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8 OPINIÓN MARTES 7 s 11 s 2006 ABC REVISTA DE PRENSA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid Por fax: 913 203 356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Juan Pedro Quiñonero Cambiemos el estado de las cosas No se entiende otro tripartito, ¿o sí? No se entiende que se forme otro tripartito después de cómo acabó el anterior, motivando con ello el adelanto de las elecciones. No se entiende que no pueda formar gobierno quien las ha ganado ampliamente, en votos, en diputados y en todas las circunscripciones. No se entiende que los dos partidos más perjudicados por el resultado electoral sean los más beneficiados en la constitución del nuevo gobierno. No se entiende que el partido más antisucursalista apoye antes a uno que depende de Madrid que a otro también nacionalista. No se entiende tampoco que ahora tenga que aplicar el Estatuto de Cataluña quien votó en su contra. Pero sí se entiende que hay muchos militantes de los tres partidos que, gracias al anterior gobierno, gozan de cargos en las diferentes administraciones con sustanciosos sueldos, y que ahora podrían quedarse sin sus prebendas. Y como también los ciudadanos entienden que los políticos anteponen sus intereses personales a los del país al que dicen representar, la abstención llegó a cerca del 50 por ciento en las recientes elecciones. Y a más llegará en las próximas. Al menos es mi intención. José Pauner Sala. El Prat de Llobregat (Barcelona) CONSPIRADORES Y CORRUPTOS AS teorías de la conspiración suscitan risitas irónicas, pero la corrupción se cotiza al alza. Presentando las conclusiones de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, TF 1, la primera cadena audiovisual francesa, habla con ironía de los grupúsculos extremistas que enarbolan las teorías de la conspiración, cuando las pruebas materiales apuntan hacia el grupo islámico combatiente marroquí. Por su parte, el International Herald Tribune cubre con un piadoso velo las conspiraciones de opereta negra. En Luxemburgo, Tageblatt publica un resumen del último informe de Transparency International sobre la corrupción en Europa, que sigue siendo masiva al Este de la UE España ocupa un excelente puesto en el ranking de la corrupción, con notas que rozan el 6 sobre 10, junto a países como Estonia y Eslovenia, bastante lejos de países virtuosos, como Finlandia, Suecia o Dinamarca. En ese último informe no se incluyen las penúltimas revelaciones urbanísticas. Sobre la Cumbre iberoamericana de Montevideo, El Comercio peruano publica un análisis vitriólico de Francisco Miró Quesada Rada, con España en la penumbra y este titular: Pluripopulismo Ante un Cono Sur a la deriva, la diplomacia española navega como puede entre unos escollos que ni se atreve a moderar, ni a denunciar, ni a intentar corregir: Hay populismos revolucionarios, considerando en esta categoría al castrismo. Pero también hay populismos democráticos, autoritarios, de derecha, de centro e izquierda y, desde luego, militaristas Queda en suspenso la posición española ante tales derivas, que tienen nombres y apellidos que la diplomacia española maquilla con relaciones privilegiadas a geometría muy variable. Ante la evolución de la Cataluña política, Le Monde, en París, describe unos equilibrios imprevisibles, mientras que La Nación bonaerense comienza por afirmar que Zapatero sufrió un duro revés preguntándose cómo funcionará en Cataluña y cómo afectará en el resto de España la fragilidad política del primer charnego presidente de la Generalitat L Acabo de regresar a España después de permanecer durante un tiempo alejado de mi querida tierra. Recibí la terrible noticia del atentado el 11- M al otro lado del Atlántico, y quedé conmocionado. Desde un primer momento pensé que iba a marcar a nuestra sociedad, como así ha sido, pero lo que nunca imaginé es que ese terrible atentado serviría para enfrentarnos, crisparnos y radicalizarnos. El 11- M nunca debió de haber acontecido, primero porque no deberían existir mentes tan perversas, y después, quizá, porque se debería de haber valorado que en tales circunstancias podría suceder lo que en realidad sucedió. De haberse valorado, seguramente muchos habrían actuado de forma distinta. No me cabe la menor duda. Algunos estarán con esa carga el resto de su vida. Pero no fue así, no se puede cambiar nada y hay que acostumbrarse a vivir con ello. Pero aquel terrible atentado, además de segar 192 vidas, sirvió para cambiar el signo político del gobierno de un país. No quiero analizar si se debió a la torpeza de unos o a la habilidad de otros; aquello sucedió así y la voluntad popular se manifestó. Antes de viajar fuera de España había militado, por convicción, en el Partido Popular, y porque mi gran amigo Gregorio Ordóñez me hizo ver la importancia del compromiso político si se quiere cambiar el estado de las cosas. Siempre le escuché y le respeté. Pero también trabajé en el Sindicato Unificado de Policía, como secretario nacional de Asuntos Jurídicos y de Relaciones. Ahora he escuchado a algunos dirigentes del PP, como Arenas o Piqué y, sobre todo, a Mariano Rajoy, al que siempre admiré. He decidido afiliarme de nuevo al PP para tratar de cambiar el estado actual de las cosas, siempre desde la moderación, como él sabe hacer. Seguro que lo conseguiremos. Antonio Sala Ortes, secretario nacional de Segunda Actividad y Servicios del SUP dero ningún logro social. La gratuidad es muy poco equitativa, dado que se paga con los impuestos de todos, y de ello se benefician también los ricos. Sería más justo un sistema de becas para los que tengan menos recursos. La medida tampoco es educativa: actualmente, los alumnos valoran muy poco los libros, y al final de curso la mayoría de ellos están completamente destrozados. Cabe imaginar cómo quedarán si se les dan gratis, dado que todos tendemos a valorar poco lo que poco nos cuesta. Por último, la gratuidad entraña el riesgo de que, en vez de los profesores, sea la administración educativa la que decida los textos que se eligen, lo cual puede ser un medio para facilitar el control ideológico de la juventud por parte del que mande en cada momento. En cambio, me parece muy bien que se liberalice el precio de este tipo de libros, como por ahora prevé la Ley. Federico Gómez Pardo Gerona Nuevas medidas en los vuelos Aunque parezca mentira, desde que se produjeron los atentados del 11- S en Estados Unidos y los posteriores en Madrid y Londres, ningún Estado ha podido adoptar las medidas necesarias para evitar que se vuelvan a producir. Lógico en los casos europeos, donde no se puede prohibir que la gente viaje en el Metro y los autobuses con sus bolsos o mochilas. Pero en el caso de los aviones, cualquier persona, una vez pasado un exhaustivo control, puede comprar una botella de licor de cristal de un litro y dejarla debajo del asiento y tener un instrumento que se convierte en un arma perfecta para intimidar seriamente a la tripulación y el pasaje, de la misma forma que sucedió en los mencionados atentados en América. Ayer entraron en vigor nuevas y ridículas restricciones de la Unión Europea para el equipaje de mano en todos los vuelos, que lo único que consiguen es incrementar los trastornos a los pasajeros y policías (que podrían dedicarse, estos últimos, a otras tareas más productivas en el aeropuerto) y siguen sin impedir que se acceda a las aeronaves con objetos cortantes de gran tamaño. Una de dos: o se prohíbe el acceso a los aviones con botellas de cristal o, lo que sería más razonable, o se vuelve a permitir llevar en el equipaje de mano las tijeras de cortar las uñas y las navajitas suizas, que, por cierto, me decomisaron una vez en un aeropuerto de París. En definitiva, si alguien quiere cometer un atentado, lo podrá hacer, como en Madrid y Londres, con mochilas de explosivos en los trenes y autobuses. Dionisio José Albendea Darriba Madrid Las previsiones económicas de ZP Leo con estupor la previsión de nuestro presidente, quien asegura que en la próxima década superaremos en renta per cápita a Francia o Alemania. O sus asesores le engañan o el síndrome de La Moncloa, ese peligroso alejamiento de la calle, le ha afectado a él mucho antes que a cualquiera de sus predecesores. Por motivos familiares tengo algún conocimiento del progreso irlandés, y ellos sí han experimentado un crecimiento de su renta desde los últimos puestos en la UE a situarse en cabeza en apenas dos décadas. Y su situación y la nuestra no son ni parecidas. La percepción de los irlandeses en estos años ha sido la de una razonable estabilidad institucional y una sensación de confianza y optimismo ante el futuro, fundamentada en un dato objetivo y constatable: el crecimiento de su poder adquisitivo, de su capacidad de ahorro y de su bienestar. Percepciones totalmente distintas a las que experimentamos los españoles en la actualidad. Si nuestro poder adquisitivo y nuestra capacidad de ahorro no hacen sino disminuir, si la deuda de las familias- -ahorro negativo- -no para de crecer, ¿cómo quiere convencernos el presidente de algo que choca contra la evidencia cotidiana? Carmelo Lafuente Ruiz Zaragoza Una ley que no es equitativa Con motivo de la nueva Ley del Libro, la ministra de Cultura, Carmen Calvo, ha anunciado que en el horizonte de la misma está la gratuidad de los libros de texto, lo cual ya se está aplicando en algunas comunidades autónomas. No lo consi-