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28 10 06 CASA PAISAJE Estanque de Apolo y Gran Canal, por Pierre- Denis Martin (1713) Dcha, La Orangerie, escalera de los Cien Escalones y Palacio. Atribuido a Martin, el Viejo (c. 1695) Versalles Paseo por los jardines del Rey Sol La novela histórica está de moda, pero la historia, narrada con talento, es más apasionante que una novela. Lo prueba un libro de Ian Thompson, de cuya introducción ofrecemos un fragmento elicista, mujeriego y autócrata, Luis XIV el auto denomi nado Rey Sol de Francia, fue también el más fanático admirador de la jardinería En Versalles, a 20 kilómetros de París, creó no sólo el más lujoso palacio de toda Europa, sino el más grande de los jardines que haya conocido Occidente. Aunque fueron reducidas sus dimensiones tras la Revolución, sigue cubriendo 1.890 acres (756 hectáreas) o sea dos veces el tamaño del Central Park neoyorquino. En 1689, el Grand Parc de Versalles cubría una región de 19.800 acres (8.000 hectáreas) rodeada por un muro de casi 45 kilómetros, con más de veinte puertas monumentales Pero Luis, cuyas ambiciones territoriales para Francia podían verse reflejadas en la implacable expansión de sus jardines, prosiguió añadiendo parcelas de terreno a su propiedad, y de ese modo, a finales de su reinado el parque de caza real cubría la friolera de 37.065 acres (15.000 hectáreas, o sea, casi 100 kilómetros cuadrados) incluido el bosque de Marly al completo hacia el norte y el bosque del monte de Satory hacia el sur. Para crear esos jardines, se trajeron plantas desde lugares muy lejanos. No sólo se saquearon los bosques de la región de París. De Flandes se trajeron olmos, ála- B Autor: Ian Thompson Editorial: Belacqua Páginas: 416 Ilustraciones: 98 Precio: 39 euros Fecha de salida: 15 de noviembre mos y tilos, y de Viena castaños de Indias. Para abastecer las composiciones florales, en particular las de los palacios asociados de Trianon y Marly se trajeron de Holanda jacintos, tulipanes, rosas y grosellas rojas, de la casa real infantil de Toulon jazmines, de Turquía narcisos y flores de lis, y de España naranjos y claveles. Se trasplantaron grandes árboles para crear un efecto inmediato. Las carreteras se vieron colapsadas por todo ese tráfico arbóreo, una visión que llevó a Madame de Sévigné a decir que el rey estaba llevando a Versalles todos los bosques de una vez El rey estaba tan orgulloso que a menudo se los enseñaba (los jardines) en persona a dignatarios de visita y miembros de otras familias reales, e incluso escribió la primera guía de los jardines: Manière de montrer les jardins de Versailles Método para enseñar los jardines de Versalles Existen seis versiones diferentes del manuscrito, fechadas entre 1689 y 1705, cuatro de las cuales fueron escritas personalmente por Luis XIV en tanto que las demás fueron dictadas pero corregidas de puño y letra por el monarca. Para que le ayudase a llevar a cabo sus sueños, Luis XIV llamó a un jardinero proveniente de una modesta familia llamado André Le Nôtre, cuyo carácter y temperamento eran tan diferentes a los de su soberano como quepa imaginar. Luis XIV era despiadado y se comportaba de un modo