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90 JUEVES 2- -11- -2006 ABC DEPORTES www. abc. es deportes Vuelta a la cruda realidad El Real Madrid ganó con un gol de Nicolita en propia puerta y se aseguró su pase a octavos de final ENRIQUE ORTEGO MADRID. La vuelta del paraíso fue dura. Después de ser testigo directo del Barça- Chelsea ejercer de cronista en el Real Madrid- Steaua fue volver a la cruda realidad. Es lo que hay. Nada, absolutamente nada que ver lo del martes con lo del miércoles. Si aquel era el partido que todos querían ver, no defraudó a nadie. Al contrario. Elevó la excelencia futbolística a su máxima expresión y hasta el empate fue justo. El de anoche no hizo ni un socio. Fue uno más del montón. Uno de tantos de esos que el Real Madrid saca adelante con oficio, pero que no deja ni un detalle para el recuerdo. Uno más en el que los blancos se dejan dominar aunque jueguen en su casa para cazar a su presa al menor descuido y que tarde o temprano va a provocar que la afición se levante en armas por la escasa presencia futbolística de su equipo, termine ganando o no los partidos. ta vez no resultó. Robinho salió como una 800 c. c. para irse al descanso como una motocicleta de la misma marca en la que se desplazan el resto de sus compañeros por el campo. Posiblemente el ruido provocado por los miles de rumanos, impidió escuchar una buena bronca a Capello y los suyos camino de los vestuarios, pero el caso fue que a la vuelta del descanso el Madrid tomó, ¡por fin! la iniciativa. No sería extraño que en el vestuario hubiera habido otra vez sus más y sus menos entre técnico y jugadores, porque Robinho volvió a Real Madrid Steaua 1 0 Real Madrid (4- 2- 3- 1) Casillas; Sergio Ramos, Cannavaro, Helguera, Roberto Carlos; Diarra (Beckham, m. 58) Emerson; Raúl, Guti, Robinho (Reyes, m. 86) y Van Nistelrooy (Ronaldo, m. 73) Steaua (4- 4- 1- 1) Cernea; Stancu, Ghionea, Goian, Marin; Nicolita, Paraschiv (Lovin, m. 79) Petre, Oprita (Coman, m. 84) Dica; y Badea (Thereau, m. 79) Árbitro: Konrad Plautz (Aut) Amarilla a Petre, Nicolita, Cernea y Goian Gol: 1- 0. m. 70: Nicolita, en propia puerta subirse a su 800 y en los diez primeros minutos el Madrid ya había rematado más que en toda la primera mitad, con claras ocasiones de Raúl y Helguera. Como el Steaua tampoco volvía la cara, el partido se abrió, creció en intensidad y se hizo más agradable para la vista. Capello se dio cuenta de que Diarra iba a peor. Le quitó y metió a Beckham. El inglés se pegó a la derecha, Raúl pasó a moverse en la media punta y Guti se colocó como medio centro. Mejoró el equipo gracias a ese reajuste- -empeorar el primer tiempo era difícil- -y se lanzó a por el gol con un carácter no demostrado hasta entonces. Aún así, el gol tuvo que llegar en un regalo. Nicolita quiso ceder a su portero, que no estaba donde tenía que estar, y el balón entró mansamente. Abierto el melón, el Madrid aceleró. Van Nistelrooy fue derribado y el claro penalti no se convirtió en el segundo porque el holandés lo mandó contra la tribuna un momento antes de dejar su puesto a Ronaldo, al que el Bernabéu volvió a recibir con una gran ovación. Una de las pocas de la noche. Primer remate en el minuto 43 Sin Ronaldo en el equipo titular, al parecer por un problema en su cuello (tortícolis) Capello repitió once. No sé si el equipo pudo verse influenciado por el extraño y chillón ambiente que reinaba en un Bernabéu conquistado por los rumanos, pero la realidad es que tardó 43 minutos en rematar entre los tres palos. Fue Van Nistelrooy y el portero rumano se lució. Hasta entonces, nada de nada. El Steaua aprendió bien la lección de Bucarest y no tuvo el menor inconveniente en dar todas las patadas que no dio entonces. Falta tras falta, cortando el juego cuanto era menester, pronto sacó del partido al Madrid para adueñarse del balón y del terreno. Casillas no es que pasara las de Caín, pero tuvo que meter un par de manos y vio cómo el balón rondaba su área con más peligro del esperado. Con Emerson encogido y Diarra desafortunado especialmente en el pase, sólo Guti, como siempre, intentó algo. Se vuelca últimamente el Madrid por su izquierda para buscar la conexión brasileña, pero es- La afición rumana vivió su gran fiesta en el Santiago Bernabéu IGNACIO GIL Color y decibelios rumanos J. Á. MADRID. Más de 10.000 hinchas rumanos se congregaron ayer en el Santiago Bernabéu. Algunos se dejaron el sueldo en la reventa, mientras otros fueron premiados por Gigi Becali con una localidad El estadio madridista registró la mejor entrada... visitante. Lleno. Cartel de no hay billetes y la reventa por las nubes. Y en el programa de festejos no figuraba ni el Juventus ni el Milán ni el Barcelona ni el Manchester. Simplemente llegaba la Liga de Campeones y el Steaua de Bucarest. La respuesta de madridistas y rumanos fue espectacular. Más de diez mil inmigrantes se congregaron con motivo de la visita del equipo que preside el excéntrico Gigi Becali. La numerosa colonia rumana que vive en la capital no dejó pasar la oportunidad de animar a los suyos, un detalle que ayudó a dar colorido y decibelios al encuentro. Desde prime- ra hora de la mañana los seguidores se citaron a las puertas del hotel de concentración del equipo, donde el presidente, como un mesías, se dio un baño de multitudes a la vez que regalaba entradas. Los menos avispados se acercaron al estadio para buscar un billete en la reventa. Y lo pasaron mal. Algunos empeñaron su mensualidad a cambio de una localidad. Para muchos la oportunidad se le antojaba histórica y no se podía escatimar el más mínimo esfuerzos. Un diez para una afición que debe contentarse con apoyar a millonarios mientras ellos pelean a diario para mandar un sueldo a la familia que dejaron en Rumanía.