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80 DEPORTES Mundial de Motociclismo s Gran Premio de la Comunidad Valenciana LUNES 30 s 10 s 2006 ABC La mejor manera de contestar a Pedrosa era ganar en la pista Jorge Lorenzo s Campeón del mundo de 250 No ha disfrutado su vida de adolescente. Pasó de niño a profesional a los quince años justos, en su estreno en el Mundial. A los 19 es un campeón y no puede pararse. Ni el enfrentamiento con su padre le detiene. Sus posibilidades se lo impiden. Pisa los pasos de Dani POR TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN CHESTE. Le gustan el fútbol y los juegos de ordenador. Se llama Jorge (Palma, 4- 5- 87) y es el undécimo español que se proclama campeón del mundo. -Campeón. ¿Qué siente? -Tengo un bajón de tensión enorme, no asimilo que soy campeón del mundo. No he llorado, pero en unas horas me saltarán las lágrimas. Y ahora que he ganado, digo que he cometido muchos errores y me arrepiento de ellos. ¿Cuándo montó por primera vez en moto? -Fue a los tres años, pero a los dos ya sabía ir en bici. ¿Quién le inyectó el gusanillo? -Viene de familia. Mi padre fue piloto aficionado y después mecánico. A mi madre también le gustaban las motos. ¡Hasta llegó a correr alguna carrera! ¿Su primera competición? -A los tres años participé en mi primera carrera de minicross. Recuerdo que corría con niños de hasta ocho y nueve años y que había tanto barro que no se veían las ruedas. Habíamos ensayado mucho las salidas y arranqué el primero, pero después me pasaron todos y quede el último... ¿A partir de qué momento supo que su futuro era este? -Yo creo que a partir del año 98, con diez años, al ganar la Copa Aprilia de 50 c. c. ¿Qué día fue el decisivo? -Me acuerdo que un día, por casualidad, fuimos a visitar a la familia Salom, a su concesionario de Mallorca. Los dos nietos del dueño corrían en la Copa Aprilia y los organizadores necesitaban pilotos porque había pocos. Nos preguntaron si queríamos apuntarnos... Nos lo pensamos, porque teníamos que poner bastante dinero y no íbamos muy sobrados, pero aceptamos. Quizá, si no hubiésemos ido ese día a ese concesionario, ahora mi carrera sería diferente. O no me estaría haciendo esta entrevista... ¿Hubo que luchar para lograr el apoyo económico? -La verdad es que nos ayudaron muy poco al comienzo, por no decir nada. La gente se arrima a uno cuando está en la cima. Aunque ahora el nuevo Gobierno (balear) apoya más el deporte y llevo el logo de Illes Balears en mi hombro. Pero creo que cuando comencé, ese mismo apoyo nos hubiese ayudado mucho mas que ahora. -Debutar en la Copa Aprilia fue decisivo. -Sí. En el 97 corrí las tres últimas carreras. En la primera ya hice tercero en los entrenamientos, con sólo diez años. Al año siguiente mi padre fue a Barcelona a ver a Dani Amatriaín y le entregó un vídeo de mis entrenamientos para que le echase un vistazo. Dani me contó que después de cenar no tenía nada que hacer y metió la cinta en su vídeo... Ese mismo año gané todas las carreras menos una. Lo que pasó después ya se lo puede imaginar... ¿Y el debut en Jerez? -Siempre me acordaré del fin de semana cuando debuté en el Gran Premio de España. Era noticia a mi edad. Tenía una gran presión. El viernes no pude subirme a la moto porque aún tenía 14 años, pero el sábado ya pude cumplir mi sueño y montar en la Derbi oficial. -Este año ha sido más cerebral. ¿Era necesario no jugarse el tipo, como hacía antes? -Ahora me doy cuenta de que sí. La paciencia es fundamental para ser un grande. El año pasado no la tenía. ¿Sus hombres clave? -Posiblemente mis amigos Dani Amatriaín y Alex Debón. ¿Alguna vez pensó que tendría que dejarlo, como le sucedió a Bautista, por falta de dinero? -No. Bueno, cuando me rompí por tercera vez la clavícula con quince años me entró un poco de miedo y dudé. Pero fue sólo un momento... ¿Piensa que si hubiera sido más tranquilo habría conseguido más éxitos en 2004 y en 2005? -En 2004 no, porque no cometí ningún error y saqué siempre el máximo de mí. En el 2005, sí. -Pedrosa dijo que este año había menos nivel en 250. Usted ha respondido con ocho triunfos, como él en 2005, y el récord mundial de poles ¿Ha contestado en la pista? -Sí, creo que es la mejor manera de contestar, aunque no era mi objetivo. Yo corro para mí, mi equipo y mis fans -Seguirá en 250. ¿Sueña con MotoGP? -Podía haber subido, pero soy joven. Además, Aprilia me trata como a su niño mimado. ¿Quién fue su ídolo? -Siempre me gustó Biaggi. ¿Quién es Amatriaín? -Es una persona importantísima en mi vida. Primero, porque ha sabido llevarme hasta donde estoy. Y segundo, porque es como un segundo padre para mí. Tampoco sería justo no acordarse de mi preparador físico, Marcos Hirsch, y por supuesto, de mi padre. ¿Y Alex Debón? -Me ha ayudado mucho este año. Es piloto como yo y sabe cómo me siento en cada momento. Me ha sabido transmitir la tranquilidad necesaria. Lorenzo cruza la meta eufórico por su primer título mundial SUS HOMBRES CLAVE NACIDO PARA GANAR Su autoconfianza parece fanfarronería, su adrenalina es gasolina; Jorge tiene una virtud: genes de triunfador Amatriaín y Debón han sido decisivos; Dani es como un segundo padre, pero no sería justo no acordarme de Hirsch y de mi padre SU OTRA CLAVE: SINCERIDAD Al principio de mi carrera no nos ayudó nadie, la gente sólo se arrima cuando ganas T. GONZÁLEZ- MARTÍN VALENCIA. Es una especie a extinguir. Jorge (4- 5- 87) tiene un padre que en sus tiempos volaba con la moto, campo a través, y de los senos de su madre mamó también una afición que ella trasladó al trabajo después de disputar algunas carreras. Motera al servicio de correos, una de esas cartas pedía que su hijo, desde Palma, pu- diera navegar sobre la tierra firme de los circuitos. El sacrificio de su padre y la fe espartana de Jorge permitieron que este chaval se convirtiera en un adelantado de su tiempo. Con tres aniversarios (1990) empezó a competir en minicross. Fue en 1997, con nueve abriles, cuando debutó en el mundo de la velocidad. Le encantó. Centró su mirada en ser