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92 VIERNES deESTRENO VIERNES 3 s 11 s 2006 ABC (Viene de página anterior) trabajo. Pero ya no. ¿Refleja de algún modo la historia de Un buen año su decisión de alejarse de Hollywood para volver a Australia con su familia? -No. Es una tontería. Yo me había decidido por la película más allá del estado de mi vida privada. ¿Era una película en la que podía disfrutar el rodaje? Claro que sí, especialmente trabajando con Ridley Scott en un lugar estupendo como Provenza. Pero para mí siempre fue un personaje más. -Cuando veo algunas decisiones que se toman, me pregunto si se puede tomar con seriedad. Creo que Paul Giamatti se merecía el Oscar al mejor actor de reparto en Cinderella Man Es ahí donde uno da un paso atrás, pensando que no debemos tomarlo con total seriedad. Sólo nos dieron tres candidaturas con una película que merecía mucho más. La gente me para por la calle, llorando por Cinderella Man y seguiré teniendo este tipo de conversaciones dentro de diez años, (riéndose) si todavía sigo hablando de cine. sonal y profesionalmente con Ridley Scott? -Tenemos mucho en común. Compartimos el mismo sentido del humor y la misma ética de trabajo. Y sé perfectamente que va a capturar exactamente lo que yo haga delante de cámaras. Confío absolutamente en él como director. Si él me pide que salte a un abismo, yo salto. co para filmar una película. Un buen año EE. UU. 2006 118 minutos Género- -Comedia romántica Director- -Ridley Scott Actores- -Russell Crowe, Albert Finney, Marion Cotillard, Abbie Cornish, Tom Hollander ¿Una película como Un buen año exige menos trabajo que Gladiator -No. Ridley organizaba 75 escenas antes del almuerzo. Es una comedia de bajo presupuesto y, de todas formas, volvía loco al equipo de rodaje francés. A la segunda semana ya estaban todos acostumbrados. El sigue con su plan aunque no estés ahí. Es lo que me gusta de Ridley como director. Lo único que le importa es trabajar. Agradable cosecha, vino aguado FEDERICO MARÍN BELLÓN Un tiburón de las finanzas que se vanagloria de ganar a cualquier precio hereda un caserío en la Provenza (con viñedo incorporado, pista de tenis, piscina, inmejorable situación, mejor ver) Russell Crowe extrae un conejo de su agenda y viaja a Francia con la única idea de vender al alza su nueva propiedad, pero el recuerdo de su tío, unas faldas con sus correspondientes piernas, una prima aparecida por generación espontánea y la conciencia que todavía le queda lo transforman para siempre (o, al menos, hasta la siguiente película) De hecho, no se le puede negar el esfuerzo compartido con su amigo Ridley Scott, con quien no hace mucho todavía se veía disfrazado de gladiador. Si no fuera porque la cinta parece la versión masculina de Bajo el sol de la Toscana incluso pasaría por original. Lo peor son los intentos de zambullirse en la comedia clásica y el slapstick que dicen pedantes y entendidos. La escena en la que Crowe cae a una piscina, con sus recaídas y su forma de rebozarse en excremento bovino, es más tosca que toscana. De ahí que esta comedia romántica, que deja pocas escapatorias a la risa, cojee de sus cuartos traseros. Sólo hay que ver lo que consigue Woody Allen al volante de un Smart en Scoop (incluso Audrey Tatou en El Código da Vinci, marcha atrás, nada menos) y el poco partido que le saca el australiano de adopción. Pese a todo, el protagonista resulta convincente mientras permanece de pie y lo acompañan dos actores espléndidos: el veterano Albert Finney y el precoz Freddie Highmore. Las chicas, tan sugerentes cómo fáciles de olvidar, son la australiana Abbie Cornish y la francesa Marion Cotillard. Habría bastado con que el mensaje, de los bonitos, fuera menos superficial. Al mismo tiempo, y aquí viene lo bueno, Scott aporta una ligereza difícil de conseguir. Se nota que en el rodaje hubo eso que llaman buen rollo -tanto, que se les olvidó completar la trama del vino, tan interesante- -y su sencillez no deja de ser un elogio al lado del cine barroco, pretencioso y superfluo de tantos títulos. (En este punto es imposible no acordarse de La Dalia negra pero esa es otra historia) ¿Cuál es el mejor recuerdo de Gladiator su primera película con Scott? -Logramos filmar una película desde una trinchera, más allá de las probabilidades del presupuesto o los ejecutivos del estudio exigiendo una escena de sexo. En Gladiator empezamos con 21 páginas. Era todo lo que teníamos. Tuvimos que crear el resto. Ridley agregó un segundo acto. En Un buen año empezamos con cuarenta y ocho páginas buenas, cuando se necesitan ciento cin- ¿No se parece en nada al personaje? ¿Ni siquiera en las preferencias por el buen vino? -Soy un admirador del buen vino desde hace años. Tengo mis propios gustos. Mi padre me consideraba su catador de vino particular. Desde muy jovencito aprendí bastante sobre el asunto. El vino es algo muy individual. Yo tengo un gusto que no tiene que ser necesariamente igual al gusto común de la gente. Un buen año narra la vida del banquero Max Skinner (Russell Crowe) que se muda desde Londres hasta la Provenza francesa para vender un viñedo que heredó de su tío. Arrogante y presumido (el personaje) asume la filosofía ganar no es todo, es lo único Pero en el camino encontrará las complicaciones con otra heredera y la verdad detrás de un viñedo con los peores vinos del Sur de Francia. ¿Le molesta que no le nominaran por esta película o incluso, por Master and Commander -No me importa. No es un tema en el que se basa mi vida, ni siquiera figura en el último puesto de los temas más importantes de mi vida. ¿Han descartado la posibilidad de rodar una secuela de Gladiator? -Hablamos del tema de vez en cuando, aunque nos complicamos un poco cuando matamos el personaje al final de la película... (Se ríe) Es como si me preguntara qué pasa después de la muerte. Pero no es imposible. En Hollywood siempre pasan cosas extrañas. -Tres películas con el mismo director ¿Qué tiene en común per- ¿Se parece en algo el sur de Francia a Australia? -El estilo de vida en Provenza es muy similar a Australia. Me sentía como en casa, en especial por el aire. Es un lugar hermoso y espero volver. ¿Y hay una gran diferencia entre esa Provenza y Hollywood? -Estábamos en un valle francés donde podía ir al rodaje en bicicleta. El ambiente era muy familiar y amigable. Mi esposa estuvo con mi hijo todo el tiempo. Era un área extremadamente campesina, completamente opuesto al lugar en que vivo en Australia. Llegamos en verano, cuando todo era verde, y experimentamos el otoño y el invierno con los colores amarillos, rojos y naranjas o el dorado sol. Si pudiera arreglarlo para volver a Provenza y rodar durante tres meses al año, sería el Paraíso. ¿Quién podía imaginarle protagonizando una comedia? -Mucha gente dice que Un buen año es muy diferente a lo que vengo haciendo. Pero yo también respondo que comparemos L. A. Confidential con Gladiator Una mente maravillosa O Master and Commander ¿Cuál de estas películas es parecida? Yo hago lo que me atrae y sólo me atrae aquello que no hice antes. ¿El hecho de haber protagonizado una comedia lo descarta automáticamente de las próximas nominaciones al Oscar? Russell Crowe va a la Provenza porque ha heredado una viña ABC