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12 ESPAÑA Un nuevo tripartito para Cataluña LUNES 6 s 11 s 2006 ABC CiU- ERC: Condenados a no entenderse ¿Qué ha impedido, por segunda vez, el gran pacto nacionalista? s La falta de sintonía entre Carod y Mas, la apuesta por la izquierda de los republicanos y el temor de éstos a ser fagocitados por CiU MARÍA JESÚS CAÑIZARES BARCELONA. Siendo dos partidos nacionalistas, Convergència i Unió (CiU) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) parecen estar condenados a no entenderse. Ambas formaciones se nutren de una militancia soberanista favorable a un gran pacto catalanista, sin obediencia a partidos de ámbito estatal. Pero ni hace tres años ni ahora han logrado llegar a un acuerdo de gobierno estable. Estas son las claves de ese relación imposible: ERC está más dominada por el sentir de izquierdas, por lo que no son aceptadas las tesis liberales de Mas. -Distintas formas de dirigir un partido: La dirección interna de CiU, basada en un firme control por parte de la ejecutiva, da poco margen a rebeliones de la militancia- -hubo un amago rápidamente eliminado con motivo del referéndum sobre la Constitución europea- En ERC, en cambio, rige el sistema asambleario, lo que ha provocado que las bases se hayan impuesto a la ejecutiva en varias ocasiones- -la más reciente, durante la tramitación del Estatuto- -Carencia de complicidad: Artur Mas y Josep Lluís CarodRovira nunca han tenido la empatía suficiente para impulsar un frente nacionalista. Las inquietudes intelectuales del dirigente republicano chocan con la condición tecnócrata del líder convergente. -Un PSC débil frente a una CiU ganadora: Hay sectores de ERC que están convencidos de que pueden manipular mejor a un PSC que no atraviesa por uno de sus mejores momentos y que necesita visualizar su soberanía respecto a Ferraz. -Falta de comunicación: Por segunda vez, CiU ha tardado demasiado en ponerse en contacto con los republicanos, que se han sentido plato de segunda mesa después de que CiU priorizara la reunión con José Montilla. En 2003, las negociaciones comenzaron después de varios meses de desconexión absoluta entre ambas fuerzas. Jordi Pujol y Artur Mas, en la ejecutiva de CiU tras ganar las elecciones el 1- N YOLANDA CARDO A LA BÚSQUEDA DE UN REFERENTE ECONÓMICO El empresariado catalán confiaba en la sociovergencia para recobrar el referente político que perdió con los excesos del tripartito POR ÁNGEL GONZÁLEZ ABAD BARCELONA. El empresariado catalán veía con buenos ojos la sociovergencia el gran pacto entre los socialistas del PSC y los nacionalistas de CiU, que daría estabilidad tanto a nivel catalán como ante el resto de España. Conscientes de que el tripartito no ha sido bueno para los intereses económicos de Cataluña, de que la imagen de la Comunidad ha empeorado notablemente debido a los excesos identitarios del Gobierno de Pasqual Maragall y especialmente de su socio de Esquerra Republicana Josep Lluís Carod- Rovira; amplios sectores empresariales apostaban por la unión CiU- PSC como la mejor salvaguarda de sus intereses. Incluso en determinados sectores la apuesta iba más allá, con Artur Mas como president y relegando la figura de Jose Montilla en beneficio de Antoni Castells, consejero de Economía de Maragall y al que muchos consideraban su delfín. Esta opción de aupar como número dos de la Generalitat a un hombre del perfil catalanista de Castells era, sin duda, muy bien vista en algunos cenáculos empresariales. Durante las más de dos décadas de poder pujolista, los empresarios tuvieron siempre un referente político claro. Pujol fue el mejor referente en Cataluña y el que mejor jugó las ba- -Perfil de los negociadores: En 2003 fue Duran Lleida quien negoció con los republicanos para ahorrar a Artur Mas el desgaste. Duran siempre ha sido enemigo de pactar con ERC, lo que, según los independentistas, se notaba. Joan Puigcercós cocinó el tripartito con Montilla, con quien sí tiene buena sintonía. Ahora, ha sido Mas el responsable pero tampoco ha logrado hablar de tú a tú con Carod. -El abrazo del oso ERC apoyó la investidura de Jordi Pujol en 1980, lo que supuso la caída en picado de los republicanos. Hubo intentos de OPA por parte de los nacionalistas en las elecciones de 1999, pero Carod se negó rotundamente a coaligarse. -Diferentes estilos: En CiU nunca se ha olvidado que, hace tres años, los republicanos jugaron con la federación y, finalmente, pactaron con el PSC sin dar explicación. A los nacionalistas no gusta el estilo de dirigentes como Xavier Vendrell o Josep Huguet, quienes se oponen a un pacto con CiU mientras UDC forme parte. -Posiciones contrarias sobre el Estatuto: Ni la negociación del nuevo Estatuto permitió unir a ambos partidos. ERC insistió en formar con CiU un bloque catalanista, pero los nacionalistas hicieron caso omiso y optaron por actuar por su cuenta. El pacto Mas- Zapatero fue considerado por ERC como una traición -Izquierda versus derecha: Pese a que en las bases de ambos partidos predomina el soberanismo, la dirección de El pacto Mas- Zapatero sbre el Estatuto fue considerado por ERC como una grave traición zas económicas ante los sucesivos Gobiernos nacionales. Ni con UCD ni con PSOE ni con el PP, le faltó al poder económico catalán un valedor ante Madrid. Durante años se estableció un perfecto equilibrio, una simbosis del motor de desarrollo que era Cataluña y del gran y principal mercado que sigue siendo el resto de España para los empresarios catalanes. Con la llegada del tripartito comenzaron las convulsiones a las que el empresariado no estaba acostumbrado. La patronal vivía con la tranquilidad que le daba CiU y reconocía los logros de su presidente. La estabilidad ansiada por los empresarios, lejos de alcanzarse, se esfumaba; y todavía quedaba por llegar lo peor, el boicot al cava y los productos catalanes. Días antes de comenzar la campaña electoral, productores de cava clamaron ante el candidato socialista José Montilla: Que nadie grite contra España Un grito que resume la situación de un poder económico a la búsqueda de un referente político que espera encontrar con un nuevo tripartito al que, sobre todo, le pide estabilidad.