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ABC LUNES 30 s 10 s 2006 ESPAÑA 25 Tres miembros de una misma familia mueren atropellados en Tenerife por un conductor ebrio Las víctimas son una mujer de 62 años, su pareja, de 67, y la hija de ambos, de 40 y que era disminuida psíquica ERENA CALVO SANTA CRUZ. Ni las campañas de prevención ni el endurecimiento de las sanciones con el nuevo permiso por puntos. Nada pudo salvar la vida este fin de semana de tres personas de la misma familia que morían la noche del sábado en Tenerife tras ser atropelladas por un conductor ebrio. Los tres fallecidos son una mujer de 62 años, su pareja, de 67, y la hija de ambos, de 40 y que, según las fuentes consultadas, era disminuida psíquica. Tres víctimas más de los efectos del alcohol al volante, causa de casi el 50 por ciento de los accidentes en las carreteras. El siniestro se produjo el sábado a las nueve y media de la noche en la Avenida José Antonio de la capital tinerfeña, próxima a la sede del Cabildo insular. Dos de los miembros de la familia murieron en el acto, y el tercero lo hacía a los pocos minutos de producirse el accidente sin que las ambulancias desplazadas a la zona pudieran reanimarla. El conductor, de 21 años de edad, no sufrió daños físicos, aunque en la tarde de ayer permanecía en el Hospital de la Candelaria, donde ingresó, según fuentes de la Policía Local, con un cuadro de ansiedad Una vez recuperado del primer impacto pasará a disposición judicial Endurecer las penas Castigos ejemplares Es lo que pidió ayer la Asociación Estatal de Víctimas de Accidentes (DIA) para los conductores que atropellen a peatones. Todos los años cientos de víctimas inocentes mueren o quedan con lesiones permanentes por la actuación de individuos que, al no existir penas coactivas, campan a sus anchas sin licencia, sin seguro o bebidos DIA lamentó que nadie se acuerde de las víctimas, ni nadie nos preste apoyo. Dentro de unos años, el chaval (de Tenerife) se habrá olvidado de lo sucedido y el dolor queda del lado de los que sólo tuvieron la desgracia de que sus familiares pasasen por allí 300 metros de frenada El chico, vecino de Santa Cruz de Tenerife y que responde a las iniciales P. G. H- R. conducía un Mini Cooper Coupe y aunque las primeras informaciones apuntaban a que se había dado a la fuga, fuentes consultadas por este periódico no pudieron confirmar tal extremo. El vehículo, explicaron funcionarios de Atestados de la capital tinerfeña, se localizó aproximadamente a unos 300 metros del lugar del impacto, fruto de la fuerte frenada. El joven se encontraba al lado del vehículo, que quedó muy mal parado Los mismos informadores tampoco pudieron precisar la tasa de alcohol del conductor. Sin embargo, la jefa de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, Carmen Delia González Martín, explicó a Ep que era de tipo ascendente En la segunda prueba la tasa era mayor que en la segunda, de lo que se desprende que había consumido alcohol poco antes del siniestro y todavía lo estaba asimilando su organismo. El conductor pasó ayer a disposición judicial tras salir del hospital, donde ingresó con una crisis de ansiedad Vista del paso de peatones que cruzó la familia por última vez Carmen Delia González Martín también adelantó que las investigaciones policiales ahora habrán de determinar si el semáforo del paso de peatones de la capital tinerfeña por EFE el que cruzó por última vez la familia estaba en verde, o si por el contrario, marcaba la luz roja y permitía en ese preciso momento la circulación de los vehículos. Fracasa el macrobotellón convocado por internet en las capitales andaluzas ABC MADRID. Los macrobotellones convocados por internet frente a los ayuntamientos de las capitales andaluzas no registraron en la noche del sabado grandes concentraciones de jóvenes para beber. Aunque algunas corporaciones locales- -como las de Sevilla y Granada- -adoptaron medidas preventivas, el seguimiento de los botellones no fue ni mucho menos masivo. La convocatoria difundida la semana pasada por internet instaba a los jóvenes a manifestarse ante las puertas de los ayuntamientos para mostrar su queja contra la ley contra el botellón aprobada el 11 de octubre por el Parlamento andaluz y que permite a los consistorios regular y fijar espacios para este fenómeno. Según el correo electrónico enviado, los jóvenes convocantes reclamaban su derecho a beber en la calle, comprar botellas y pagar un precio razonable por las copas al tiempo que reivindican que el botellón es un acto propio de su generación que forma parte de su cultura más típica El Ayuntamiento de Sevilla instaló un cordón de vallas metálicas delante de la fachada principal del consistorio que, unida a la valla que rodeaba una zona en obras, limitó el espacio a menos de quinientos metros cuadrados, impidiendo así la concentración masiva de personas. Junto a la casa consistorial era perceptible una mayor presencia de agentes de la Policía Local. Las consecuencias del botellón, ayer por la mañana, en una calle de Córdoba VALERIO MERINO