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ABC SÁBADO 4 s 11 s 2006 Elecciones legislativas en Estados Unidos INTERNACIONAL 43 Ganar Ohio es ganar Washington Los demócratas saben que si vencen aquí el próximo martes pueden hacerse con el dominio de la Cámara de Representantes y, con suerte, del Senado; de ahí, que estén jugando a fondo sus cartas POR ALFONSO ARMADA ENVIADO ESPECIAL COLUMBUS, Radiografía de América, Estados Unidos en miniatura, Ohio tiene los ingredientes que han servido en el pasado (durante cien años ha votado por el candidato que ganó la Casa Blanca salvo en dos ocasiones) como índice del comportamiento electoral de todo el país. Los demócratas saben que ganando aquí pueden hacerse con la mayoría en la Cámara de Representantes y, con suerte, en el Senado; de ahí, que estén jugando a fondo sus cartas, y no hayan dudado en cortejar a los cristianos conservadores que hace dos años le ayudaron a George W. Bush a revalidar, por la mínima (con acusaciones de fraude) su mandato en la Casa Blanca. Mark Ryerson, independiente al que le gusta repartir el voto porque toda mayoría absoluta es mala parece un representante de esos electores del diverso Ohio a los que les gusta pensarse a conciencia a quién otorgar la confianza. Antiguo pastor metodista, el aspirante demócrata a gobernador, Ted Strickland, no ha tenido el menor problema en proclamar en una radio cristiana que los postulados bíblicos guiarán su mandato. Como Bush, dice: El ejemplo de Jesús me guía Respaldado por la Asociación Nacional del Rifle, no es de extrañar que este candidato de ensueño como lo define la revista The Economist atesore 20 puntos de ventaja sobre Kenneth Blackwell, lastrado por la mala fama del actual gobernador republicano, Robert Taft, convicto de haber recibido regalos y donaciones no declarados. A pesar de todo, Blackwell cuenta con el voto de gente como Ryerson, empleado de alimentación, soltero de 49 años, nostálgico de su natal San Diego, contrario al aborto y al matrimonio gay, que seguramente elegirá candidatos demócratas en la Cámara de Representantes y el Senado. Strickland ha logrado captar más que nadie el descontento de los evangelistas por la guerra de Irak y acciones deshonestas de figuras republica- Distritos en empate Los Estados más competitivos de estas elecciones para la Cámara de Representantes son Ohio, Pennsylvania, Indiana y Connecticut con unos trece distritos en empate en las perspectivas de voto El alto número de representantes a elegir, 435 escaños, difumina la presión política en la lucha por la Cámara Baja en Estados como California, 53 representantes, o Nueva York, 19. Este Estado tiene todos los ingredientes para servir como índice del comportamiento electoral del país El presidente Bush saluda a la prensa mientras entra en el Air Force One en Elko, Nevada nas. Pero los demócratas necesitan asegurarse en Ohio cuatro competidos escaños para recobrar la mayoría en la Cámara de Representantes y un asiento en el Senado. La republicana Deborah Pryce parecía tener más que garantizado su puesto tras 14 años en la Cámara Baja, pero ha tenido que movilizar a Laura Bush para contener a Mary Jo Kilroy, crítica no sólo de la guerra sino de la alta tasa de desempleo (5,7 por ciento, un punto más que la media nacional) acentuada por el cierre de factorías en el noreste del Estado. En el muy conservador distrito 18 con 16 condados en 275 kilómetros, el casi desconocido demócrata Zack Space amenaza con arrebatar el escaño al candidato Joy Padgett, también salpicado por el diputado Bob Ney, que dimitió tras admitir que había cobrado de Jack Abramoff, ex lobbysta republicano caído en desgracia. estatal que más ha crecido de toda la unión en los últimos años. Cuatro taxistas contratados al azar resultaron africanos: un senegalés, un somalí y dos eritreos. Todos residentes en la capital de Ohio desde hace años, todos ciudadanos y todos votantes demócratas, salvo el último, Habtu Rossom, devoto creyente que desdeña la democracia. En las presidenciales optó por Kerry, pero que el martes no piensa acudir a las urnas: El voto no cambia nada Su compatriota Ibrahim sí votará: Necesitamos un cambio Son cerca de mil las almas eritreas, lejos de las 50.000 somalíes asentadas en Ohio, como Alí, que añora el mar y el clima del desmochado cuerno de África, pero prefiere AFP Corresponsales- taxistas Thomas Friedman, influyente columnista del New York Times se lamentaba el Día de Difuntos en un artículo titulado El taxista de no haber podido trabar conversación con el conductor que le recogió en París: se pasó todo el trayecto hablando por el móvil. Cuando se lo comentó a un amigo de Le Monde le dijo: La época de los corresponsales citando taxistas ha terminado No en Columbus, que con más de 700.000 habitantes es la capital Bin Laden y Bush son los más peligrosos, según un sondeo Los británicos creen que el presidente de EE. UU. George W. Bush, es más peligroso para el mundo que el líder norcoreano, Kim Jong- il, y el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, según una encuesta publicada ayer en The Guardian El sondeo forma parte de una consulta internacional, encargada por el citado diario británico y por los periódicos Haaretz de Israel; La Presse y Toronto Star de Canadá, y Reforma de México. En el caso del Reino Unido, país tradicionalmente aliado a EE. UU. el 75 por ciento de los encuestados estiman que Bush supone un peligro para la paz mundial, por delante de Kim Jong- il (69 por ciento) el líder del grupo Hizbulá, Hassan Nasrallah (65 por ciento) y Ahmadineyad (62 por ciento) Bush es sólo superado por el líder de la red terrorista Al Qaida, Osama bin Laden, ya que el 87 por ciento lo estima peligroso. vivir aquí. Es musulmán y votará demócrata: Son liberales y amigables hacia inmigrantes como yo Si Ohio es un microcosmos, la estación de autobuses Greyhound suele ser el penúltimo escalón, donde los más pobres, el lumpemproletariado que carece de automóvil y dinero para un billete de avión, se mueve. La de Columbus, bajo una cruda luz blanca, no es una excepción, aunque hay que frotarse los ojos para comprobar que no se trata de un espejismo: cuatro mujeres obesas recién salidas de un óleo holandes beben en largos vasos de poliuretano, mientras esperan sentadas en bancos de hierro. Detrás, sus maridos, amish como ellas (miembros de la iglesia menonita, más estrictos que calvinistas y luteranos) con luengas barbas grises, sombreros negros y trajes a juego, parecen milagrosamente teletransportados. Nosotros no votamos dice mi interlocutor, y es como si estuviera hablando con un antepasado ruso u holandés de hace siglos, casi contemporáneo de Colón- -a quien esta urbe azotada por vientos inclementes está dedicada- -y que el martes puede volver a decidir el futuro político de la primera potencia mundial.