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ABC MARTES 24- -10- -2006 CIENCIAyFUTURO 95 CIENCIA io: car ban xx N 52 6. x 36 I: 2.66 52 ut. DN ve: 51 jero A Cla ve Ca Cla 98 36 Una bacteria a 2,8 kilómetros bajo tierra El hallazgo aumenta las posibilidades de que organismos similares puedan vivir bajo la superficie de Marte o la luna Europa (Júpiter) ARACELI ACOSTA MADRID. Una comunidad aislada de bacterias que viven en rocas a 2,8 kilómetros bajo la superficie terrestre. Éste es el hallazgo que ha realizado un equipo de investigadores de las universidades de Indiana, Toronto y Princeton y otras cinco instituciones científicas. En la oscuridad de esas profundidades, en lugar de obtener su energía de la luz solar, estas bacterias usan el uranio radiactivo para convertir las moléculas de agua en su aporte energético. El lugar del hallazgo ha sido una mina de oro en Suráfrica, donde, según se detalla en Science vive la primera comunidad microbiana que depende sólo del sulfuro e hidrógeno producidos geológicamente y uno de los pocos ecosistemas en la Tierra que no depende de la energía del Sol. Este descubrimiento sugiere que la vida podría existir en condiciones extremas similares e incluso en otros mundos, como bajo la superficie de Marte o la luna Europa de Júpiter. Para el director del equipo de investigadores, Tullis Onstott, de la Universidad de Princeton, estas bacterias se separaron de la superficie terrestre hace varios millones de años (entre 3 y 25) pero han prosperado en condiciones que muchos organismos hubieran considerado inhóspitas para la vida La pregunta que subyace es: ¿Pueden estas bacterias sobrevivir sin importar lo que ocurra en la superficie terres- dejan robar la posibilidad de que la radiofrecuencia sustituya a la banda magnética e instaure una nueva era en el uso del plástico. La dependencia de la sociedad americana de las tarjetas de crédito es casi total, y su vulnerabilidad a cualquier ataque a los datos en ellas almacenados deviene fácilmente en psicosis. Sucedió hace poco más de un año, cuando Mastercard anunció un verdadero saqueo de sus bases de información, con el consecuente y natural sobresalto de los usuarios. eso, minuciosamente encriptada y vuelta a encriptar, y que los dependientes de los comercios tienen órdenes de comprobar y volver a comprobar, pidiendo la identificación del comprador. Nada más bello en teoría, ni más lejos de la verdad en la práctica. El pago con tarjeta de crédito es una operación tan rutinaria en EE. UU. -no existe cantidad tan baja que no se pueda abonar de esta manera- -que la comprobación extra es una excepción, jamás la regla. Habría mucho que decir sobre hasta qué punto el experimento de Massachussets implica riesgo real para el consumidor, que quién sabe si, para estar seguro, no podrá salir a la calle sin envolver cuidadosamente sus tarjetas de crédito en papel de plata: el aluminio es un conductor eléctrico capaz de inhibir la acción de campos electromagnéticos externos sobre la tarjeta, estableciendo el efecto que se conoce como jaula de Faraday Este efecto es, por ejemplo, el responsable de que a veces los teléfonos móviles pierdan la cobertura en un ascensor. Pero incluso si el sector consigue minimizar los riesgos, el mal está hecho: las tarjetas de crédito del futuro ya parecen más inseguras incluso que las del pasado. Mal asunto para ser planteado en el momento en que se decide si se invierte en radiofrecuencia abandonando el código de barras. ¿Que nadie es inocente y se ha buscado sembrar dudas sobre esta tecnología para ahogarla en la cuna? El tiempo lo dirá. ernando Rubio El investigador Duane Moser (arriba) en la mina de oro ante SCIENCE la fractura (zona blanca) donde han hallado las bacterias (abajo) tre? Onstott responde que si esto es así, aumentan las posibilidades para que otros organismos puedan vivir en planetas cuya superficie dejó de ser habitable hace tiempo El descubrimiento también aportará pistas sobre el origen de la vida en la Tierra. Onstott dice que hace cientos de millones de años, algunas de las primeras bacterias en el planeta debieron vivir en esas condiciones, como las que hay en las chimeneas termales en los océanos. Ahora, en el pequeño laboratorio bajo tierra en Suráfrica, estudiarán el nuevo ecosistema, con la idea de que su hallazgo sirva para futuras misiones en busca de vida en otros planetas. De momento, ellos han llevado aire de la superficie al corazón de la Tierra. Ataque de Johnny Carson Hasta ahora, este tipo de robos de información parecían cosa de ladrones tecnológicos altamente cualificados, o por lo menos circunscribirse al uso fraudulento de lectores de tarjetas en determinados establecimientos. El experimento de los profesores de Massachussets genera inquietud por su sencillez, que les ha llevado a ellos mismos a bautizarlo jocosamente con el nombre de ataque de Johnny Carson en honor a un supuesto especialista en adivinar datos apoyándose exclusivamente en sus poderes mentales. El ataque de Johnny Carson ha puesto de manifiesto que casi cualquiera, con medios muy limitados, puede penetrar la opacidad de las etiquetas de radiofrecuencia. Las grandes firmas del sector, como American Express y Mastercard, se han apresurado a quitar hierro al asunto asegurando que no todo es tan fácil como capturar la señal de radiofrecuencia y descifrarla. Afirman que la información está mucho más protegida que Se separaron de la superficie terrestre hace millones de años, pero han prosperado en condiciones que muchos organismos hubieran considerado inhóspitas para la vida MEDIO AMBIENTE La UE aprueba una ley de calidad del aire que reducirá las muertes prematuras LAURA VILLENA. SERVICIO ESPECIAL BRUSELAS. La UE cuenta ya con una ley única que mejorará la calidad del aire en Europa. La novedad del texto, que sustituye a las cinco leyes anteriores en la materia, es la regulación y el límite por primera vez de la emisión de partículas finas contaminantes, las llamadas PM 2.5, resultantes de las combustiones o de los motores de los coches y causantes en el año 2000 de 350.000 muertes prematuras en la UE. Estas partículas habían conseguido pasar desapercibidas hasta que los últimos estudios científicos y la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) han puesto de relieve la capacidad de las PM 2.5 pa- ra penetrar en áreas sensibles de los pulmones, convirtiéndose en una amenaza para las personas con problemas respiratorios. Según la OMS, estas partículas reducen la esperanza de vida, causan problemas de salud a los niños y, a corto plazo, provocan la inflamación de los pulmones y complicaciones de salud. Los límites de emisión de estas partículas contaminantes que exigirá la nueva directiva comunitaria pretenden reducir en 2020 el número de muertes prematuras anuales a un máximo de 230.000.