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16- 17 S 6 LOS SÁBADOS DE LA DUDA ¿Existe la histeria? La histeria ha sido el diagnóstico comodín desde hace cientos de años para un sinfín de trastornos mentales. Desterrada de los estudios científicos contemporáneos, ahora ha vuelto a encontrar su lugar. Nuevas investigaciones apoyadas por técnicas de imagen que permiten escrutar el interior del cerebro prueban su existencia. Estos estudios aportan imágenes donde se vislumbran que las zonas del cerebro que tienen que ver con las emociones se activan de forma inadecuada en las personas con este problema. Pese al escáner, la histeria mantiene todavía una nebulosa de misterio. Los investigadores no terminan de comprender los mecanismos cerebrales que la ocasionan. Ni siquiera se cuenta con un patrón para diagnosticarla. Es difícil determinar cuáles son los síntomas que permiten identificarla: desde ceguera, parálisis de algún miembro a ataques y apoplejías. Sólo hay dos cosas en lo que coinciden los pacientes: nunca fingen y los médicos no pueden encontrar una causa orgánica para explicar lo que les ocurre, por minuciosos y completos que sean los chequeos. Infertilidad A más horas de móvil, menos y peor esperma Un estudio indica que la calidad del semen puede reducirse un 30 por ciento entre quienes más utilizan el teléfono móvil POR EMILI J. BLASCO. CORRESPONSALEN LONDRES Cuanto más tiempo se usa, más probabilidades hay de que se reduzca la cantidad y movilidad de los espermatozoides DÍAZ JAPÓN o es la primera vez que se sugiere que el teléfono móvil podría perjudicar la fertilidad de sus usuarios varones. Pero un nuevo estudio realizado por investigadores norteamericanos parece haber roto cierto escepticismo al apuntar ese riesgo. De acuerdo con los resultados que se han presentado en la conferencia de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, cuantas más horas se pasa utilizando el móvil, mayor es el daño que puede sufrir el esperma. Éste podría perder hasta un 30 por ciento de su calidad cuando el móvil es utilizado más allá de cuatro horas diarias. Ashok Agarwal, que presentó el estudio en la conferencia de Nueva Orléans, advirtió que aún no queda probado ese efecto y urgió a la comunidad científica a investigar esa posibilidad. La gente utiliza los teléfonos móviles sin pensar dos veces en las consecuencias que puede tener. Es como usar un cepillo de dientes; pero los móviles podrían tener un devastador efecto en la fertilidad. Aún tiene que ser probado, pero podría tener un gran impacto porque los móviles forman parte de nuestra vida declaró Agarwal. Según algunas estimaciones, cerca de 1.000 millones de personas utilizan el móvil en todo el mundo. Su extensión puede ha- N cer que en cinco años esa cifra se haya doblado. El estudio del equipo de dos centros de Ohio dirigido por Agarwal se basa en las muestras de esperma de 361 hombres que habían acudido a un tratamiento por infertilidad. Divididos en cuatro grupos, en función de las horas que utilizaban el móvil, se comprobó que a mayor uso, el esperma perdía las cuatro características que señalan su capacidad de fertilidad: número, viabilidad, movilidad y forma. Daños en el ADN La radiación del teléfono puede dañar el ADN del esperma, desbaratando las células que producen testosterona en los testículos o encogiendo los conductos en los que los espermatozoides se crean. Sin restar valor indicador al estudio, otros investigadores han cuestionado algunos aspectos. Así, Allan Pacey, de la Universidad de Sheffield, advierte que cuando se habla de pie, con el teléfono en la oreja, no es fácil que la radiación afecte a los testículos, como cuando se está sentado. También señala que puede haber otras causas en la relación establecida por el equipo de Ohio, como el hecho de que quien pasa mucho tiempo sentado al volante de un coche y hablando por teléfono, podría tener problemas de infertilidad por otras razones, como el estrés o la inmovilidad.