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98 CIENCIAyFUTURO Salud DOMINGO 5 s 11 s 2006 ABC Doctor, me gustan los niños Una clínica de Berlín ofrece la primera terapia preventiva para el creciente fenómeno de la pedofilia s Gratuita y anónima, los voluntarios aprenden con ella a sentirse responsables de su comportamiento sexual y no sólo culpables GUILLEM SANS. SERVICIO ESPECIAL BERLÍN. ¿Le gustan los niños más de lo que usted desearía? Estos días la pregunta llama la atención de los peatones en las grandes ciudades alemanas. Los carteles son parte de una campaña que incluye anuncios televisivos y con la que el Instituto de Medicina Sexual de la Clínica Universitaria de la Charité, en Berlín, quiere cubrir las 180 plazas que ofrece para probar la primera terapia del mundo destinada a adultos que se baten con sus propias apetencias sexuales porque el objeto de las mismas son niños. Los interesados proceden de todas las capas sociales y grupos de edad. Según el último informe de situación del proyecto, destinado a todo el ámbito de habla germana, algunos hombres han viajado en tren nocturno desde Suiza y Austria para atender su cita de prueba en Berlín a la mañana siguiente. En muchos casos, el seguro médico ha aceptado pagarles el viaje. tados, el proyecto podría arrojar nueva luz sobre un fenómeno que tiene su lado más oscuro en las estadísticas policiales. Alrededor de 20.000 menores al año son víctimas de abusos sexuales en Alemania. Es la cifra oficial, pero Jerome Braun, de la asociación de protección del menor Hänsel Gretel que respalda el proyecto de la Charité, cree que es sólo la punta del iceberg y calcula que son al menos 300.000. Primera definición La primera descripción de la pedofilia data del siglo XIX. Fue en 1896 cuando el psiquiatra vienés Richard von Krafft- Ebing la definió como una atracción sexual duradera que se dirige principal o exclusivamente a los niños. Más de un siglo después, en la comunidad científica no hay consenso sobre cuál es el trastorno que padecen los pedófilos, explica el profesor Karl Braun, catedrático de Etnología en la Universidad de Marburgo que ha estudiado la historia cultural de la sexualidad. En los años ochenta, explica Braun, hubo un amplio debate social sobre el asunto en Europa que no logró romper el tabú a pesar de la amplitud de la discusión en países como Alemania, donde el partido político de Los Verdes llegó a presentar en un congreso en los años ochenta una propuesta que postulaba el derecho a la pedofilia La proliferación de pornografía infantil y las redes de prostitución de menores han contribuido a convertir en tabú el problema. La pedagoga berlinesa Katharina Rutschky señala que, en las sociedades occidentales de nuestros días, el denominado pedófilo es el último criminal sexual de modo parecido a los homosexuales en el pasado. Katharina Rutschky fue muy criticada en los años noventa por asociaciones de defensa del menor por la publicación de varios libros y artículos en los que denunciaba el abuso de los abusos es decir, la instrumentalización de la pedofilia por parte de uno de los cónyuges en procesos de separación y divorcio. Rutschky destapó decenas de casos en los que los supuestos abusos nunca llegaron a tener lugar. Ese fenómeno, con el tiempo, se ha mitigado. El interés que suscita ahora la terapia de la Charité pone de manifiesto la preocupación de muchos hombres por mantener sus impulsos bajo control. La única del mundo La clínica Universitaria de la Charité es la única del mundo donde se ofrece una terapia semejante, gratuita y anónima, y las aseguradoras han considerado que les resulta más barato asumir esos costes que los de la terapia a la que podrían tener que someterse los pedófilos si acaban cometiendo abusos y la Justicia se ocupa de ellos. Otros interesados están dispuestos a alquilar una habitación en Berlín mientras dure la terapia, y los hay que han decidido mudarse a la capital alemana, según ese informe. Eso pone de relieve la presión y el sufrimiento que padecen muchos de los afectados señala. El doctor Klaus Michael Beier, coordinador del proyecto, ha cerrado ya el examen de las solicitudes. La terapia empezará en enero y se prolongará durante un año. Los médicos enseñarán a los pedófilos que no son culpables de sus inclinaciones, pero sí responsa- bles de su comportamiento sexual. La pedofilia no se cura pero se puede aprender a controlar los impulsos. Se trata de confrontar a los participantes con situaciones de peligro ante las que deben aprender a reaccionar y ponerse en el lugar de la víctima. En determinados casos, los facultativos podrán recetar medicamentos para amortiguar el deseo sexual. Por investiga- En Alemania, 20.000 menores son víctimas de abusos sexuales cada año La pedofilia no se cura, pero se aprende a controlar los impulsos ciones y conversaciones sabemos que hay hombres con tendencias pedófilas que temen cometer delitos y buscan urgentemente ayuda terapéutica explica el doctor Beier. Esa ayuda es muy difícil de encontrar porque faltan especialistas, y también porque los escrúpulos del afectado a la hora de consultar un problema semejante con su médico son grandes. Además de ayudar a los afec- Internet, tribuna y escenario para los pederastas P. R. CORRESPONSAL WASHINGTON. Los pederastas están utilizando la red cada vez más como plataforma para racionalizar y justificar su conducta. Con un discurso en el que se declaran como la vanguardia de un movimiento centrado en promover el derecho de los niños a tener relaciones sexuales con adultos. Una causa que no dudan incluso en comparar con la lucha contra la discriminación racial en Estados Unidos. Las celebraciones en internet se han venido multiplicado desde mayo con la formación de un marginal partido político de pederastas en Holanda. Júbilo multiplicado por la decisión, el pasado julio, de un tribunal holandés reafirmando el derecho a existir de esa formación política dedicada a defender la pedofilia. Para la policía, la existencia de esta comunidad on line es tan significativa como problemática al reforzar creencias o tendencias que, de llegar a materializarse, generan delitos especialmente traumáticos contra víctimas indefensas. En estos foros virtuales no es extraño encontrarse con testimonios de pederastas que, gracias a estos contactos y complicidad digital, reconocen haber pasado de la fantasía a la realidad. Con todo, estos foros y conversaciones, a pesar de su contenido, no son en sí mismas delictivas. Con el reto casi imposible de comprobar la veracidad o identidad de todos estos testimonios. De hecho, los foros de pederastas en la red demuestran una apreciable sagacidad tecnológica con numerosos y frecuentes intercambios de información sobre métodos para asegurar el anonimato de actividades digitales, codificar el tráfico de pornografía infantil y burlar los controles propuestos por los proveedores de acceso a internet. Más información en: www. charite. de