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ABC VIERNES 3- -11- -2006 Erdogan utiliza una excusa simple para no recibir al Papa en su viaje a Turquía 37 Sólo el 29 por ciento aprueba en EE. UU. la estrategia en Irak Pese a los pesimistas sondeos ante las legislativas de la semana que viene, Bush decide enrocarse en su política exterior JOSÉ LUIS DE HARO SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Las bromas sin sentido del senador demócrata John Kerry sobre la presunta ignorancia de los soldados estadounidenses han hecho que el presidente de Estados Unidos, George Bush, se crezca y continúe con su defensa a ultranza de la guerra en Irak para ganar votos, o al menos no perderlos, de cara a las elecciones legislativas de la próxima semana. De momento, el mandatario asegura que no reemplazará a su secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, mientras muchos ciudadanos se muestran convencidos de que una victoria demócrata acabará con la pesadilla estadounidense en el país árabe. Al menos así lo señala una reveladora encuesta realizada por el diario New York Times y la cadena de televisión CBS, que asegura que los estadounidenses creen a ciencia cierta que los demócratas reducirán notablemente la participación de EE. UU en Irak. Por el contrario, muchos dudan de las promesas republicanas y dan por sentado que de mantener su mayoría, los conservadores aumentarán el número de tropas que opera en la zona. Por mucho que se empeñe, el presidente Bush no debería acorazarse en el conflicto iraquí a la hora de intentar ganar votos para su partido. Según los últimos datos, tan solo un 29 por ciento de los norteamericanos aprueba la estrategia del mandatario en Irak, el porcentaje más bajo de toda su carrera presidencial. El 70 por ciento de la gente no confía en que Bush cuente con un plan claro para dar por terminado el conflicto y cerca de un 80 por ciento daba a conocer que los últimos virajes del presidente sólo son meros cambios lingüísticos pero en ningún caso indican un cambio sobre la política de la Administración Bush en el país árabe. El pasado miércoles, el presidente de EE. UU. volvía a confiar en su lucha a ultranza contra el terror, haciendo especial hincapié en Irak. Durante su intervención en el programa de radio de Rush Limbaugh, el mandatario no dudó en criticar a los demócratas, de los que afirma que carecen de un plan concreto para solucionar el conflicto abierto en la zona. Además, Bush dejó claro que blindará a su secretario de Defensa, pese a las crecientes voces que abogan por su dimisión, por lo menos hasta que abandone la presidencia en 2008. Durante unas declaraciones realizadas ayer a varias agencias de noticias, el presidente defendió la labor de Rumsfeld y explicó que le pedí que lidiara con dos grandes problemas, Afganistán e Irak y se enfrentó a ellos sin problemas Por supuesto, el mandatario no ha perdido la oportunidad de utilizar las perlas lanzadas por Kerry, y en todo momento aprovecha para poner de manifiesto el insulto que su ex contrincante en las presidenciales de hace dos años lanzó contra el Ejército estadounidense. Una cosa está clara: el tema más candente de cara a las legislativas sigue centrado en Irak y, por eso, tanto conservadores como liberales no han dudado en reestructurar sus estrategias para hacer campaña, algo necesario si se tiene en cuenta que sólo un 20 por ciento de los encuestados cree que EE. UU. está encaminado a obtener una victoria en el país del ex dictador, Sadam Husein. Los números no mienten y, más allá de la encuesta del New York Times el resto de estudios apuntan a que los republicanos dejarán de ocupar asientos tanto en el Congreso como en el Senado después de las elecciones de la semana que viene. REUTERS Mentís del Gobierno sirio a las acusaciones sobre un complot en el Líbano M. AYESTARÁN DAMASCO. El rumor lanzado por Estados Unidos es incorrecto. Desde la salida de nuestro ejército anunciamos nuestro respaldo a lo que los libaneses decidan a través de su diálogo nacional, teniendo en cuenta que el Líbano sólo puede estar regido por la concordia de todas sus partes Esta breve nota del Ministerio de Asuntos Exteriores ha sido la respuesta de las autoridades sirias a la acusación lanzada por el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow, sobre la implicación de Damasco en un complot para derribar al Gobierno de Siniora. El llamamiento del líder del Partido de Dios, Hasan Nasralah, a sus seguidores para que se echen a la calle el próximo día 13 si para entonces no se ha formado un gobierno de unidad nacional, ha sido interpretada por Estados Unidos como una maniobra conjunta de Hizbulá con los gobiernos de Damasco y Teherán para terminar con el gobierno actual Este debate se produce en plena visita de una delegación iraní a la capital siria para cerrar acuerdos en materia de seguridad. El responsable de las Fuerzas de Seguridad iraníes se encuentra en Damasco para ofrecer equipamiento y preparación El otro frente letal Los escándalos que han azotado a los republicanos durante el último año podrían dar por sentado la pérdida de la mayoría en el Congreso. Al menos, eso publicaba ayer el Washington Post Si se recopila el número de tormentas que han tronado sobre los conservadores y se traducen en escaños, el partido del presidente Bush podría haber perdido ya alrededor de 15 escaños. Un total de cuatro estarían comprometidos tras el azote del lobbysta Jack Abramoff y sus fraudulentos negocios. Los coqueteos del ex congresista pederasta Mark Foley podrían hacer peligrar otros cinco.