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34 INTERNACIONAL MIÉRCOLES 1 s 11 s 2006 ABC No veo posibilidades de paz con el Israel actual; por eso estamos listos para la guerra Bashar al Assad s Presidente de Siria El presidente sirio explica a ABC en esta entrevista la evolución política en su país s El encuentro está marcado por la situación en el sur del Líbano tras la invasión israelí en persecución de las fuerzas de Hizbolá TEXTO Y FOTO MIKEL AYESTARÁN ENVIADO ESPECIAL DAMASCO. El Palacio del Pueblo domina la ciudad de Damasco desde lo alto de una colina y en sus jardines, un homenaje, hay tierra traída desde los ocupados Altos del Golán. Es la residencia oficial desde la que el presidente de Siria, Bashar al Assad (Damasco, 1965) trata de llevar a cabo unas reformas que no terminan de hacer despegar al país después de seis años de mandato. Seis años en los que los problemas domésticos de este país han tenido que quedar en un segundo plano ante el incremento de tensión en la región. El doctor Assad habla de paz y de negociación, pero no esconde la posibilidad de que el pueblo sirio decida seguir el modelo libanés de resistencia para liberar los Altos del Golán, ocupados por Israel desde 1967. Se muestra optimista y espera que la Unión Europea y los Estados Unidos se impliquen lo antes posible en una nueva negociación en la que España puede ser pieza clave. el ejemplo libanés? -Hablar de resistencia no es una decisión gubernamental. Cuando el pueblo se da cuenta de que las palabras sobre la paz son falsas, creo que tiene el derecho legítimo a defenderse y si el pueblo sirio quiere resistir por la vía de las armas, el Gobierno no lo prohibirá. Quiero, pero no puedo ser positivo ya que nada en la región indica que vayamos camino de la paz. Las grandes potencias no muestran una postura clara y aunque hay intentos europeos para mantener la estabilidad, estos no pueden prosperar sin la implicación de Estados Unidos. Habría que juntarse cuanto antes. ¿Está dispuesto a pagar el alto precio pagado por la victoria divina de su vecino? -Cuando estalla una lucha de resistencia no hay tiempo para preguntas de este tipo. Yo hago una doble lectura de lo que supondría una guerra para el país. Por un lado, el negativo, ya que la violencia engendra más violencia; pero también tiene una lectura positiva porque creo que puede servir para abrir ventanas al diálogo. Me quedo con esta segunda opción, aunque tengo muy claro que es el diálogo lo que realmente hace que pagues un precio más bajo, sin sangre y sin destrucción. Bashar al Assad, presidente de Siria, en su Palacio de Damasco ¿Si tu enemigo es tan fuerte como Israel y Estados Unidos puedes defender a tu país? La respuesta es que no, pero lo que ha ocurrido en Líbano o Irak son ejemplos muy importantes. La victoria rápida en Irak ha resultado ser un fracaso militar y político. No creo que se repita en Siria. En Líbano, por su parte, se ha visto que con el uso de la fuerza no lo puedes obtener todo. Repito que queremos volver a sentarnos para hablar de paz, pero también nos preparamos para la lucha y por ello hacemos lo necesario para repeler una posible agresión. No vemos posibilidades de paz con el Israel actual y por eso estamos listos para la guerra. Llevamos quince años sin avance alguno en el problema de los Altos del Golán y ya hemos pagado un precio demasiado alto. apuestan abiertamente por la vía de la estabilidad, pero el gabinete de Israel es débil y por eso la decisión sobre si quieren la paz o no se tomará en Washington. De oftalmólogo en Londres a presidente de Siria Bashar al Assad estudió Medicina en Londres y tras ejercer como oftalmólogo un breve periodo de tiempo accedió a la Presidencia de Siria a la muerte de su padre, Hafez al Assad, en junio de 2000. Fue designado directamente por él, y su elección obligó a reformar la Constitución para que la edad mínima del presidente pasara de 40 a los 34 años. El heredero oficial era su hermano, Basil, pero un accidente de tráfico en 1994 cuando se dirigía al aeropuerto de Damasco dejó a Bashar como sucesor de la dinastía. Casado con la británica de ascendencia siria, Asma Ajras, el joven presidente del único país árabe laico llegó con la promesa de iniciar reformas y aperturas en un país hermético hasta entonces y con demasiados problemas en sus fronteras. Su acercamiento a los países europeos contrasta con las diferencias que mantiene con Estados Unidos que considera a Siria parte del eje del mal ¿Puede realmente Siria hacer frente al ejército del Estado hebreo? ¿Qué le parece el modelo de Oriente Medio que intenta instaurar Estados Unidos? -Un gran error porque es el momento de la apertura y del diálogo entre culturas. El plan estadounidense nunca funcionará y las contradicciones entre su plan y los rasgos culturales locales seguirán generando explosiones. Sin paz en la región, los fanatismos aumentarán. Si Israel y Estados Unidos quisieran, la paz podría llegar a la región en menos de un año, pero no quieren. DIÁLOGO -Se van a cumplir cuarenta años de la ocupación de Altos del Golán, ¿sigue confiando en la recuperación de este territorio por la vía de la paz? -Debemos seguir siendo optimistas aunque entre tan sólo un hilo de luz por la ventana. En estos momentos no existe ni una paz absoluta, ni una guerra abierta, por lo que no descarto cualquiera de las dos posibilidades en un futuro próximo. Mi deseo es recuperar los territorios por la vía de la negociación, pero hasta el momento este camino no nos ha aportado nada y ya son tres las generaciones de sirios que viven bajo la ocupación. Deseamos volver a sentarnos en una mesa cuanto antes igual que en la Conferencia de Madrid ESPAÑA España es nuestro principal aliado en estos momentos en la búsqueda de soluciones IRAK ¿Qué tipo de diálogo propone usted para no llegar a la violencia? -Deseamos volver cuanto antes a sentarnos en una mesa como lo hicimos en la Conferencia de Madrid en 1991 y retomar las conversaciones donde las dejamos. Pero para poder dialogar son necesarios un mediador y un interlocutor decente. Ese mediador puede ser España, que es nuestro principal aliado en estos momentos en la búsqueda de soluciones, o Italia. Tanto Zapatero como Prodi -Guerra en Líbano, guerra en Irak, crisis nuclear en Irán... ¿cómo afecta esta tensión en sus vecinos a la marcha interna del país? -Cuando llegué al cargo la prioridad era mejorar la situación económica del país, pero debido a la inestabilidad en la zona y a los atentados que hemos sufrido por parte de sectores fanáticos hemos tenido que conceder máxima atención a la seguridad, por lo que las reformas van paso a paso. Occidente debe aprender de nuestra lucha contra el terrorismo y colaborar con Siria, de lo contrario seguirá sufriendo las consecuencias. -Hizbolá consiguió hacer retroceder a Israel en la reciente guerra, ¿puede surgir en Siria un movimiento de resistencia que siga La victoria rápida en Irak ha resultado ser un fracaso militar y político. No creo que se repita en Siria