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ABC LUNES 30 s 10 s 2006 ESPAÑA 27 La mujer que llegó del frío El temporal se cobró la semana pasada la vida de tres personas, la última en Marbella, aplastada por un muro en su casa. Se llamaba Stella y fue la pareja de Roman Frumson, asesinado en la Costa del Sol en 1998 POR JOSÉ MARÍA CAMACHO MÁLAGA. La historia de la última víctima de las lluvias y el viento de los pasados días daría para una o varias novelas, pese al prosaico final (se vino abajo una pared de su vivienda mientras ella achicaba agua) Stella Semenov, de 43 años, llegó de Rusia hace más de una década. En 1994 se casó con Roman Frumson, un ciudadano ruso, de origen judío, que fue asesinado el 15 de febrero de 1998. Recibió dos tiros en la cabeza cuando dormía. Los investigadores detuvieron a Stella y a su amante, Boris Abrahamson, por este crimen. El marido de Stella apareció desnudo en la cama de su domicilio, con dos tiros en la cabeza, concretamente a la altura de las cejas. Una de las balas le atravesó también una mano. Esa noche, descansaba de un día intenso, agotador y ajetreado, pero feliz, ya que había celebrado el cumpleaños de uno de sus hijos, el mayor, que cumplía nueve años, en un conocido hotel de la localidad. dieron hacer nada por ella. Stella estaba esperanzada de que iba a prosperar su reclamación sobre el patrimonio multimillonario de su marido. Antes vivía en Los Verdiales, una de las urbanizaciones más lujosas de Marbella, situada a escasos metros del hotel Marbella Club. Su chalé estaba valorado en unos cuatro millones de euros, más de 600 millones de pesetas. También tenía un barco de 40 metros de eslora, valorado en más de tres millones de euros. La fortuna de Frumson, que poseía negocios en Estados Unidos y en varios países como Suiza y Alemania, comenzó con una conocida cadena de restaurantes y operaciones inmobiliarias, aunque también se cuenta que amasó su fortuna en los años ochenta en Alemania, donde participó en la venta de alimentos a las tropas soviéticas que, en aquel momento, se encontraban en la zona oriental. El primer negocio de Roman consistió en cobrar por la comida mucho más de lo que realmente costaba, gracias a la complicidad de militares soviéticos corruptos con los que compartió beneficios del monopolio. Frumson fue relacionado por la prensa rusa, entre la que se encuentra el diario Novie Izvestia con redes de prostitución en la Costa del Sol, blan- queo de dinero, a través de inversiones inmobiliarias, falsificación de documentos, tráfico de armas, obras de arte y estupefacientes. El Ministerio ruso del Interior también reconoció que Frumson era uno de los dueños de la empresa Kremilovskaya Vodka envuelta en varios escándalos de blanqueo de dinero. La boda de Stella y Frumson se celebró en el hotel Don Carlos, donde alquilaron 75 habitaciones. El matrimonio pagó 20 millones de las antiguas pesetas por alojar a sus ilustres invitados en el establecimiento hotelero. En la cárcel por el crimen Stella estuvo encarcelada diez meses en la cárcel de Alhaurín de la Torre por el asesinato de su marido hasta que su abogado, Javier Saavedra, conocido por defender a Tony Alexander King (el asesino de Sonia Carabantes) y también a otros personajes populares de las revistas del corazón, consiguió su libertad. La causa fue finalmente archivada. Stella, muerta por las intensas lluvias en Marbella, vivía con sus dos hijos, su madre y su novio en una vivienda pequeña, un chalé adosado, rodeado de construcciones ilegales. Esta mujer, que llegó del frío, había demandado a algunos de sus vecinos porque habían realizado obras que impedían la evacuación de las aguas pluviales. No tuvo tiempo de ver si su demanda llegaba a buen puerto. Encontró la muerte cuando parecía que su vida iba a cambiar. Ni su madre, ni sus hijos, ni los efectivos sanitarios pu-