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ABC DOMINGO 5- -11- -2006 Tras las elecciones en Cataluña ESPAÑA 25 ERC critica la prepotencia de Montilla, al que acusan de vetar a Carod, Vendrell y Huguet Las bases del partido independentista bombardean con llamadas a una ERC dividida para propiciar un pacto con CiU ÀLEX GUBERN BARCELONA. Cuantas más facilidades, más complicada es la elección para ERC. El golpe de mano de Artur Mas, ofreciendo a ERC prácticamente un gobierno paritario, y las condiciones fijadas por el PSC, podrían estar reabriendo el paisaje de pactos que se dibujaba en Cataluña el pasado viernes, cuando se daba por hecho que habría un tripartito bis. ERC, que tiene llaves, es bisagra, y hasta puerta y dintel si hace falta. explota las debilidades de unos y otros. Las bases republicanas están empezando a movilizarse- -las llamadas a la sede de ERC en favor de un pacto nacional CiU- ERC son insistentes- -y por el momento parece que, ante las exigencias del PSC, Carod- Rovira aguanta el tirón, sintiéndose fuerte tras el resultado electoral del miércoles y apaciguadas las ansias de un Joan Puigcercós que, con 39 años, asume que todavía no ha llegado la hora de dar el golpe de mano al que le azuza José Montilla. Fuentes de ERC aseguran que ha sentado muy mal la prepotencia de un Montilla que, aún siendo el gran derrotado de las elecciones, se atrevió, en la primera reunión de contacto con los republicanos, no sólo a dibujar con precisión cómo quería que funcionase su gobierno- -en un compromiso de evitar estridencias que ERC asumía- sino también a vetar distintos nombres. Así, y además de intentar que el propio Carod cediese su puesto a Puigcercós, desde el PSC se podría haber apuntado que ni Xavier Vendrell ni Josep Huguet serían bienvenidos a la mesa del Consejo Ejecutivo. Nuevas reuniones José Montilla (PSC) y Josep Lluís Carod- Rovira (ERC) se han dado tiempo para reflexionar y se han emplazado para una reunión el lunes que podría ser decisiva para la consecución del tripartito. También Artur Mas y Carod se han emplazado para un futuro encuentro, una vez que el líder de ERC analice la oferta de CiU. Difícil trágala Vendrell, en un nombramiento que tuvo mucho de desafío, fue designado consejero de Gobernación en la última etapa de ERC en la Generalitat después de atribuírsele el envío de cartas de ERC a cargos y funcionarios, exigiendo una contribución al partido. Por su parte, a Josep Huguet se le considera un radical que, incluso con ERC dentro del tripartito y él ejerciendo de portavoz de los republicanos en el Parlamento, ejercía una oposición feroz a cualquier iniciativa del PSC. Las facilidades que está poniendo Mas dificultan más si cabe la elección de socio por parte de ERC un José Montilla con pésima proyección. El veto de éste a Carod, Vendrell y Huguet es un trágala que casi lo imposibilita. Por decirlo de alguna manera, el problema de ERC es que, desde un punto de vista estratégico, y aunque a muchos el estómago les pida mandar a CiU de nuevo a la oposición, los argumentos para pactar con los nacionalistas no son desdeñables. Además, las ansias de Artur Mas por gobernar- -consciente de que se trata de un ahora o nunca- -dan a ERC unas ventajas inimaginables con un pacto a tres. Con las direcciones de todos los partidos reunidas de forma permanente durante todo el día, se espera para el lunes la contraoferta del PSC, que, según algunas fuentes, podría ofrecer a Carod una solución de compromiso: su entrada en el Gobierno pero limitando su proyección. Unidad de acción en Madrid De igual manera, el pacto nacional implicaría para los republicanos una unidad de acción en el Congreso que con el PSC, sin grupo propio, resulta imposible. CiU y ERC- -con el muy capaz Joan Ridao- -sumarían 18 (10+ 8) diputados imprescindibles para Rodríguez- Zapatero, con lo que el despliegue del Estatuto podría imponerse por la banda alta -en expresión de Carod- por no hablar de El Prat o Cercanías. En el segundo escalón de la dirección y la estructura territorial de ERC- -con litigios históricos con CiU- siendo firmes defensores del tripartito, son conscientes de la dificultad de vender a las bases un acuerdo que haga presidente a ABC Duran Lleida, en una difícil situación. Sinceramente, gobernar con ERC sería muy difícil y negociar con el PSOE, más todavía aseguraba un dirigente de UDC. Si prosperara un pacto nacionalista, el presidente del Gobierno tendría que soportar lo que precisamente intenta evitar por todos los medios: a Carod en el Ejecutivo catalán. Una presencia que CiU garantizó ayer al dirigente republicano. ICV pide tres consejerías y la presidencia del Parlamento Aunque el grupo de ICV- EUiA sólo tiene una carta que jugar, la reedición del tripartito, hará valer sus positivos resultados en las últimas elecciones- -de 9 a 12 diputados- que hacen además que su participación en caso de un gobierno de izquierdas sea imprescindible: PSC y ERC no suman mayoría absoluta. Así, y aunque la negociación ahora mismo esté encallada en la sede de los independentistas, el líder de ICV Joan Saura, ya adelantó tanto a Carod como a Montilla que su formación aspira a ganar peso. Los ecosocialistas exigirían, además de conservar Medio Ambiente y Vivienda, hacerse con otra consejería de carácter social, como podría ser Trabajo. A Joan Saura se le mantendría como consejero de Relaciones Institucionales, aunque dándole mayor peso, ya que el desarrollo del Estatuto entraría en sus competencias. De igual forma, ICV reclamará para Jordi Guillot la presidencia del Parlamento, cargo que hasta ahora ocupaba Ernest Benach (ERC) y donde precisamente querría José Montilla aparcar a Carod. Sea como fuere, y pese a todas las exigencias, el margen de maniobra de ICV es nulo. Joan Saura, consciente de que en su caso es tripartito o nada, señaló que ellos no vetan la presencia de nadie