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8 OPINIÓN MIÉRCOLES 1 s 11 s 2006 ABC REVISTA DE PRENSA CARTAS AL DIRECTOR Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena 7. 28027 Madrid Por fax: 913 203 356. Por correo electrónico: cartas abc. es ABC se reserva el derecho de extractar o reducir los textos de las cartas cuyas dimensiones sobrepasen el espacio destinado a ellas. Juan Vicente Boo Asesinado, no muerto El grifo de Narbona Atrás quedaron los resentidos conspiradores del fuego gallego que Cristina Narbona nunca demostró en su denuncia. Ahora será el agua la culpable del arrastre de las cenizas que matan al marisco. Menos agua para todos, amenaza ahora Narbona: 60 litros por cabeza y día. El que se pase con el baño, que pague por limpio, que use el agua necesaria para consumo según le informan los ecologistas. Ya dijo, meses atrás, que los españoles deberían pagar el 45 por ciento más por el agua que consumen. Las multas del protocolo de Kyoto por su solemne incumplimiento la pagarán los aseados ciudadanos. El binomio mayor precio menor consumo es claro: los altos precios de Canarias, con el consumo más bajo, de 147 litros por habitante día, contrasta con los más bajos por los 189 litros habitante día de Andalucía. Vamos, que los andaluces se vayan apretando el cinturón por triplicado o empadronen en sus casas a los turistas que pasan allí sus vacaciones, para los 60 litros por cabeza. Desconozco si el modelo elegido es el del alcalde de Londres, que decía que él no tiraba de la cisterna cuando orinaba porque se consumía agua innecesariamente. Por mucho que se le dé vueltas, no conozco un plan que no sea derogar o prohibir bajo los efectos de la multa. Quien contamine, que pague y reponga, declaraba hace días. Hoy, además, dice Narbona que a quien más agua consuma se le penalice; en pocas palabras, nos corta el grifo. Que la reponga sería más difícil, por el coste individual de las depuradoras en la propia casa. Se le olvidó al Gobierno, en el Código Técnico de la Edificación, además de poner placas solares en las casas por la escasez de energía, obligar a las viviendas a depurar las aguas residuales. Política de andar por casa, nunca mejor dicho. José Carlos Navarro Muñoz. Mérida SORPASSO DE ESPAÑA E L miedo a que España adelante a Italia en riqueza y calidad de vida afloraba ayer en los diarios nacionales debido a los rumores sobre un posible interés del Banco de Santander en la compra de Capitalia. El Corriere della Sera daba cuenta de la inquietud y precisaba que el primer ministro, Romano Prodi, interrogado sobre los posibles apetitos del Santander, afirma no saber nada Que un mero rumor bursátil lleve a interrogar a un jefe de Gobierno revela la preocupación en Italia por el sorpasso el adelantamiento español, que algunos prevén para dentro de un par de años en términos de paridad de poder adquisitivo. El interés de La Repubblica por el viaje que ya esta semana realizará Botín a Italia para una serie de encuentros de alto nivel refleja un cambio de actitud respecto a nuestro país al cabo de un año en que la presencia de España en los medios de comunicación italianos no ha sido a través del Gobierno sino del BBVA, Abertis, la selección nacional de baloncesto, el bicampeón Fernando Alonso y el nuevo campeón mundial de motociclismo Jorge Lorenzo. La prensa italiana se hizo eco hace unos días de un articulo del Financial Times titulado España sube, Italia baja que, además de comentar el adelantamiento previsto para dentro de dos años, hacía unas comparaciones muy elocuentes sobre la terminal T 4 de Madrid y el aeropuerto de Fiumicino como símbolo de los respectivos países. Ayer, el Times de Londres apuntaba a otro sector, esta vez mucho menos positivo y en el que España también crece, y mucho: la presencia de delincuentes británicos en la Costa del Sol. El diario cita datos de Interpol, según los cuales las costas españolas acogen a 18.000 delincuentes de setenta nacionalidades. Italia dio la alarma cuando la Costa del Sol se convirtió en refugio de mafiosos. Ahora hay otro sorpasso también en criminalidad organizada. Hace unos años, al escribir a un amigo en el aniversario de la muerte de su padre, víctima de un atentado terrorista, después de agradecérmelo, me hizo notar delicadamente que, más que la fecha de su muerte, era la de su asesinato. El matiz tiene su importancia: no murió, le mataron. Me he acordado de esto al oír hablar de una asociación que promueve la legalización de la eutanasia y que habla del derecho a morir dignamente. Morirse, se muere solo; pero si a uno le dan una sustancia mortal, o le quitan la alimentación, no se puede decir tan sólo que haya muerto: le han matado, alguien le ha quitado la vida. Con la maraña de información (y desinformación) hay que recordar lo obvio: No es lo mismo morir que ser matado. Como tampoco es igual morir dignamente que matar (según ellos, dignamente, por contar con su consentimiento, por lástima, por comodidad o por sanear las cuentas de la sanidad pública) Si empezamos por hablar con rigor, será más fácil entender cuándo hablamos de quitar el encarnizamiento terapéutico- -algo aceptado por todas las culturas- -y cuándo de eutanasia. Santiago Chiva de Agustín Granada Una medida nada limpia Cristina Narbona, ministra de Medio Ambiente, pretende penalizar a los españoles que derrochen agua. Una medida profundamente injusta que representa un racionamiento camuflado contrario a los intereses ciudadanos. Derrochar agua, para la ministra, es consumir más de 60 litros de agua por persona al día, un límite ridículo que hasta impide utilizar la lavadora. Penalizar a los que se duchan y usan el agua para beber y cocinar en un país donde se subvenciona el agua a los agricultores y a los jugadores de golf, consumidores del 80 por ciento del agua disponible, es un sarcasmo. Si, además, se tiene en cuenta que España pierde miles de hectómetros cúbicos cada año porque el poder político no hace las obras hidráulicas que el país necesita, la injusticia es todavía más patente. Las administraciones públicas son las mayores derrochadoras de agua en España: el estado de las canalizaciones urbanas e interurbanas es tan malo que llega a perderse uno de cada tres litros que circulan (y en algunas ciudades y pueblos, hasta dos de cada cuatro litros) La responsabilidad de arreglar esas canalizaciones es de las distintas administraciones públicas. ¿Va a penalizar el Gobierno también a los ayuntamientos? La ministra, con la solemnidad que le caracteriza y que esconde su incompetencia, sólo pretende recaudar más, siguiendo el ejemplo de sus colegas de Gobierno, que recaudan más con una presión fiscal que sube en España mientras baja en casi todos los países prósperos y avanzados. Emilio Maeso Pérez Sevilla Aclaración a Rodríguez Bereijo Leo con sorpresa un artículo del ex presidente del Tribunal Constitucional Álvaro Rodríguez Bereijo (ABC, 26 de octubre) en el que cita un par de frases mías, que califica de enso- ñación nacionalista para argumentar a favor de su tesis y en contra de la mía. Ciertamente son mis palabras, aunque sin la referencia a las que las preceden. Comento yo en mi texto cuán lejos estamos hoy en financiación autonómica de unas relaciones financieras que se puedan considerar propias de un verdadero federalismo fiscal (transparentes, con espacios de soberanía compartida, regladas, que no dependan de un Gobierno central más o menos amigo... valoración que a buen seguro él comparte como partidario que es del Estado autonómico sui generis que tenemos y no del estado federal. Sorprende que a quien tengo por buen jurista sea tan poco cuidadoso en trocear los argumentos de los demás para favorecer los propios. Guillem Lopez Casasnovas Catedrático de Economía Pública de la Universidad Pompeu Fabra ¿Adónde va mi voto? Como participante en las elecciones catalanas, mediante esta carta vengo a denunciar el motivo principal de la fuerte abstención en este tipo de evento. Lo voy a explicar brevemente: si yo quiero votar al señor A y, sobre todo, no quiero votar al señor B me va resultar imposible votar al señor A porque hay fuertes posibilidades de que, si gana éste, pacte con el señor B Esto viene a demostrar que nadie puede depositar su voto de confianza en el partido de su conveniencia porque los pactos no están debidamente predefinidos. Exijo a la clase política, y como yo mucha gente, que para las próximas elecciones se comprometan y fijen por ley varias hipótesis de pacto, mediante las cuales los ciudadanos sepamos bien a qué votamos y cómo se va a usar nuestro voto. Lo que está pasando hoy en día es inaceptable y lleva a la abstención y al pasotismo general, ya demostrado en el referéndum del Estatut. Las encuestas y la estadística sirven precisamente para elaborar estas hipótesis y, por tanto, para comprometerse con los ciudadanos a un uso predeterminado de su voto. Mientras que yo no sepa dónde va a parar mi voto, yo me abstendré. La gente está saturada e indignada. A quien corresponda, ruego actúe en consecuencia. Gonzalo Rivas Infante Barcelona Fe de errores En el artículo Los señalados por el dedo de Blanco publicado el pasado domingo, se incluyó por error al alcalde de Antequera, Ricardo Millán, que no ha sido denunciado por el cobro de comisiones.