Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 DOMINGO 29- -10- -2006 ABC ESPAÑA www. abc. es Un grupo islamista asentado en Levante recluta activistas contra el régimen marroquí Justicia y Caridad en la línea más Protestas ante radical, tiene como objetivo derrocar a Mohamed VI y adoctrinar a los inmigrantes la Embajada de Marruecos J. PAGOLA D. MARTÍNEZ MADRID. El grupo radical islamista Justicia y Caridad marroquí, está reclutando simpatizantes entre los cerca de 50.000 musulmanes que se han instalado ya en la Comunidad Autónoma de Murcia, con el objetivo de establecer un santuario desde el que impulsar su fin último: implantar en Marruecos el islam en estado puro. Se investiga también conexiones con las nutridas comunidades islámicas de zonas de Alicante y Almería. Rabat ya ha transmitido su preocupación a España, que también comparte este sentimiento. Justicia y Caridad al menos en la actualidad, no se plantea la desestabilización de España y, por tanto, tampoco alienta el terrorismo como práctica para conseguir los fines. Sin embargo, las fuentes consultadas por ABC no descartan que a medio o largo plazo acaben por reivindicar la recuperación de Al Andalus. En este sentido, sí podría ser considerado como susceptible de convertirse en germen de un futuro foco de violencia. De ahí que las autoridades españolas, aunque en menor escala que las marroquíes, compartan su inquietud por la implantación en España de este movimiento integrista islamista, el más influyente de los que existen en Marruecos y, también, el que transmite un mensaje más ortodoxo. Con su asentamiento en nuestro país pretende reclutar simpatizantes entre la población musulmana y obtener fuentes de financiación. Todo ello con vistas a invertir- -activistas y dinero- -en su objetivo: una sublevación popular, pero no violenta, en Marruecos para que se respete al máximo su visión del Islam. La primera fase se culminaría con la presentación en las elecciones generales, lo que podría provocar un vuelco en la correlación de fuerzas hasta forzar su entrada en el Gobierno. De momento no puede porque es una formación ilegal, aunque tolerada, pero algunas encuestas le sitúan como el partido que podría obtener la mayoría de votos. Con todo, sus dirigentes exhiben en España su cara amable y humanitaria. Incluso tratan de negar su vinculación orgánica con Justicia y Caridad para aprovecharse de las ventajas que pueden obtener de las instituciones españolas: divulgación de la enseñanza del Islam en colegios públicos y concertados, subvenciones oficiales y reconocimiento social. A cambio, podrían imitar las prácticas que ya desarrolla en Marruecos para granjearse la simpatía de la población. El pasado 3 de julio, cerca de un millar de personas, en su mayoría de nacionalidad marroquí, se concentraron ante la Embajada del país magrebí en Madrid para protestar por la represión del régimen alauí. La movilización respondía a la cadena de detenciones de simpatizantes de Justicia y Espiritualidad practicadas por la Policía marroquí. El acto fue pacífico, conforme a lo que predican. Pero de los mil manifestantes asistentes, alrededor de un centenar procedían de Murcia, con el presidente de su federación Islámica, Mohamed Berek Demouche, a la cabeza. Un musulmán interrumpe su jornada laboral para rezar grebí son muchos. Estas prestaciones las podría extender entre la amplia población musulmana que se ha ido asentando en España, con la pretensión de fomentar simpatías y adhesiones. El grupo radical islamista ha logrado su mayor implantación, de momento, en Murcia, aprovechándose de la creciente población musulmana y, particularmentre marroquí, que se ha ido instalando en esa región. También está logrando reunir simpatizantes en Valencia, Alicante, Almería, Madrid, Barcelona y Baleares. Así las cosas, para camuflar sus auténticas intenciones, Justicia y Caridad se ampara tras la recién creada Federación Islámica de la Región de Murcia (FIRM) que tramita en el Ministerio del Interior su registro y correspondiente legalización. Pero a pesar de los intentos de desvincularse del grupo radical, la conexión es clara. El marroquí Said Mehdi, Hamás como ejemplo En el país magrebí, donde Justicia y Caridad es un movimiento no legal pero tolerado, actúa como una ONG, siguiendo los parámetros de Hamás en Palestina, ya que presta apoyo sanitario, social o escolar allí donde no llega el Estado, esto es, entre los sectores más desprotegidos, que en el país ma- El fiscal pide entre 10 y 12 años de cárcel para la célula precursora del 11- M N. VILLANUEVA MADRID. La Fiscalía de la Audiencia Nacional solicita entre 10 y 12 años de prisión para nueve miembros de la célula islamista precursora del 11- M. Entre ellos se encuentra uno de los procesados por los atentados de Madrid, Larbi Ben Sellam, y varios personas que llegaron a estar imputadas por el juez Juan del Olmo, como Faisal Allouch o Zeimi Pardo. En su escrito de acusación, el fiscal Pedro Rubira atribuye precisamente a Larbi Ben Sellam y a Faisal Allouch el liderazgo de este grupo, que tras la detención de su fundador, Mustapha Maymouni (preso en Marruecos por los atentados de Casablanca en 2003) se mantuvo dormido a la espera de su reactivación lo que sucedió con los atentados del 11- M. Rubira asegura que, además de estos nueve procesados de la bautizada como operación Nova también formaban parte de esta célula el cuñado de Maymouni: Serhane El Tunecino muerto en Leganés; los huidos Said Berraj y Mohamed Afalah, y los procesados por la matanza de Madrid Jamal Zougam y Mohamed El Egipcio Sin embargo, estos últimos no han sido procesados en esta causa (instruida por Garzón) al estar implicados ya en el sumario de Del Olmo. En su escrito de calificación, el fiscal relata el modus operandi de este grupo terrorista, que empleaba para sus reuniones la tienda de rótulos de Faisal Allouch en Madrid. Estos encuentros, cuya frecuencia era semanal, tenían una duración de entre 6 y 8 horas y en ellos Maymouni actuaba co- mo emir y cantaba versos a los reunidos incitando a la jihad guerra santa Su cuñado, el suicida El Tunecino también tomaba la palabra en calidad de líder. El fiscal señala que Larbi Ben Sellam fue el encargado de transmitir a los miembros de la célula los acuerdos a los que llegaron en Estambul los Grupos Islámicos Combatientes de Marruecos, Libia y Túnez y que consistían en luchar contra el enemigo A medida que las autoridades españolas implementaban su alineamiento con las estadounidenses en la lucha contra el terrorismo internacional, (la célula) resolvió realizar ataques terroristas contra intereses de nuestro país, dice el escrito.