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44 ECONOMÍAyNEGOCIOS Empresas DOMINGO 29 s 10 s 2006 ABC España va bien, pero no está bien; falta más preocupación por la productividad, la educación y la tecnología Mario Armero s Presidente de General Electric España y Portugal cepción de estos profesionales que hacen tanto por España. dir para saber cómo hacer que España sea más competitiva. Enrique Serbeto MULTINACIONALES HUMANITARIAS E ¿Falta cultura directiva? -España no es un país aficionado a reconocer directivos. Se duda de los salarios de los ejecutivos, pero no del de los futbolistas. En EE. UU. sin embargo, se exige mucho, pero se alaba y reconoce la función del manager En Europa y en los países nórdicos con mejores sistemas educativos también, pero en España quizá nunca ha habido esta tendencia. No hace mucho, las madres querían que sus hijos fueran funcionarios, no les decían hijo quiero que seas directivo ¿Es éste uno de los objetivos propuestos para el IV Congreso de la Confederación Española de Directivos y Ejecutivos (CEDE) que se celebrará en Murcia los próximos 23 y 24 de noviembre? -Los directivos son la principal fuente de información. A través de CEDE tenemos encuentros y desmembramos las claves para saber qué país queremos tener dentro de 10 años. Para ello hablamos de empresa y creación de riqueza. Armero denuncia la falta de cultura directiva y reclama un mayor reconocimiento a la labor y el talento de los directivos y empresarios en nuestro país, ya que fuera de nuestras fronteras sí son valorados POR LAURA PERAITA MADRID. Mario Armero, presidente de General Electric para España y Portugal, considera que en nuestro país sobra crispación política y falta debate de ideas en torno a la empresa y a los profesionales. Apunta que es necesario que los directivos intercambien experiencias porque vivimos en un mundo de globalización con grandes incertidumbres geopolíticas, energéticas... -No obstante, ¿España va bien? -España va bien, pero no está bien: falta educación, tecnología, productividad. Iba bien hace unos años, pero tampoco estaba bien, y no tiene nada que ver con la política. Pero es mejor estar así, que los hay que están mal y, además, van mal. ¿Nos falta cultura del riesgo? -Efectivamente, hace falta ser más arriesgado y, para ello, es necesario tener un entorno empresarial que no castigue. Hay que crear un entorno de trabajo y enseñar y dotar a las personas para que sean creativas en I+ D. -Sin embargo, cada vez se habla más del talento. ¿Es puro humo? -No es suficiente. No se ha tenido en cuenta en nuestro país, aunque fuera de nuestras fronteras sí se valora a los directivos españoles por su conocimiento cualificado, interés, intuición, habilidad para trabajar en equipo y, sobre todo, por su enorme capacidad de trabajo y de aportar soluciones creativas. l capitalismo tiene una sorprendente capacidad de adaptación, puede convertir cualquier cosa en mercancía y a los más reticentes en satisfechos clientes. Nadie más antisistema que aquellos que se hacían llamar punks luciendo agresivas crestas de pelo multicolor y cazadoras tapizadas de clavos y cadenas. Toda esa parafernalia se ha convertido con el tiempo en una moda y la moda en una gama de productos que se fabrican y se venden como antes se vendieron los corsés de barbas de ballena. Todos contentos. El último de estos fenómenos ha sido la irrupción en el merado de organizaciones que en su origen eran intelectualmente contestatarias, tanto que se calificaron como no gubernamentales precisamente para dejar clara su condición de alternativas. Después de haber pasado un proceso de consolidación y fusiones, cuando ejercían solamente funciones asistenciales, era lógico que tarde o temprano se pareciesen a las empresas, con su tendencia a la especialización y a la competencia, o los sueldos y las condiciones de trabajo de algunos de sus dirigentes, y que después se convirtiesen en auténticas multinacionales. En lugar de limitarse a dar la tabarra pidiendo dinero haciendo que sus benefactores se sintieran responsables remotos de las desgracias de muchos países del tercer mundo, especialistas en denunciar las prácticas abusivas del mercado mundial, ahora se han lanzado ya a la arena de las finanzas como perfectos tiburones. El concepto de comercio justo es un afortunado hallazgo. Oxfam, por ejemplo, que se había ganado una reputación colocando sistemas de agua potable en campos de refugiados africanos, ha entrado como una apisonadora en este negocio, que consiste en hacer de intermediarios entre los pequeños productores de los países pobres y los mercados en los países ricos, Ahora se pueden encontrar más de dos docenas de productos de marca Oxfam, lo cual es muy interesante como fenómeno, y además ha forzado a las grandes marcas que manejan desde siempre el mercado mundial, como Lipton en el caso del te o Starboocks en el del café, a prometer a sus clientes que sus prácticas no son abusivas con los campesinos del tercer mundo. Y luego dicen que el capitalismo es malo. ¿Alentados por la expansión de nuestras compañías? -Claro, por la expansión de nuestro potencial empresarial y porque otros países han descubierto que en España no sólo hay arte y turismo, también hay directivos. ¿Hay que copiarlo de fuera? -Lo que está ocurriendo en todo el mundo es que hay una enorme migración de científicos e investigadores. Francia, por ejemplo, ha dado el visado para científicos de países no comunitarios. En España, cuando traes a un tecnólogo, tarda año y medio en conseguir su permiso de residencia. Por otro lado, 25.000 indios residentes en EE. UU. han vuelto a la India y ahí está la base de su desarrollo tecnológico. Otro claro ejemplo es China, que será pronto otro imperio tecnológico, pero del talento. Polonia abrirá el 1 de enero su mercado laboral a rumanos y búlgaros SIMÓN TECCO LIUBLIANA. Polonia ha decidido abrir su mercado laboral a los ciudadanos de Rumanía y Bulgaria inmediatamente después de la adhesión de ambos países a la Unión Europea, el 1 de enero de 2007. La decisión fue tomada por el Consejo de Ministros del Gobierno de Varsovia a propuesta del ministro del trabajo. No tenemos miedo a una ola de trabajadores provenientes de esos países declaró el viceministro del trabajo, Kayimierz Kuberki. Según éste, el año pasado sólo 200 rumanos y búlgaros pidieron permiso de trabajo a las autoridades polacas, por lo tanto, no son un peligro para los parados en Polonia, que posee la tasa más alta de desocupados de la UE. Según el instituto de estadística Gus, el porcentaje de paro en el mes de septiembre fue del 15,2 con una ligera tendencia al descenso a causa de los trabajadores temporales y de la numerosa emigración de jóvenes polacos en busca de trabajo en otros países de la UE (Irlanda, Gran Bretaña, Alemania, Italia y España) La apertura del mercado laboral polaco a rumanos y búlgaros sigue la tendencia de las decisiones ya tomadas por Finlandia, Estonia y Suecia. Otro tanto han anunciado que harán Lituania y Letonia, mientras que la República Checa, Hungría, Eslovaquia y Eslovenia han dicho que están aún estudiando el problema. Sólo Gran Bretaña ha anunciado que limitará su ingreso a un total de 20.000 trabajadores, que podrán trabajar sólo en actividades agrícolas y en la industria alimenticia, con excepción de la mano de obra altamente calificada, a la que Londres no le pone límites. Por su parte, Bulgaria no teme que después del 1 de enero se produzca un masivo éxodo de mano de obra. ¿Qué les podríamos enseñar? -Aportamos una creatividad importante, tanto para resolver problemas como para crear soluciones nuevas. Les podemos enseñar el valor de la empatía en las relaciones de trabajo, la capacidad de sacrificio y esfuerzo. En España se trabaja más horas que en la mayoría de los países europeos. No digo que sea bueno, probablemente hay que hacer mayores esfuerzos por conciliar la vida laboral y personal. ¿No hay debate porque se valora poco el talento directivo? -Estoy plenamente convencido de la calidad de nuestros directivos, ya que han liderado una transición silenciosa, pero tan importante como es la transición económica. De la política se habla mucho y de la economía casi nada. España cuenta hoy con una realidad empresarial de primer orden y grupos de expansión internacional gracias al talento y al trabajo de muchas personas a lo largo de las dos últimas generaciones. Los directivos se merecen también su grado de reconocimiento por una labor bien hecha, no sólo las empresas para las que trabajan. Ultimamente se comenta mucho la labor de los autores, de los directores de cine, de los cocineros que abren restaurantes estupendos... pero se habla poco de los directivos y empresarios y es necesario que se eleve la per- -Y el espíritu emprendedor, ¿en qué estado se encuentra? -Se ha hecho un gran esfuerzo en este aspecto y en España ya tenemos modelos a seguir, como Tomás Pascual o Amancio Ortega, que también lo son en el extranjero. Sin embargo, hay que fomentar la cultura emprendedora mucho más. ¿Cómo encaja esta realidad del directivo en la situación económica actual? -Creo que encaja muy bien. Por un lado, vivimos en un país de crecimiento superior a la media europea, con un grupo de empresas muy saneado y excelentes resultados económicos y expansión internacional. Pero al lado de estas luces también hay sombras, con las que también encajamos, ya que los directivos constituyen uno de los foros a los que hay que acu- ¿Hace falta conceder más espacio al derecho a equivocarse? -Sin duda. En el mundo de los negocios te puedes equivocar en todo, menos en dos asuntos muy claros: la integridad y la ética.