parte, y de otra al envejecimiento, hoy, con el 16 por ciento de población mayor de 65 años, mañana con el 20 y el 25 por ciento, con lo que el saldo neto de población activa iría en franco retroceso, y por lo tanto, sin la inmigración, los actuales crecimientos serían decrecimientos del 0,6 por ciento, del PIB anual, según un Estudio de Caixa Cataluña. el porcentaje de población en edad de trabajar, que hoy es del 68,6 por ciento, disminuirá para el 2050 al 15,2 por ciento, por lo que habrá dos trabajadores para cada pensionista, y es muy dudoso que se implanten medidas para el fomento de la natalidad que sean capaces de invertir la tendencia, ya que hoy, con un 41 por ciento, la principal preocupación de la población es la vivienda, curiosamente seguida por la inmigración, con un 30 por ciento, y el terrorismo y el paro, con cifras más inferiores, y, además, en una reciente encuesta publicada en ABC, cerca del 50 por ciento de los españoles no aceptan alumnos inmigrantes en ESO ni en Bachillerato. ¿Curiosa e hipócrita preocupación? No somos capaces de crear población activa, pero nos preocupa importarla y, puestos a preferir, preferimos a los hispanoamericanos, aunque ya nos llegan de todos lados, sobre todo norteafricanos, pero también de los países de la CEE, ya incorporados o en trance de incorporarse: rumanos, búlgaros, polacos, etc. o tendremos que hacer un muro de 1.126 kilómetros, como el que acaba de firmar el presidente Bush, el mayor escándalo mundial después del de Berlín y el de Palestina. Para 2008 necesitaremos, según Josep Oliver, del IEE catalán, 4 millones de inmigrantes para crecer en positivo, y de SegúnlaComisiónEuropea, uno a dos más para el 2010. ¡Esto de las estadísticas se las trae! pues, de hecho, no hay nadie que sepa, y probablemente es porque no se puede saber, cuántos inmigrantes hay realmente en España, puesto que se habla de 3,5 millones, cuando personalmente creo que son ya más de 5 millones. En estos diez años (1995- 2004) la población activa creció en 4.173.000 personas: 3.282.000 inmigrantes y 891.000 españoles de nacimiento. Con ello, el crecimiento del PIB fue positivo, 2,6 por ciento, y si no hubieran llegado los inmigrantes hubiera sido negativo. En Alemania, en el mismo periodo, incorporaron 2.283.000 inmigrantes y decreció en población activa alemana de origen en 1.061.000. ¡Ya se pueden explicar de dónde proviene el desastre alemán liderado por Schroeder y que ahora intenta paliar Angela Merkel! Demasiados viejos y jubilados que ponen en riesgo al país de no poder pagar las pensiones, o pagarlas miserablemente, como ha ocurrido en Rusia. dario de la supresión de fronteras, como lo soy de la supresión de aranceles a la importación, y como se ha propuesto y no conseguido en Hong Kong, Doha y en Davos. De haberlo hecho, el crecimiento del PIB mundial se dispararía al menos dos o tres veces por encima de las previsiones actuales (4 por ciento) al tomarse esas medidas liberalizadoras. Es sólo que hay que tener la valentía de afrontarlo, pues en un solo año se crearía más riqueza en el tercer mundo que todas las ayudas que las sociedades occidentales juntas han aportado en los siglos XIX, XX y lo que llevamos del XXI. En España pasamos del actual 8,6 por ciento de gasto en pensiones al 15,7 por ciento en 2050. Ya lo decían los profesores Barea y Velarde: Vamos de cabeza a la ruina Sólo el mantenimiento del crecimiento de la población activa puede salvar el sistema, pero las previsiones de la Comunidad Europea nos informan de un leve crecimiento para 2015 y para 2030: 45 millones, que pasa a un decrecimiento para 2050: 43 millones; la verdad es que no saben lo que se pescan, pues en mi opinión ya somos más de 45 millones, incluyendo a todos los sin papeles De forma que mi tesis es favorable a la inmigración es más, soy específicamente parti- inmigrante que podrían llegar en ferry, aviones, u otros medios lícitos, terminarían con el drama de las pateras y de los cayucos se establecerían en base a las necesidades reales de población activa y a la creación y estimulación de nuevos puestos de trabajo, naturalmente con una legislación más liberal en materia de empleo, hoy sobre protegido y excesivamente caro, para el abordaje empresarial de ciertos sectores de la economía. De hecho, ya lo estamos haciendo sin traernos un exceso de chinos nuestro déficit, que ronda los 60.000 millones de euros, es el resultado de importar lo que aquellos trabajan en su tierra, y lógicamente se enriquecen, obligándonos a deslocar nuestros centros de producción a una maquila que producen mucho más barato. Otro hecho destacable de la situación actual es que las remesas de los inmigrantes están creciendo en 2006 por encima de los 5.000 millones de euros, y hay que pensar cuánto habrán trabajado estos inmi- Losequilibriosdepoblación grantes para conseguir ahorrar ese dinero, y cuánto nos habrán ayudado a sacar adelante nuestra economía. El crecimiento de Madrid, modélico es el paradigma del Sistema actual, con crecimientos superiores a la media nacional, aportando cerca de 1.500 euros por persona a la Caja común, mientras que Baleares, con 800, y Cataluña, con 485, no hacen sino buscar cómo pagar menos a esta solidaridad. ¡A lo mejor me acusan de ingenuo, pero no podrán decir que soy hipócrita, que es al fin y al cabo gran vicio nacional! Se dice una cosa y se hace otra, y la política nacional es el espejo de ese alma podrida del lenguaje políticamente correcto. Se llama Paz a la rendición, se llama Autonomía a un sistema que ha hecho florecer las mafias y los caciquismos localistas, como jamás había ocurrido en nuestro país. Se llama Nacionalismo a lo que no es sino la creación de pesebres de los que se aprovechan los que se envuelven en sus banderas nacionalistas y xenófobas. Véase el Estatut de Cataluña, del que han pasado la mitad de su población, y las distintas chorradas de otras Autonomías- -véase el galimatías de la realidad nacional andaluza -que no queriendo ser menos se declaran también nacionalistas, cuando de hecho lo importante es ser ciudadanos del mundo, en todo caso de Europa, a los que no nos debería faltar un pasaporte mundial. La Humanidad forma un network que interacciona entre miles de millones de ciudadanos, no de súbditos, ni de individuos, y todos, cada uno de nosotros, nos consideramos únicos e irrepetibles. ¿Cómo es posible, pues, que veamos a los senegaleses de los cayucos como masa, ante cuya muerte, un crimen de Estado, somos indiferentes? va a tener que ser multirracial, multicultural y mestiza, les guste o no a todos aquellos a quienes preocupa la Inmigración cuando lo que debería hacer es estimularles, proclamando la única verdad, y es que todos debemos nacer y vivir libres e iguales ante la ley, y sólo nuestros méritos nos debían hacer progresar en la sociedad del próximo futuro. La sociedad española tiene hoy día un gran déficit liberal, y por el camino que vamos con el actual Gobierno socialista vamos a peor (la presión fiscal en 2005 ha aumentado un punto, al 35,6 por ciento el PIB, y es la más alta de toda nuestra historia) y para más inri no podremos pagar las pensiones en 2050, siempre según la Unión Europea, aunque yo ya no lo veré... Nuestrasociedad