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4 11 06 TENDENCIAS ¡Pisa el acelerador! Lecciones en circuito Si le gusta conducir, seguro que disfruta con cursos avanzados donde mejorar su técnica a bordo de un automóvil convencional... y aún más con lecciones en el estrecho espacio de un fórmula TEXTO: ALEJANDRO CARRA FOTOS: DRIVEX a velocidad y la carretera nunca han sido buenos compañeros, pero es incuestionable que el hombre siente una maligna atracción por volar bajito si no hay cerca un radar devorapuntos ¡Pues fatal! Si siente la irrefrenable necesidad de desmelenarse al volante, hágalo, pero donde debe hacerse y de la mano de quien puede enseñarnos. ¿Por qué ponernos en peligro en una carretera cuando podemos pisarle de verdad en un circuito de alta velocidad? Uno no es consciente de que no tiene ni idea de conducir hasta que se sienta al volante con un verdadero profesional, empeñado en corregir nuestros defectos. Antes de arrancar siquiera, ya nos han caído unas cuantas ma- L tizaciones La primera, por la posición. ¿A usted le explicaron alguna vez que- -a excepción de maniobras de aparcamiento o similares- -el asiento, cuanto más bajo mejor? Por aquello de tener una visión más amplia de lo que se nos puede venir encima. La segunda indicación vendrá a cuento de la distancia del asiento al volante. Aquello de los bracitos elegantemente estirados será muy fashion pero sólo sirve para que se nos escapen las manos en cuanto tengamos que hacer un giro brusco; los pies deben pisar los pedales sin forzar la postura de la cadera y el brazo debe apoyarse en el volante a la altura de la muñeca, dejando que la mano lo sobrepase. Respecto a cómo sujetar éste, ¿qué decir? No hay opción, compañero conductor, las dos manos firmes sobre el volante y en posición de diez y diez o, si apuramos, nueve y cuarto. Pulidos esos detalles nos dejarán por fin introducir la llave. Primera, segunda, tercera... Metemos primera, segunda, tercera, cuarta y ya vemos la curva; colocamos las manos para girar a la derecha y repasamos mentalmente la maniobra a realizar: reducir marcha, pisar sin complejos el freno e iniciar la trazada de la curva desde la parte exterior hacia el interior de la misma, buscando el punto de la tangente interior, una vez pasado el cual iniciamos la salida de la curva pisando a fondo el acelerador, nunca antes. Superada con más o menos éxito la prueba de la primera curva, el resto es cuestión de repetir Todo listo para la experiencia del circuito y sus riesgos calculados