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4 11 06 SALUD LA DUDA ¿El ejercicio previene los resfriados? El ejercicio físico no es una cura ni una vacuna capaz de mantener el organismo a salvo de resfriados y catarros. Pero de alguna manera sí reduce las posibilidades de caer enfermo. Un estudio reciente, realizado con 115 mujeres de más de cincuenta años sedentarias y con exceso de peso, ha demostrado los efectos beneficiosos que puede tener un ejercicio moderado, como caminar, en la reducción del número de resfriados y otras infecciones respiratorias. La investigación duró un año y durante ese tiempo la mitad de las mujeres paseó un mínimo de 45 minutos cinco días de la semana. El otro grupo sólo caminó 45 minutos una vez a la semana. Al final del año, las que pasearon sólo un día tuvieron el triple de resfriados que las del primer grupo de mujeres, según publican en JAMA la revista de la Sociedad Médica Americana. Este estudio proporciona un motivo más para intentar mantenerse en forma y es el primero que demuestra los efectos de la actividad física sobre las infecciones respiratorias. Sin embargo, algunos expertos lo han calificado de provocador y piden más investigaciones. Infecciones La vacuna contra la superbacteria Científicos de la Universidad de Chicago han desarrollado una nueva vacuna experimental que protege contra una de las bacterias más temidas en los hospitales TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO xiste una bacteria casi invencible llamada Staphylococcus aureus que se ha convertido en una verdadera pesadilla de los hospitales. Esa superbacteria causa entre el 60 y el 80 por ciento de las infecciones hospitalarias, se introduce con facilidad en los organismos más débiles y es invulnerable a la acción de la mayoría de los antibióticos conocidos. Pero la Ciencia podría poner fin a esa amenaza. Investigadores de la E Universidad de Chicago han desarrollado una vacuna que protege contra cuatro de las cepas resistentes de esta superbacteria El tratamiento sólo ha demostrado su eficacia en ratones, aunque es el paso más importante que se ha dado para combatirla. El estudio se publica en el último número de Proceedings la revista de la Academia de Ciencias de Estados Unidos. Las cepas contra las que protege la vacuna son las más frecuentes y resistentes a la mayoría de Clínica especializada en geriatría en Vitoria NURIA GONZÁLEZ los antibióticos con los que se pueden combatir las infecciones de S. aureus La vacuna se ha logrado, además, con una tecnología novedosa, denominada genética inversa que se apoya en los recientes avances genéticos. Antes, para el desarrollo de una vacuna se intentaba simular lo que ocurría en una infección real. La nueva tecnología utiliza la información genética de la bacteria y es más previsible, en cuanto se puede saber de antemano qué antígenos son más seguros. Los científicos de la Universidad de Chicago desentrañaron el código genético de ocho cepas diferentes de la bacteria y su expresión genética de proteínas. Finalmente identificaron cuatro proteínas que proporcionaban una fuerte respuesta inmune contra la bacteria, convirtiéndolas en buenas dianas para vacunas. Cuando combinaron las diferentes proteínas y las inyectaron en los ratones de laboratorio, descubrieron que los ratones habían generado una protección contra cinco diferentes cepas de Staphylococcus aureus Cuatro de estas cepas son responsables de muchas de las infecciones hospitalarias, mientras que la quinta estaba asociada al shock tóxico que se produce tras graves quemaduras. Fernado Baquero, jefe del Servicio de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal, considera esta investigación como el paso más prometedor para lograr una vacuna eficaz contra esta amenaza. Con una buena vacuna podríamos reducir el consumo de antibióticos y evitar la aparición de resistencias bacterianas asegura. En su opinión, sería muy útil en hospitales y residencias de ancianos, donde un brote de esta infección bacteriana puede poner en peligro a los enfermos que han sufrido una cirugía o necesitan respiración asistida. En las unidades de cuidados intensivos de los hospitales, esta bacteria a veces desencadena pequeñas epidemias que resultan muy difíciles de tratar. Con la vacuna, ante la aparición de un brote, se podría inmunizar a los pacientes sanos y cortar la epidemia explicó Baquero.