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ABC MARTES 7 s 11 s 2006 ESPAÑA 31 Un mosso, condenado a 40 años por matar a su mujer y a su suegra J. GUIL BARCELONA. La Audiencia de Barcelona condenó ayer a 40 años de prisión al mosso d esquadra Josep Lluís Rua por matar a puñaladas en mayo de 2004 a su esposa y a su suegra y simular que fueron víctimas de unos asaltantes de viviendas. La Audiencia basa su sentencia en el veredicto del tribunal popular, que, por siete votos a dos, consideró al policía autonómico autor de los crímenes de su mujer, Silvia Codina, y de la madre de ésta, María Engracia Álvarez, cometidos en el domicilio familiar de Lliçá de Vall (Barcelona) El juez condena a Rua a 40 años de prisión- -20 años por cada asesinato- la misma pena que pedían la fiscal del caso y la acusación particular, y la máxima que se podía imponer. Rua, que durante la celebración del juicio estaba en libertad condicional, ingresó en la cárcel el pasado 27 de octubre, tras conocerse el veredicto. En cuanto a la responsabilidad civil, se condena a Rua a indemnizar a cada una de sus dos hijas, de 5 y 2 años, con 180.000 euros; a sus cuñados, con 60.000 euros cada uno, y a su suegro, con 60.000 euros. El camión robado, de la Junta de Andalucía, carga con el helicóptero sustraído, y permanece atascado por el barro Guía para sirlar helicópteros Una banda de ladrones intentó llevarse un helicóptero en La Cartuja de Sevilla con un camión robado de la Junta de Andalucía; lo cargaron con una grúa también robada. El camión quedó atascado en el barrizal POR ROCíO MARTíNEZ TRUJILLO FOTO DÍAZ JÁPÓN SEVILLA. Podría parecer imposible, pero resultó absolutamente cierto: varias personas, presuntos integrantes de una banda de ladrones profesionales, intentaron robar uno de los helicópteros del helipuerto de Sevilla, situado en la zona de la Cartuja, entre la noche del pasado domingo y la madrugada de ayer. Un intento que resultó fallido porque el camión al que subieron el aparato se quedó atascado en un barrizal. Lo más intrigante del caso es que para cometer el robo los delincuentes robaron previamente un camión de gran tonelaje y una batea pertenecientes a empresas distintas de la ciudad, tras lo que consiguieron entrar en el helipuerto, pese a que a esa hora estaba herméticamente cerrado. Para ello forzaron la entrada, situada en la avenida de Carlos III. Una vez en el interior del recinto utilizaron una grúa, al parecer asimismo robada, para trasladar el helicóptero, que se encontraba en el césped que rodea a la pista y no en la zona de mantenimiento, provista de alarmas de seguridad, debido a que en tal área estaban realizando otros trabajos y los empleados del helipuerto habían trasladado excepcionalmente el aparato al césped. La compleja operación logística llevada a cabo por los delincuentes se vino abajo gracias a las inclemencias del tiempo que soporta Sevilla desde hace días, ya que el vehículo quedó atrapado en el barro, sin que los autores del hecho pudieran moverlo del propio helipuerto. Finalmente tuvieron que abandonar el vehículo y huir con las manos vacías. El robo debió de ser perpetrado entre las ocho de la tarde del domingo, hora en que el helipuerto cerró sus puertas, y las ocho de la mañana de ayer, cuando los trabajadores descubrieron el pastel. Tras ser informada la Policía, la empresa a la que pertenece el camión realizó un recuento de sus vehículos y descubrió que les faltaba uno que está al servicio de la Junta de Andalucía, como confirma el emblema que lleva en la cabina. Por ahora se desconoce quién quiso llevarse el helicóptero, pero se da por seguro que se trata de una banda de profesionales que fueron capaces de saltarse los sistemas de seguridad y la vigilancia, además de contar con conductores para el camión y la grúa. Aunque existe hermetismo sobre ello, se maneja la hipótesis de que los ladrones están relacionados en algún modo con el tráfico de estupefacientes. De hecho, este es el segundo intento similar que, en poco tiempo, se produce en la provincia de Sevilla. Veredicto del jurado Para declarar culpable a Rua, la sentencia se apoya en el veredicto del jurado, quien consideró que varios indicios indicaban que el supuesto robo con violencia contra su mujer y su suegra que el acusado alegó para declararse inocente fueron simulados por él mismo. Así, el juez considera probado que el vidrio de la puerta de entrada a la vivienda donde fueron halladas muertas las víctimas fue roto con un cenicero desde dentro del inmueble. Además, el jurado fundamentó su decisión en el hecho de que el reloj de Rua fue hallado bajo el cadáver de su esposa, lo que, en su opinión, demuestra que éste lo perdió al arrastrar o manipular el cadáver. Según el juez, la reacción del acusado cuando encontró los cadáveres- -dijo que pensaba que se habían desmayado- no fue la propia de alguien que se topa con una escena tan violenta ya que las víctimas recibieron 13 y 17 puñaladas, respectivamente. Tampoco se considera sólida la coartada del acusado, que aseguró que mientras ocurría el crimen estaba en una casa que construía el matrimonio, pues su coche no fue visto aparcado en esa vivienda y sí en la actual. El juez ordena busca y captura para el ex concejal Juan Antonio Yagüe JOSÉ MARÍA CAMACHO MÁLAGA. La Fiscalía de Málaga ha decretado una orden de busca y captura para el ex concejal del GIL en Marbella Juan Antonio Yagüe, hermano de la ex alcaldesa Marisol Yagüe, para que cumpla una condena de un año de prisión por un delito urbanístico. Yagüe ya fue condenado a seis meses de cárcel por el caso Banana Beach sentencia cuya ejecución se encuentra suspendida por petición de indulto. Fuentes cercanas al caso señalaron que el fiscal, antes de tomar esta decisión, ha querido darle varios días al ex edil por si se personaba voluntariamente en la cárcel. El titular del Juzgado de lo Penal número 5 de Málaga ordenó la pasada semana su encarcelamiento junto con la de otros ex ediles del GIL de Marbella por haber autorizado una licencia de obras en enero de 1999 para la construcción de 150 viviendas, garajes y locales en una zona verde. El juez condenó a los ex ediles a un año de prisión. No es el único familiar de la ex alcaldesa que tiene problemas con la Justicia. En 1998, otro hermano, Arturo Yagüe, fue detenido en una finca entre Ojén y Mijas, donde la Policía encontró 1.390 kilogramos de hachís. Yagüe fue considerado miembro de un grupo de narcos a gran escala. Actualmente, está en paradero desconocido. Sobre él pesa también una orden de busca y captura.