Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
84 MIÉRCOLES 1- -11- -2006 ABC CIENCIAyFUTURO www. abc. es cienciayfuturo Astronautas de la NASA operarán al Hubble a vida o muerte La misión, que prolongará la vida del telescopio hasta 2013, saldrá antes de dos años con extraordinarias medidas de seguridad ANNA GRAU. SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. Hoy es un gran día para la ciencia, un gran día para los descubrimientos, un gran día para la inspiración proclamó ayer emocionada Barbara Mikulski, senadora demócrata por Maryland. En este Estado norteamericano, en el cuartel general del telescopio espacial Hubble, se sentía ayer la respiración contenida de los astrónomos de todo el mundo. ¿Dejaría la NASA al Hubble flotando en su agonía, o asumiría los riesgos de mandar astronautas a repararlo? Cuando el director de la agencia, Michael Griffin, dio un paso al frente, el brillo de sus ojos provocó que una oleada de júbilo sacudiera el Centro Goddard de Vuelos Espaciales: el Hubble se había salvado. Y con él la ilusión, combustible del espíritu humano. La decisión anunciada por Griffin es la contraria de la que adoptara su predecesor, Sean O Keefe, después de la tragedia del Columbia, el 1 de febrero de 2003. El transbordador espacial se desintegró 16 minutos antes de su aterrizaje en Cabo Cañaveral, Florida. Murieron siete astronautas, seis estadounidenses (entre ellos, dos mujeres) y un israelí. El impacto de estas pérdidas paralizó la quinta misión de reparación del Hubble, prevista para este año. Se decidió priorizar la construcción de la estación espacial internacional que, entre otras muchas funciones, tendría la de servir de refugio a astronautas en situaciones de emergencia. El problema es que el Hubble no puede esperar. Dieciséis años después de su lanzamiento conjunto por la NASA y la Agencia Espacial Europea, la ESA, el deterioro del telescopio en sí y de sus principales instrumentos de observación se ha acelerado. Si no se hace nada, su extinción podría llegar antes de 2009. Eso dejaría la astronomía mundial tres años a ciegas como mínimo. Hasta el año 2012 la NASA no prevé lanzar un nuevo telescopio espacial capaz de relevar al Hubble. Los siete valientes velan sus armas El comandante de la misión será Scott Altmann, un veterano astronauta nacido en Pekín. Será su cuarta salida al espacio, y la segunda al Hubble. Otro veterano, el astrónomo John M. Grunsfeld, sale por quinta vez al espacio, y por tercera al Hubble. Para Michael J. Maximino es su segunda vez en todo. El piloto, Gregory C. Jonson, es en cambio novicio de los viajes espaciales, si bien la NASA lo reputa como astronauta desde 1998. También debutan en este viaje Andrew J. Feustel, Michael T. Good y la única mujer, K. Megan McArthur, operadora del brazo robótico del transbordador. De todos ellos depende que la tragedia del Columbia quede definitivamente atrás. 4.800 artículos científicos 500.000 fotos, como la de esta nebulosa, ha pasado el telescopio Huella luminosa de la estrella V 838, captada por el Hubble Es imposible exagerar la importancia que este telescopio espacial ha tenido y tiene para ayudar a la humanidad a comprender el universo. Sus observaciones hasta la fecha incluyen 500.000 fotografías y llenan 1.420 discos ópticos de 6,66 GB, además de 4.800 artículos científicos publicados por astrónomos de 45 países. Gracias al Hubble tenemos fuertes evidencias de que el universo se expande cada vez a mayor velocidad y sabemos más de sus orígenes y posible destino. Hemos constatado la existencia real de los agujeros negros, hemos descubierto galaxias situadas a 13.000 años luz, y la atmósfera con oxígeno de Europa, la luna helada de Júpiter... Desde Galileo, nada ha llegado tan lejos ni calado tan hondo como el Hubble, que por ser el único instrumento de observación humana más allá de la atmósfera se sustrae a sus turbulencias y contaminaciones lumínicas. He aquí la clave del dilema al que se ha enfrentado la NASA: ¿vale el telescopio más grande de la historia la vida de siete astronautas? No es que los tripulantes de esta misión vayan a una muerte cierta; pero sí van a correr unos riesgos extraordinarios. Si algo sale mal, no tendrán dónde refugiarse. La NASA es consciente de que, si la tripulación designada para la misión no vuelve sana y salva, tendrá que dar muchas explicaciones. Más, desde el momento en que esta audaz decisión revoca una anterior, más cautelosa. Descartados los robots La senadora Mikulski, que ha capitaneado una cruzada política a favor del Hubble con la pasión de una leona del espacio, prometió presupuesto para garantizar la seguridad de nuestros astronautas El coste ha sido una de las razones por las que se acabó descartando el envío de una misión robótica rumbo al Hubble. El director de la NASA aseguró que se han hecho estudios técnicos exhaustivos que invitan al optimismo, pero que, por si acaso, se dispondrá una red de seguridad extraordinaria: tener un segundo transbordador espacial dispuesto en la rampa de lanzamiento. La misión puede concretarse entre la primavera y el verano de 2008. Si tiene éxito, el Hubble podrá seguir en activo hasta 2013. Además de reemplazar las partes dañadas, se instala-