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ABC SÁBADO 4 s 11 s 2006 Rajoy aclara el discurso del PP ESPAÑA 17 Edurne Uriarte CIUTADANS Y LOS FACHAS E l candidato de Ciutadans, Albert Rivera, resumió muy bien la noche del miércoles el problema de los que reivindican la españolidad en Cataluña: Reclamamos el derecho a sentirnos españoles sin que nos llamen fachas Lo que ocurre es que esa frase encierra también las contradicciones de los propios españolistas en esta comunidad. Y me parece que Ciutadans representa muy bien esas contradicciones. Y no tanto el PP y Piqué, como ha sugerido la propia plataforma o algunos de los entusiastas seguidores que les han salido en la derecha. Ciutadans sabe muy bien que la fractura ideológica que orienta los comportamientos políticos en Cataluña o en el País Vasco no es la de la derecha y la izquierda sino la del nacionalismo- españolismo. Eso de la izquierda- derecha es sobre todo el montaje publicitario que hizo el tripartito para vender como gobierno de izquierdas y progreso lo que era otra fórmula nacionalista muy parecida a la de CIU. O el eslogan electoral usado por Zapatero para pedir el voto contra la derecha que en este caso era, por supuesto, únicamente el PP y no CIU. Por esas tierras, lo de la derecha- izquierda es una coartada o una excusa. Y la contradicción de Ciutadans es que ha entrado en ese falso juego y ha esgrimido su sensibilidad de izquierdas para justificar un nuevo partido nacido con el objetivo de hacer exactamente lo mismo que ya hace el PP reclamar el derecho de los ca, talanes a ser españoles, hablar español, ser parte de España, y sin que los llamen fachas. Por eso el izquierdismo de Ciutadans suena a excusa más que a diferencia. Quizá porque si la españolidad te expulsa a la marginalidad, el añadido de la etiqueta de la derecha te envía directamente al infierno. Y la auténtica ruptura social, la verdadera modernización política, en Cataluña, en el País Vasco y, en realidad, en toda España, es la destrucción de ese estigma de facha fabricado con ambas cosas, españolidad y derecha. Pero ésa es una barrera que la mayor parte de los intelectuales españoles han sido incapaces de romper. La diferencia relevante entre Piqué y Rivera no es que el primero sea más conservador sino que asume el estigma al completo y Rivera sólo en parte. Zaplana aplaude a Rajoy en el Pleno del Congreso que aprobó el nuevo estatuto de Andalucía EFE Rajoy se impone Rajoy hace visible su autoridad en el Partido Popular- -Zaplana aplaudió ayer a Arenas y Piqué- -y se enfrenta a los ataques de medios que se declaran afines pero le cuestionan por no seguir una línea de oposición radical POR ÁNGEL COLLADO MADRID. Entre que han pasado el doble trago de las elecciones catalanas y la aprobación del nuevo Estatuto andaluz sin más coste que un escaño, y la disidencia sin trascendencia externa, por el momento, del portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, en el PP prefieren dar por superada esta semana crítica para su estabilidad interna y aspiraciones electorales. Del alivio propio, a la euforia por el nuevo lío en que se mete Rodríguez Zapatero. En la oposición constatan que el presidente del Gobierno, o bien no tenía táctica prefijada antes de los comicios, o le ha salido tan mal que no entienden la maniobra ni los directamente implicados. El PSC prepara la reedición del tripartito que no quería el secretario general del PSOE y los nacionalistas de CiU, los preferidos por Zapatero como socios fijos, se pueden ver abocados a hacer oposición y, encima, enfadados al verse apartados del poder pese a ser el partido con más votos y con más diputados. El choque de intereses entre el PSOE y el PSC- -21 Ibarra estudia recurrir el nuevo Estatuto J. E. PARDO. MÉRIDA. El presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, advirtió ayer que se plantea presentar un recurso de inconstitucionalidad contra el nuevo estatuto de autonomía andaluz por entender que se atribuye competencias exclusivas sobre las aguas del río Guadalquivir y sobre el flamenco. El dirigente socialista se preguntó si el Gobierno mandaría a la Guardia Civil a impedir un congreso sobre flamenco en el caso de que se convocara en Extremadura. Felicitaciones a Arenas por desmontar manipulaciones sobre el Estatuto andaluz ABC MADRID. Ni realidad nacional ni ruptura de la unidad de España, ni Consejo Audiovisual al estilo del catalán. El presidente de los populares andaluces, Javier Arenas, desmontó ayer en la COPE la acusación de que el PP ha aceptado un Estatuto que desmantela España. Y lo hizo esgrimiendo el contenido del texto aprobado el jueves en el Congreso y no el que vino del Parlamento andaluz, tal y como quiso hacer pasar por bueno el conductor del programa, Federico Jiménez. La principal polémica vino por la realidad nacional Arenas fue determinante: En nuestro Estatuto no se define Andalucía como realidad nacional, y quien diga eso está faltando a la verdad El locutor le espetó: El Estatuto dice que el artículo 2 de la Constitución reconoce la realidad nacional de Andalucía No señor, eso es rotundamente falso. Eso se ha suprimido Le rogaría que cuando lo pueda comprobar lo reconozca le retó Arenas. El conductor del programa se justifica: Este es el resumen de contradicciones que ayer hacía el diario El mundo No señor. Es que el diario El mundo lo que hacía es decir que había varios artículos que se referían a una serie de cuestiones iguales al de Cataluña, y eso no es verdad aseveró Arenas. La firmeza y habilidad demostradas por el presidente del PP andaluz fueron aplaudidas por numerosas personas que hicieron llegar sus felicitaciones a la sede del partido en Sevilla y lo mismo hicieron varios dirigentes del partido, en persona, en la sede central de Génova. diputados en el Congreso- -convierte en anécdota las diferencias de opinión en la dirección del Partido Popular, o más bien entre el equipo de Rajoy en bloque y Zaplana. Aunque otros pesos pesados del partido discrepan del apoyo del PP al Estatuto andaluz, han preferido guardar silencio. El portavoz parlamentario votó a favor e incluso aplaudió el discurso de su jefe en el Congreso. Y ayer mismo, según contaban los miembros del comité ejecutivo, volvió a aplaudir las intervenciones en el citado órgano del partido tanto de Arenas como de Piqué. Esta vez, Rajoy ha olvidado sus habituales equilibrios entre las posiciones de unos y otros para ofrecer un apoyo público e incondicional a Josep Piqué y a su apuesta por la línea moderada de oposición en Cataluña. Y también a Javier Arenas y a su correspondiente decisión de no quedarse fuera de una reforma del Estatuto de autonomía andaluz que amenazaba con dejar al PP al margen del concierto autonómico en una región fundamental para las aspiraciones populares de volver al poder en las próximas generales y cuyas alcaldías de capitales de provincia están en juego en mayo próximo. El precio de ambas decisiones de Rajoy ha sido el choque con los presuntos afines mediáticos empeñados en dirigir y llevar al PP a una oposición cuanto más extrema mejor. Las campañas contra Piqué y Arenas se dirigen ya contra el presidente del partido. De ahí también la relativa satisfacción con los 14 escaños obtenidos en Cataluña, uno menos que los logrados en 2003, pero más de los que otros esperaban para pedir la cabeza de Piqué y cuestionar abiertamente la continuidad de Rajoy al frente del PP.