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32 LUNES 30- -10- -2006 ABC INTERNACIONAL www. abc. es internacional Lula da Silva besa la bandera nacional después de votar ayer en Sao Bernardo do Campo, localidad cercana a Sao Paulo, donde comenzó su carrera como líder sindical REUTERS Lula se saca la espina y logra la presidencia con una ventaja de 20 puntos sobre Alckmin Los resultados oficiales le otorgan un apoyo de seis de cada diez brasileños s El reelegido presidente obtuvo ayer un mayor número de votos que en los comicios del año 2002 CARMEN DE CARLOS ENVIADA ESPECIAL SAO PAULO. Después de la decepción de la primera vuelta de las elecciones, la segunda fue, como había vaticinado Lula, un regalo de Dios A falta del recuento definitivo pero ya con un más que sólido escrutinio del 94,35 por ciento de los votos, el reelegido presidente de Brasil había recibido un apoyo del 60,71 por ciento del electorado, mientras que el socialdemócrata Geraldo Alckmin, pese a haberse revelado como un buen candidato, se quedaba a mucha distancia, con un 39,29. Inapelable victoria con un añadido: a falta de más de un cinco por ciento de recuento, Lula, con 55,07 millones de votos, ya había superado claramente los 52,7 millones que le permitieron acceder a su primer mandato, en los comicios de 2002. Sin sorpresas de última hora y con la seguridad de tener bien amarrada la victoria, Lula- -que ha prometido un Gobierno basado en la concertación- -aguardó anoche el escrutinio oficial en Sao Paulo, adonde Alckmin tuvo que llamar por teléfono para felicitarle. Este enclave fue decisivo en la primera vuelta del 2 de octubre para que el presidente no lograse la mitad más uno de los votos que le hubieran evitado la reválida de ayer. Entonces, obtuvo el 48,6 por ciento de los sufragios frente al 41,6 que alcanzó Geraldo Alckmin, una sorpresa para el Gobierno y para su propio partido, el PSDB (Partido Socialdemócrata de Brasil) que, de la noche a la mañana, vio cómo un candidato con fama de gris acariciaba la posibilidad de desbancar del Palacio de Planalto a Lula. Pero esta vez se sacó la espina. Alckmin había agotado el filón de los escándalos de corrupción del presidente, del Partido de los Trabajadores (PT) de su Razones para el triunfo Afinidades ideológicas. El 10 por ciento largo del padrón que se inclinó en la primera vuelta a favor de los dos candidatos ex miembros del Partido de los Trabajadores (PT) Heloisa Helena y Cristovam Buarque, drenó de forma natural su voto hacia Lula. La excelente campaña de comunicación del presidente en la segunda vuelta también puede explicar el resultado, así como el temor a las privatizaciones. Geraldo Alckmin agotó en la segunda vuelta el filón de los escándalos de corrupción de Luiz Inacio Lula da Silva entorno personal y hasta de su propio hijo, Luliña pero no pudo arañar nuevos votos. Su alianza con el ex gobernador de Rio de Janeiro, Anthony Garotinho, en perpetuo estado de sospecha por sus abusos en la Administración, le arrebató la bandera de la corrupción que había ondeado con tanta eficacia. Pero, a juicio de los analistas, la verdadera razón de su derrota la explicarían las afinidades ideológicas El 10 por ciento largo del padrón que se inclinó en la primera vuelta a favor de los dos ex PT, que se presentaron con partidos propios a las elecciones, Heloisa Helena y Cristovam Buarque, drenó de forma natural su voto a la lista 13 del presidente. Otros dos factores parecen explicar el resultado: la excelente campaña de comunicación de Lula que, por primera vez, no contó con Duda Men-