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ABC VIERNES 3- -11- -2006 La reforma de los Estatutos ESPAÑA 27 realidad nacional- -que para los populares comenzó como un problema de constitucionalidad y una indeseable concesión a la doctrina nacionalista- -se ha convertido en una cuestión meramente estética es decir, algo que podrá gustar o disgustar, pero que carece de relevancia política, porque no significa nada Las palabras del líder de la oposición fueron acogidas con una cerrada ovación de la bancada del PP. Eso sí, llamó la atención el el efecto algo retardado de los aplausos del portavoz del Grupo Popular, Eduardo Zaplana. La opinión de Zapatero Minutos antes de que comenzara el debate, Rajoy se fotografió con Arenas y los alcaldes de las seis capitales andaluzas con gobierno del PP. El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero- -que acudió al Congreso dos horas después de iniciada la sesión- se dejó retratar en compañía del presidente de la Junta, Manuel Chaves, con quien se reunió por espacio de unos minutos en la zona de gobierno de la Cámara. Zapatero, que no intervino ante el Pleno, convocó una rueda de prensa en los pasillos del Congreso para aplaudir que el PP deje atrás el interés partidista que demostró- -en su opinión- -durante la tramita- ción del Estatuto catalán. Según el presidente del Gobierno, el amplio consenso alcanzado con la reforma andaluza no es el éxito de ningún partido sino el triunfo de la ciudadanía, la democracia y el Estado autonómico Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, que fue la encargada en nombre del Ejecutivo de abrir el debate, reconoció cierto desaliento cuando algunas fuerzas políticas en clara referencia al PP, recibieron con augurios pesimistas el texto que llegaba del Parlamento autonómico. No obstante, De la Vega celebró lo que considera cambio de opinión de los populares. Más duro con la postura del principal grupo de la oposición estuvo el portavoz del Grupo Socialista, Diego López Garrido, que aprovechó su intervención para mostrar su extrañeza ante el hecho, según dijo, de que, durante la sesión, Rajoy no mentase a Cataluña, que forma parte de sus neurosis políticas ABC. es Rajoy, con la delegación de alcaldes y dirigentes del PP andaluz, ante el Congreso ÁNGEL DE ANTONIO Texto íntegro de la propuesta de reforma del Estatuto andaluz en www. abc. es informacion pd f estatuto- andaluz. pdf como en el caso de Piqué en Cataluña, Rajoy se ha vuelto a decantar por la oposición dentro del sistema en vez de correr los riesgos de que le acusen de situarse fuera de él, en el caso de Andalucía fuera del autonomismo local. Moderación y sentido común son las máximas que Rajoy predica a su equipo. Otra cosa es que así se pueda enfrentar a un Gobierno, el de Zapatero, que no se siente atado por el sistema constitucional ni por las tradiciones del consenso de 1978, respetadas por los dos grandes partidos hasta esta legislatura. Después de imponer su cri- terio de puertas adentro, Rajoy dio la cara en la tribuna y, ante el mensaje del PSOE sobre su intransigencia con el Estatuto que da a Cataluña el título de nación replicó con astucia: Tráiganme un estatuto catalán como este y lo apoyaré Nadie recogió el guante. Queda ahora pendiente el referéndum sobre el texto previsto para febrero, que puede despertar un entusiasmo entre los andaluces similar al que suscitó entre los catalanes. Algunos diputados cruzaban apuestas sobre si la abstención también superará en su tierra el cincuenta por ciento. Atascada la negociación del Estatuto de Galicia por el término nación ABC SANTIAGO. Las negociaciones sobre el Estatuto de Galicia- -el próximo que debe ser aprobado- -están estancadas en cómo definir la Comunidad. El PP defiende que la única nación es la española y recriminó a los socialistas gallegos que se sumen a los intereses nacionalistas tras el acuerdo al que llegaron con el BNG para definir la región como nación en el preámbulo del texto. También existen diferencias entre el modelo a seguir. Mientras que los socialistas son partidarios de la línea del Estatuto catalán- -por las aspiraciones nacionalistas en las que se han embarcado en los últimos tiempos- los populares abogan por el modelo andaluz, aunque no acepta la denominación de nación para ninguna Comunidad Autónoma, término que queda reservado para España tal y como se recoge en el Artículo 2 de la Constitución. El Partido Popular critica que el bipartito recurre a la reforma estatutaria para derivar la atención sobre problemas sociales graves como la imprevisión de la Xunta de Galicia para minimizar los efectos de las riadas que los últimos días han asolado la región.