Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
38 INTERNACIONAL MIÉRCOLES 25 s 10 s 2006 ABC España trabaja con EE. UU. y la UE para celebrar una cumbre sobre Oriente Próximo LUIS AYLLÓN MADRID. El Gobierno español está realizando intensas gestiones para tratar de que se convoque en un futuro no lejano una nueva Conferencia de Paz sobre Oriente Próximo. Así se desprende de las declaraciones que ayer hizo en el Congreso el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. Moratinos no expresó públicamente ante los diputados los deseos del Gobierno de organizar en España esa Conferencia, pero, como informó ABC, en los Presupuestos Generales del Estado para 2007 se incluye una partida de 550.00 euros destinada a celebrar reuniones que favorezcan la mejora de la situación en el Mediterráneo, entre ellas la posible convocatoria en nuestro país de una cumbre sobre Oriente Próximo. Ayer, el titular de Exteriores aseguró que España está debatiendo con Estados Unidos y otros socios europeos diversas ideas e iniciativas para la región, porque considera que la solución para al conflicto existente no puede venir ya de pequeñas acciones o medidas de confianza, ni siquiera de la aplicación de la Hoja de Ruta, de la que dijo que no es ya el mejor camino para salir del estancamiento Por el contrario, apostó por una iniciativa diplomática de gran calado liderada por la Unión Europea, que no tiene por qué ser contraria a las de Estados Unidos En este sentido, señaló que el asunto será abordado en el Foro Euromediterráneo del próximo fin de semana en Alicante. El ministro precisó que, si se llega a convocar una Conferencia de paz para Oriente Próximo, no debe ser un calco de la celebrada en Madrid hace quince años, porque ahora hay otros actores, como Irán, que también influyen en la situación de la región y a los que se debe tener en cuenta. En las últimas semanas, Moratinos ha venido desarrollando una intensa actividad en la zona, con desplazamientos a varios países de la zona, incluido Siria. Además, informó recientemente por carta de sus gestiones a la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, que le respondió el pasado día 16, diciéndole que esta muy interesada en intercambiar impresiones con el ministro sobre el asunto. Rice tiene pendiente realizar una visita a España, que podría tener lugar en la segunda quincena de noviembre. Una pareja de policías antidisturbios detiene y registra a un joven sospechoso en La Madeleine un barrio de Evreaux AFP Los violentos mantienen a Francia en jaque a un año de la revuelta urbana Las fuerzas del orden han recibido consignas de prudencia y sensatez extremassLas asociaciones de barrio convocan manifestaciones silenciosas JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Francia vive angustiada el primer aniversario de los ya legendarios disturbios de sus barrios periféricos. Varios colectivos han organizado marchas de protesta silenciosa. Los sindicatos de policías denuncian un clima de violencia contenida. Las asociaciones de alcaldes denuncian la explotación informativa. La oposición dispara con bala contra el Gobierno mientras éste trata de ocultar sus divisiones. Varios colectivos y asociaciones han recogido firmas y convocado manifestaciones silenciosas hoy y mañana, para insistir en el abandono en el que viven incontables barrios, donde sucesivos gobiernos de izquierda y derecha han invertido centenares de millones de euros sin conseguir arrancar las raíces de una violencia no siempre contenida. Por su parte, los sindicatos de policías fueron los primeros en llamar la atención sobre una crisis latente. En las últimas seis semanas se han sucedido numerosos incidentes violentos: policías atacados a pedradas, automóviles incendiados, batallas campales... Informes secretos Los servicios secretos franceses señalan en un informe que en la zona parisina de Clichy sous Bois hay entre los jóvenes una apreciable inestabilidad Los servicios de seguridad temen unos disturbios no espontáneos sino estructurados A diario hay una media de 15 ataques a funcionarios y 115 coches incendiados. Pretexto político En el terreno político, la oposición utiliza la crisis como arma arrojadiza contra Nicolás Sarkozy, ministro del Interior, líder de la Unión por un Movimiento Popular y candidato a la Presidencia de la República. Dentro del Gobierno, el mismo Sarkozy también sufre el acoso de los amigos políticos de Dominique de Villepin, primer ministro. Hace once meses Villepin anunció grandes proyectos de inversiones públicas y ayudas sociales. Un año después esos proyectos siguen su curso, pero la gran novedad es el agravamiento de las penas judiciales contra los delincuentes juveniles que ataquen a las fuerzas del orden. Se trata de una crisis nacional de insondable calado, que afecta al modelo social, cultural, político y económico. La inmigración es un factor añadido, y la guerra electoral permanente complica la acción. Las fuerzas del orden han recibido consignas de prudencia, moderación y sensatez extremas. El calendario de las próximas elecciones presidenciales, a finales de abril y primeros de mayo del 2007, añade notas de tensión e incertidumbre. Los presidenciables afilan armas y abren hostilidades J. P. Q. Los principales candidatos a la Presidencia tienen algo en común: son atacados por los candidatos de su propio campo. A la izquierda, Ségolène Royal recibe los ataques de Laurent Fabius y Dominique Strauss- Kahn. Medios tradicionalmente favorables a la izquierda, como Liberation acusan a la candidata de una estrategia de marketing lo que suena a crítica dura. A la derecha, Nicolás Sarkozy recibe los directos de Dominique de Villepin, primer ministro, que no descarta su propia candidatura, y de Michelle- Alliot- Marie, ministra de Defensa. El ataque del dúo VillepinAlliot- Marie puede hacer mucho daño a Sarkozy. La campaña de las primarias socialistas terminará en dos o tres semanas. Y Ségolène o Strauss- Kahn podrían ganar el liderazgo del PS. Pero un derrotado Fabius puede ser un temible y vengativo compañero de viaje. Sarkozy estudia el momento oportuno para salir del Gobierno y dedicarse plenamente a la campaña presidencial.