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4 11 06 TENDENCIAS Amante de la costura tradicional, la suya es una mirada clásica al mundo de la moda, no exenta de audacia y siempre tamizada por una clara vocación de modernidad. Juanjo Oliva nos explica las claves de un estilo especialmente marcado por un juego de volúmenes destinado a acentuar la femineidad Juanjo Oliva DISEÑADOR No es mi intención llegar a un público masivo TEXTO: ISABEL GUTIERREZ Lo que se lleva ¿quién lo dice? Esa es la eterna cuestión. Los profesionales y los medios podemos proponer cosas, tendencias, pero nunca se sabe si arraigarán o no. El mercado es imprevisible. La moda es un círculo esde que en 2003 debutó en la Pasarela Cibeles, Juanjo Oliva (Madrid, 1972) figura entre los nombres más destacados del nuevo diseño español. No reniega de la mejor tradición de la moda en la que encuentra frecuente inspiración, mientras trata de adaptar un trabajo de artesano a las exigencias de un mercado que impone ritmos y formas de trabajo. ¿Cómo se le queda a uno el cuerpo cuando da a conocer públicamente su colección? -Lo que se siente ante la presentación de una colección es indescriptible. Lo lógico es que uno esté algo trastornado. En estas circunstancias, todos tenemos nuestras cositas. ¿Qué es lo que le llevó al mundo de la moda? -Mi aterrizaje aquí no tuvo nada de original. Todo fue muy premeditado. Tal vez la llamada de atención fue el hecho de asumir que, cada vez que veía una película o cualquier otro espectáculo, me interesara por el vestuario. Así que cuando terminé COU, decidí tener una formación académica (IADE y Parsons School of Design de Nueva York) para ver si estaba en el buen camino. ¿Cuáles son las claves de su estilo? -Es algo tan personal y subjetivo, que cuesta definirlo. Hasta me da apuro hablar de ello... En todo caso, intento equilibrar elegancia, sencillez, sofisticación... Y por encima de todo, me encanta trabajar con los volúmenes. -Desde Egotherapy, su tiendataller, usted defiende a capa y espada la costura tradicional... -Es que, en nuestro caso, el trabajo artesanal debe ser la continuación de todo el trabajo creativo. Diseñar me fascina, siempre tengo el lápiz a mano. Pero su aplicación a la realidad exige una readaptación. Me gusta la costura porque es un trabajo muy vivo, porque interactúas con la clienta y porque incluso llegas a sorprenderte con el resultado. Eso se nota, sobre to- D do, en los vestidos de novia. ¿No desearía ver presentes sus prendas en los escaparates de las grandes cadenas comerciales? -Más adelante me gustaría enfrentarme a la posibilidad de contar con una producción más industrial, aunque sin diluir mi identidad ni perder mi independencia. Tampoco es mi intención llegar a un público masivo, porque no quiero perder mi capacidad de controlar todo. ¿Cómo es su rutina? -Tras la presentación de cada colección, intento darme un tiempo para desatascarme. Pero, de hecho, no desconecto del todo, pues debo ocuparme de los pedidos, las tiendas... Y luego, casi de manera inmediata, comienza el proceso Icono de elegancia... Pienso en Lauren Hutton, que es fantástica en cualquier circunstancia. Y en la actriz Cloe Sevigny De la década de los 40 nos quedan imágenes realmente impactantes y estimulantes. Es una fuente inagotable de inspiración Asimetría, sin perder el equilibrio de creación, dibujar, pensar... ¿Qué le inspira? -Todo. Uno siempre tiene que estar abierto a lo que venga. -Entre los grandes maestros, ¿dónde están sus puntos de referencia? -En Yves Saint- Laurent, Karl Lagerfeld, Coco Chanel... ¿En qué mujer piensa como icono de la elegancia? -En Lauren Hutton, que es fantástica en cualquier circunstancia. Y en la actriz Cloe Sevigny, siempre impecable. ¿Qué período de la moda le fascina? -El que arranca en los años 40 y termina a finales de los 70, cuando la alta costura estaba en su apogeo. Sobre todo de la década de los 40, nos quedan imágenes realmente impactantes y estimulantes. Es una fuente inagotable de inspiración. -Y ahora, ¿no echa de menos aquella pulcritud a la hora de vestir? -Por supuesto. Es cierto que la mujer ya no se viste como antes, Blusa clásica reinterpretada