Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
66 AGENDA VIERNES 27 s 10 s 2006 ABC Rafael Ramírez Heredia s Escritor Los infiernos tan temidos Uno de los méritos de este escritor mexicano ha sido haber corrido el riesgo de poner lenguaje a la violencia ARTURO GARCÍA RAMOS La escritura no es siempre el placer del texto. Hay autores que nos niegan el reposo, que nos torturan con páginas de indudable talento porque, para ellos, el oficio de escritor no es una invención gratuita y pretenden que la lectura sobrepase los límites del goce estético. Rafael Ramírez Heredia entrará a formar parte de los irredimibles escritores que han sometido al lector al sufrimiento de fijarse en aquellas realidades sobre las que a menudo pasamos sin poder mirar, sabiendo que conviven con nosotros cotidianamente, pero sin querer realmente saberlo. Entramos en su mundo imaginario con el temblor de quien presiente que asistirá a una experiencia tan dolorosa como enriquecedora, seducidos por la habilidad del autor para hechizarnos, pero espantados al tiempo por la herida que nos abre. ¿Por qué leerlo entonces? Su lectura tiene el significado que sugieren unas palabras de Ortega y Gasset al comienzo de una de sus novelas: Sorprenderse, extrañarse es comenzar a comprender Inmigración, pobreza, narcotráfico son realidades evocadas con tanta asiduidad por los noticiarios como por la literatura y a menudo con superflua consternación. Como si bastase una simple llamada a nuestra conciencia, pero sin penetrar demasiado en la espesa noche que anuncian. Hay que tener una buena dosis de valentía para superar la mueca de cinismo con que tantas veces los escritores convierten un relato sangriento en una trama ingeniosa que no aspira sino a halagar la inteligencia del lector. Ramírez Heredia fue más allá, se propuso ser un escritor desagradable con tal de hacer al lector más consciente de los abismos de degradación en los que se hunde una buena parte de los jóvenes mexicanos y centroamericanos; se propuso advertirnos con gritos de angustia de la existencia de un tercer mundo en estridente contraste con el primero, y se propuso contarlo con una lengua propia. Por supuesto este es sólo uno de los retratos posibles de un autor que desde mediados de los años 60 ha publicado más de cuarenta libros que han me- P. CITOULA recido un buen número de premios. Dos de esas obras pueden servir para justificarlo. La Mara que valió a Ramírez Heredia el premio Dashiel Hammett, (Alfaguara, 2004) nos adentra en el infierno de un grupo sangriento que hace del asesinato de indígenas inmigrantes un ritual perverso y satánico. La novela narra cómo la violencia, propiciada por el narcotráfico y la pobreza, opera en la selva que sirve de frontera a México con Guatemala, amparada por la corrupción de las autoridades y la conducta desalmada de seres sin escrúpulos. Lo más dramático es que la historia nos presenta a jóvenes que tienen negado el futuro desde su nacimiento y que aunque algunos de ellos alberguen la esperanza de alcanzar la prosperidad que sueñan si cruzan hasta la tierra de Estados Unidos, acaban comprendiendo que el norte no existe porque el norte está donde todo es sur Sin tiempo aún para los premios, la publicación en 2006 de La esquina de los ojos rojos ha revelado que el escritor mexicano estaba en el camino de depuración y perfección de su mundo, un mundo que quisiéramos imaginario. Si de La Mara declaró que tuvo miedo al escribirla, ésta, la novela de su despedida, debió inspirarle un temblor semejante. La visión de Ciudad de México es la de una ciudad del Averno. Centrada en un barrio suburbial, sin otro gobierno ni otra ley que la de un jefe de delincuentes que ejecuta impasible a cuantos se interponen en su dominio, el autor se empeña en sumergirnos en la conciencia de estos personajes para mostrarnos una distorsionada psicología en la que se amontonan sin orden las supersticiones, inmoralidades o mitologías urbanas. Junto al abandono y la miseria, a la incuria social y moral los personajes de este novelista plantean el drama de los adolescentes que rellenan el vacío de sus vidas aprovechando los desechos que les ofrece el mundo moderno. La religión, el trabajo o la patria son sustituidos por la superstición, la delincuencia y el clan. Uno de los méritos de este escritor mexicano ha sido haber corrido el riesgo de poner lenguaje a la violencia con absoluta originalidad. Otro, no menos trascendente, haber puesto el dedo en la llaga a propósito de los adolescentes que ha generado nuestro mundo. No se escondió de la realidad presente, la mostró con lucidez y dolor. ESQUELAS ROGAD A DIOS EN CARIDAD POR EL ALMA DE LA EXCELENTÍSIMA SEÑORA DOÑA OBDULIA GONZÁLEZ DELGADO VIUDA DEL SEÑOR DON VALENTÍN SILVA MELERO QUE FALLECIÓ CRISTIANAMENTE EN MADRID DON ÁNGEL SÁNCHEZ LORBADA FALLECIÓ EN MADRID EL DÍA 18 DE OCTUBRE DE 2006 a los ochenta y tres años de edad EL DÍA 25 DE OCTUBRE DE 2006 a los noventa y tres años de edad D. E. P. Tus hijos, María del Mar, Ángel, Julia y Marisa; nietos, Elio, Laura, Iván, Claudia, Adrián, Víctor, Alex, Leonardo, Sergio y Nicolás TE RECORDAREMOS SIEMPRE. D. E. P Sus sobrinos, María Dolores Piury González de Sanz Valdés (Máximo- Jorge) y José Luis Piury González; demás sobrinos, hermanos políticos y demás familia RUEGAN una oración por su alma. Hoy viernes, día 27, a las cinco de la tarde, tendrá lugar un funeral por su eterno descanso en la iglesia parroquial de La Carriona, en Avilés. Y acto seguido recibirá cristiana sepultura en el cementerio municipal de La Carriona. (3) El funeral por su eterno descanso tendrá lugar el martes, día 31 de octubre, a las dieciocho horas, en la iglesia de San Fernando (calle Alberto Alcocer, 9) Madrid. (1)