Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
82 CULTURAyESPECTÁCULOS www. abc. es culturayespectaculos JUEVES 2- -11- -2006 ABC Diamantes contra Hollywood La industria del diamante gastará una fortuna en publicidad para contrarrestar el efecto de la próxima película de Leonardo DiCaprio, Blood Diamond mientras las farmacéuticas esperan con pavor el nuevo documental de Michael Moore, Sicko POR FEDERICO MARÍN BELLÓN MADRID. De Beers, la mayor empresa mundial de la industria del diamante, va a invertir nada menos que 12 millones de euros en una campaña de publicidad que tiene por objetivo ponerse la venda ante el zarpazo que, intuyen, les va a causar el estreno de Blood Diamond Diamante de sangre protagonizada por Leonardo DiCaprio. En la película de Edward Zwick, el actor da vida a un mercenario surafricano que busca una rara gema rosa en un territorio de Sierra Leona controlado por los rebeldes, por lo que en la multinacional del diamante temen su publicidad negativa. mente con hamburguesas. La contraofensiva de De Beers está prevista para estas Navidades, informa The Guardian época de máximas ventas, en la que está previsto el estreno de Blood Diamond Para que se hagan una idea del alcance del negocio, sólo en Gran Bretaña, el año pasado movió la bonita cifra de 1.500 millones de euros. Por lo pronto, la película ha llevado a un grupo de bosquimanos a pedir la mediación de DiCaprio, a través de un anuncio publicado en la revista Variety para recuperar las tierras de las que fueron expulsados cuando el Gobierno de Botsuana descubrió que había diamantes, según informa Efe. Los bosquimanos consideran una maldición esta piedra preciosa. Por su parte, el presidente del Consejo Mundial del Diamante, Eli Izhahoff, ha acusado a Hollywood de trivializar el asunto al contar algo que ocurría antes, pero que ya se ha remediado Incluso existe una dirección de internet, diamondfacts. org, en el que se señalan los beneficios proporcionados por este negocio, con citas hasta de Nelson Mandela. El Consejo arguye que con el llamado proceso de Kimberley, que regula el comercio para evitar que sea utilizado para financiar guerras, el problema prácticamente ha desaparecido. Más duro es el hueso que han de roer las farmacéuticas y las empresas relacionadas con el cuidado del cuerpo, que Blood Diamond filme protagonizado por DiCaprio, ha provocado la polémica antes de su estreno ya se han de enfrentar a Michael Moore. Pfizer, AstraZeneca y GlaxoSmithKLine ya han prohibido a sus empleados hablar con el orondo cineasta, según informa Advertising Age una de las grandes revistas del sector publicitario. Otra de las armas empleadas es la formación de grupos que intenten desacreditar sus películas aun antes de que su contenido sea conocido. Además de su agresivo estilo, temen su capacidad para llegar a grandes públicos. Farenheit 9 11 es el documental más taquillero de la historia del cine. Moore ha adelantado que su principal objetivo será revelar las carencias del sistema sanitario americano. Sicko sólo será, según su irónica definición, una comedia sobre 45 millones de personas sin atención médica en el país más rico de la tierra De momento se muestra esquivo a las preguntas y afirma que el filme aún puede cambiar mucho, pero en su página web ha adelantado: No creo que el país necesite una película que cuente que algunas compañías dan asco. Eso lo sabe todo el mundo. Me gustaría mostrar algunas cosas que no se conocen El ejemplo de Super Size Me es algo más exagerado, por cuando Morgan Spurlock no buscó argumentos o testimonios contra las cadenas de comida rápida. Se limitó a trabajar como conejillo de indias e ingerir una hamburguesa de- ABC OTROS ANTECEDENTES Petición de los bosquimanos No es el único caso de un sector que se pone en guardia ante lo que podría considerarse la inofensiva amenaza de un simple producto de entretenimiento. La industria farmacéutica también está alerta ante el documental Sicko que prepara el siempre polémico Michael Moore, quien ya hizo bastante daño a la industria armamentística ligera con su oscarizada Bowling for Columbine Hace dos años, McDonalds publicó anuncios en la prensa para contrarrestar la influencia de la película documental Super Size Me en la que su director y protagonista se coloca al borde del colapso al alimentarse durante un mes exclusiva- trás de otra hasta aumentar su peso en doce kilos, con unos niveles de colesterol de escándalo y sin hacer el menor ejercicio físico. Los premios conseguidos, incluso en el prestigioso festival de Sundance, no esconden que su diatriba estaba menos trabajada que las de Michael Moore, por mucho que a este último se le acuse con razón de manipular a la audiencia y de hacer demagogia. El dilema del tabaco Michael Moore La industria farmacéutica también está alerta ante el documental Sicko de Michael Moore, quien ya hizo bastante daño a la industria armamentística ligera con Bowling for Columbine Una oferta irresistible Desde que el cine es una industria poderosa y temida, sus incursiones en algunos negocios han estado muy mal vistas. Incluso El padrino de Francis Ford Coppola, tuvo sus roces con una industria, la del crimen, que a buen seguro no era la más apropiada para hacerse el valiente. De hecho, en una especie de concesión menor encaminada a evitar problemas, la palabra mafia no se pronuncia en las casi tres horas que dura la película. Eso no impide que la forma de hablar de sus protagonistas haya sido imitada después hasta por los más reputados gángsters, de gatillo fácil, pero incapaces de idear por sí mismos unos diálogos tan brillantes como los que escribieron Mario Puzo y Coppola. Todavía hoy es posible mantener una conversación de negocios sin salirse de los renglones nada torcidos del libreto. Y sin ser detenido. Morgan Spurlock Hace dos años, McDonalds publicó anuncios en la prensa para contrarrestar la influencia del documental Super Size Me de Spurlock La industria del tabaco es otra de las más hábiles a la hora de ejercer presión en el cine y la televisión, aunque en los últimos años haya sufrido el empuje de Gobiernos y jueces. El dilema de Michael Mann, contaba un caso histórico, desvelado por el productor del programa de televisión 60 minutos Lowell Bergman (Al Pacino) El doctor Jeffrey Wigand (Russell Crowe) convencido de que la firma para la que trabajaba alteraba la composición química de los cigarrillos para aumentar su efecto adictivo, aunque ello fuera aún más nocivo, denunció a sus superiores por envenenar de forma deliberada a la población mundial con el único objeto de ganar más dinero. La propia CBS sufrió el acoso de la industria, gobernada por los siete enanitos y censuró el reportaje, pero Bergman, en una jugada maestra, vendió el reportaje a una cadena rival, con lo que finalmente pudo ver la luz.