Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 ESPAÑA Elecciones catalanas MIÉRCOLES 1 s 11 s 2006 ABC La abstención de la Barcelona metropolitana decide los comicios El PSC gana si atrae a dos abstencionistas por cada maragallista desencantado ÀLEX GUBERN BARCELONA. Más que en ninguna otra ocasión, en las elecciones de hoy en Cataluña todas las miradas están puestas en esa bolsa de votantes que cuando se trata de comicios autonómicos, a diferencia de locales y generales, se quedan en casa, un desinterés que ha perjudicado al PSC de manera especial- -también al PP- -y sobre el que el nacionalismo ha consolidado su hegemonía. Las encuestas, y las sensaciones, indican que CiU ha conseguido movilizar a sus bases, que han transformado el desconcierto de 2003 en un activismo con aires de revancha. Amarrando a sus votantes de 2003, los analistas coinciden en señalar que bastaría con que los nacionalistas recuperasen poco más de la mitad de los votos fugados a ERC en 2003 para obtener una victoria holgada. En el otro extremo, la clave de las elecciones es saber si el PSC logrará movilizar su bolsa tradicional de votos en la Barcelona metropolitana, en lo que antaño se conocía como el cinturón rojo. Los números cantan: en las generales de 2004, Rodríguez Zapatero obtuvo en Cataluña 1.586.748 votos (el 39,47 en las autonómicas de 2003, Pasqual Maragall sacó 1.031.454 papeletas (31,16 Medio millón de ciudadanos, un 50 de voto diferencial. No es poco. Desde el PSC se asume que, aun perdiendo el voto socialista de perfil catalanista, bastaría con que una porción no necesariamente grande de ese medio millón de abstencionistas votase para ganar. Por así decirlo, el PSC ha decidido jugarse las elecciones a una sola carta: asegurar su voto histórico y movilizar a dos abstencionistas por cada maragallista que se quede en casa. Con eso bastaría. Los cinco candidatos con representación parlamentaria, en el tradicional posado previo a los comicios Cataluña, la que menos vota Los cálculos de los estrategas del PSC tienen su fundamento histórico. Con diferencia, Cataluña es la Comunidad más abstencionista de España en autonómicas: 62,5 de participación en 2003 frente al 78 de Extremadura o el 69,2 de Madrid en 2004, por ejemplo. En 1992, con el pujolismo en su apogeo, la abstención en Cataluña llegó al 45 en el referéndum del Estatuto, al 51,15 Lo que sí está claro es que en Cataluña la abstención no es homogénea, y no es precisamente nacionalista. Un estudio de la Fundación Jaume Bofill sostiene que ésta se concentra en el Área Metropolitana- -con un diferencial de entre 10 y 20 puntos superior- -con un perfil de no votante joven, inmigrante, castellano- hablante y definido nacionalmente como español Es la misma abstención que castiga al PP, con un diferencial autonómico que fue de 230.000 votos con respec-