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ABC VIERNES 27 s 10 s 2006 Elecciones municipales 2007 ESPAÑA 21 Gélida acogida a los candidatos con enchufe Madrid y Valencia son casos en los que ha indignado la designación de cabezas de cartel ajenas al engranaje del partido. Tanto es así que Carmen Alborch no tiene ni coche ni equipo de comunicación POR M. CONEJOS M. CALLEJA VALENCIA MADRID. Las designaciones a dedo son siempre apuestas arriesgadas, más aún cuando el candidato elegido no tiene ninguna conexión con el partido al que tiene que representar ni con los compañeros que se dejan la piel en su tierra y que ven después cómo les imponen los cabezas de cartel sin siquiera contar con ellos. En el PSOE hay dos casos muy llamativos: Valencia y Madrid, donde la operación ha vuelto a repetirse. Miguel Sebastián es madrileño y asesor de Zapatero, pero aparte de eso no tiene ninguna relación con el Partido Socialista de Madrid (PSM) Ni siquiera es militante. Muchos en el PSM se enteraron de su elección como candidato el mismo día que se produjo. El descontento y el desconcierto se extendió por el partido, cuya ejecutiva regional aprobó la designación cuando ya estaba hecha. La elección de Miguel Sebastián cayó como un jarro de agua fría sobre muchos en el PSM, que ven repetida la misma operación de cuatro años antes, cuando Zapatero puso a Trinidad Jiménez en la carrera electoral para disputarle la Alcaldía al PP. El fracaso en las urnas de Jiménez fue rotundo, sin paliativos, pese a que después trabajó a destajo para intentar ganarse la confianza de esta ciudad. Sebastián lanza el primer dardo a Gallardón por la deuda pública de Madrid El elegido por el PSOE adopta el discurso de Aguirre sobre la rebaja de impuestos M. CALLEJA MADRID. Miguel Sebastián sigue siendo asesor económico de Presidencia del Gobierno con rango de secretario de Estado, pero ya ejerce como candidato del PSOE a la Alcaldía de Madrid, y todo apunta a que no va a desaprovechar ningún acto oficial para lanzar los primeros ataques al que será su rival en las urnas, Alberto RuizGallardón, como ocurrió ayer. Sebastián participó en un seminario en el Ministerio de Economía España- Unión Europea, trabajando juntos por la economía del conocimiento Era su primera aparición pública tras el abrazo que le dio Zapatero el día anterior, que fue la rúbrica de su designación (las primarias pasaron a mejor vida hace tiempo) La inusitada expectación que despertó el seminario era comprensible, aunque Sebastián no quiso decir ni media palabra a los medios de comunicación sobre su candidatura ni sobre nada. Siguió la tónica de su presentación, en la que no admitió ni una pregunta de los curiosos periodistas. Sebastián optó por aprovechar su intervención en el seminario para enviar el primer dardo a Gallardón, a propósito de la deuda pública que tiene el Ayuntamiento de la capital, que el próximo año será de 6.039 millones de euros. Aunque no citó al alcalde en ningún momento, quedó claro que se refería a él: Algunos ayuntamientos tienen ratios de deuda que no son tolerables para el futuro de la ciudad afirmó, y continuó: Los ciudadanos se endeudan cuando ellos quieren, pero no tienen por qué cargar con el endeudamiento que provocan los malos gestores El candidato del PSOE coincidió además con Esperanza Aguirre, en su discurso sobre la rebaja de impuestos. Casi con las mismas palabras, aseguró que se puede hacer una política de bajada de impuestos y conseguir un crecimiento de la recaudación y una mejora de la economía. Es decir el mismo mensaje liberal que ha repetido Aguirre en los últimos tres años. Un reto difícil Hubo más mensajes de candidato por mucho que se refiriera a la economía: Nos gustan los retos difíciles y los objetivos ambiciosos. Hay que pelear, pelear y pelear por conseguirlos. Si no lo hacemos, seríamos un país mediocre Y hasta pudo verse algún conato de propuesta electoral: por ejemplo, cuando se refirió a la necesidad de investigar más para mejorar la eficiencia en el tratamiento de residuos urbanos. Sebastián, con Joan Clos, ayer en el Ministerio de Economía en una sempiterna oposición, también ha originado controversias entre la agrupación local y la dirección federal, con el enlace de la ejecutiva regional socialista. La situación de partida favorecía al portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Rafael Rubio. Sin embargo, la apuesta de Zapatero por un rostro conocido, una imagen mediática, la de Carmen Alborch, colocó a la ex ministra en la complicada tesitura de disputar la Alcaldía a Rita Barberá, al frente de la ciudad desde 1991. Alborch, que ha vivido ajena a los avatares de la capital del Turia durante los últimos años, acogió la medida con satisfacción, aunque exigió que hubiera consenso y no se celebrara proceso de primarias para evitar confrontarse a Rubio, quien fue compensado con la candidatura a la presidencia de la Diputación de Valencia. El deseo de la ex ministra se respetó y el pasado 7 de octubre cobró carta de naturaleza orgánica su candidatura. El resultado de esta imposición como así lo califican muchos de los militantes de la agrupación socialista de Valencia, ha sido que, a fecha de hoy, Alborch no ha logrado establecer vínculo alguno con la militancia local y, además, está perdiendo un tiempo precioso para aumentar su presencia entre los vecinos. Zapatero buscaba un gran impacto mediático con la candidatura de Alborch que contrarrestara el elevado suelo electoral que Barberá mantiene en Valencia. Sabedor de que esta plaza es clave para recuperar la Generalitat Valenciana, la apuesta ha sido personal, pero ha carecido de consenso. La ministra se ha quejado de falta de medios para la campaña (no tiene vehículo ni local, ni jefe de campaña, ni responsable de comunicación... lo que evidencia la frialdad y el desinterés con los que se ha acogido su llegada. La frase más manida entre los socialistas de la capital del Turia es que su tiempo ya pasó por lo que, de antemano dan las elecciones por perdidas. Leguina ironiza sobre los éxitos de Sebastián El ex presidente socialista de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, afirmó ayer que Miguel Sebastián no es el candidato que exige la normativa democrática, ni del Partido Socialista ni de la Constitución En declaraciones a Efe, Leguina opinó sobre el perfil de Sebastián, actual director de la Oficina económica de la Presidencia del Gobierno: Yo soy bíblico y por sus OPAS los conoceréis Precisó que se refería a la OPA de Sacyr contra el BBVA y la de Gas Natural contra Endesa, sus dos éxitos aclamados en todo el mundo mundial Más información en sección Madrid ¿Y las primarias? Ahora, Zapatero vuelve a imponer a otro candidato en Madrid, aunque en este caso se produce tras muchos autodescartes y en el último momento. En buena parte de las filas socialistas el escepticismo es total, aunque cierren filas por disciplina y por su propio interés, mientras algunos recuerdan la firme defensa que el presidente hizo un día de las elecciones primarias. ¿Dónde quedó aquéllo? En Valencia, la candidatura al Ayuntamiento del PSOE,