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38 INTERNACIONAL JUEVES 2 s 11 s 2006 ABC Alfonso Rojo ME EQUIVOQUÉ EN IRAK Y o fui de los que apoyaron la invasión. No por la patraña de las armas de destrucción masiva o porque creyera que Sadam estaba compinchado con Bin Laden. Igual que en la primera Guerra del Golfo, cuando fui- -junto a Peter Arnett- -el único periodista que permaneció en Bagdad cuando comenzaron los bombazos, era consciente de que Irak no representaba una amenaza letal para Occidente. Un país recién salido de diez años de desgastador combate contra Irán e incapaz de producir alimentos para sus 23 millones de habitantes, no podía tener el quinto ejército del planeta, como titulaban los diarios españoles. Sabía que contaba con armas químicas, porque las había usado contra kurdos e iraníes. Llegué incluso a toparme, en el búnker del Hotel Rachid, con Frans van Anraat, el holandés que suministraba las materias primas con las que el dictador fabricaba las bombas genocidas. Sadam se las arregló para transformar misiles Scud y hacer que cayeran en Israel, pero no podía llegar más lejos. Su maldad estaba a años luz de su capacidad. Habrá algún lector que se pregunte cómo pude apoyar la guerra contra el sátrapa, que preconizó Bush y apoyaron, Blair, Aznar y otros. Pues muy sencillo: creí sinceramente que, derrocando al tirano, era posible crear un espacio pro- occidental y de apariencia democrática en Mesopotamia. Y que desde ese nuevo Irak, en el corazón de Oriente Medio y usando como reclamo un estado de tradición laica y con ingentes recursos petroleros, se iba a influir en toda la región, neutralizando peligros como Arabia Saudí, Siria o Irán. Es- -más o menos- -la línea de pensamiento que defienden quienes respaldan a capa y espada la integración de Turquía en la UE. He leído el informe del Comando Central de EE. UU. filtrado a The New York Times donde se afirma que Irak camina hacia el caos total. Gran parte de la culpa la tiene el Pentágono, por haber desmantelado la estructura administrativa, policial y represiva de Sadam, sin recambio inmediato, pero hay otros factores, como la incompatibilidad actual entre sociedad islámica y democracia. Policías italianos registran un edificio en Nápoles en busca de indicios, pruebas y personas vinculadas con la mafia AP Italia pierde su larga batalla contra las cuatro grandes mafias Cosa Nostra, Camorra, Ndrangheta y Sacra Ritual mafioso, Corona Unita controlan todo s Sicilia, al Lupara bianca borde de la quiebra económica y social en Palermo JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. La herida que no se limpia se infecta cada vez más, y eso es lo que sucede en Italia al cabo de una década en que el esfuerzo más visible en la lucha contra las mafias ha sido llevarse las manos a la cabeza cada vez que se produce, como ahora, una riada de asesinatos. Los doce muertos de Nápoles en los últimos diez días han forzado a Romano Prodi a visitar hoy la ciudad del Vesubio para reunirse con las autoridades locales. El encuentro y las enérgicas declaraciones sucesivas, forman parte de un ritual que se repite cada dos o tres años mientras la criminalidad sigue ganando terreno. El Estado italiano ha perdido el control de extensas zonas de su territorio, desde las calles de Nápoles o de Palermo- -donde pagan la extorsión el 80 por ciento de los comerciantes- -y no cuenta con recursos ni voluntad política para contraatacar mientras las mafias asesinan unas 300 personas cada año. La Cosa Nostra siciliana, la Camorra napolitana, la Ndrangheta calabresa y la Sacra Corona Unita de Puglia prosperan. Según un informe de la Fiscalía Nacional Antimafia, su actividad criminal- -centrada en droga, extorsión, prostitución y tráfico de armas- -equivale al 9,5 por ciento del PIB de Italia. Mientras Italia mira a la Camorra napolitana, Cosa Nostra ejecuta en Sicilia el ritual del relevo de Bernardo Provenzano, cuyo cargo de capo dei capi se disputan Salvatore Lo Piccolo y Matteo Messina Denaro. Bartolomeo Spatola, jefe del distrito mafioso de San Lorenzo, y antiguo jefe de Salvatore Lo Piccolo, inició un complot para asesinarlo junto con su hijo Sandro. La osadía le ha costado la lupara bianca muerte sin que aparezca el cadáver, disuelto en ácido o incinerado en un crematorio. Los otros conjurados han escapado de Palermo, mientras que están volviendo a la ciudad mafiosos americanos amigos de Lo Piccolo. da ciudad de Sicilia, ya que el Gobierno no les envía dinero para pagar los folios, las fotocopiadoras ni la gasolina. El fiscal jefe, Mario Busacca, denuncia que debemos 70.000 euros, y ahora ya nadie nos fía. Hemos estado adelantando de nuestros bolsillos el dinero para gasolina. Hemos pedido ayuda a la Fiscalía Nacional Antimafia y nos han enviado 20 tickets de 10 euros. Estamos desarmados En Taranto se acumulaban ayer 21 féretros en el cementerio de San Brunone, ya que los enterradores no trabajan desde hace varios días. El Ayuntamiento no paga, pues acumula deudas por 357 millones de euros, mientras la suciedad se acumula en las calles. El prefecto Eugenio Introcaso advierte que la oscuridad por la falta de bombillas aumenta el peligro de delitos. Enel ha cortado la electricidad en los parques y al Ayuntamiento. En Lamezia Terme, la ciudad que acoge uno de los mayores aeropuertos de Calabria, han sido incendiadas en una semana 15 empresas que no pagaban la extorsión. Han ardido comercios, edificios, autobuses y depósitos de neumáticos, hasta el punto que el fiscal jefe de la ciudad, Raffaele Mazzotta afirma es una situación como en Beirut El panorama es desolador. Un cuarto de Italia La reinversión de parte de los beneficios les ha llevado a controlar el 15 por ciento de la economía limpia incluido el 70 por ciento de la industria del cemento, el 24 por ciento de la construcción, el 20 por ciento de las agencias de viajes- -que sirven para el reciclado internacional de dinero- el 18 por ciento de las clínicas privadas y el 15 por ciento de los hoteles. Entre el 10 por ciento ilegal y el 15 por ciento legal, las mafias controlan una cuarta parte de la economía italiana, lo cual explica la lentitud de Parlamento y Gobierno a la hora de intervenir. La fotografía de Italia en los últimos días- -influido el asesinato de un futbolista en Bari- -va mucho mas allá de los 12 muertos de Nápoles, donde los 20 clanes de la Camorra suman 54 asesinatos en lo que va de año. Otros puntos negros forman parte de la vida cotidiana. El pasado lunes presentaron su dimisión los 11 fiscales antimafia de Catania, la segun-