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ABC MARTES 24 s 10 s 2006 ESPAÑA 25 Edurne Uriarte SATISFACCIÓN ETARRA l mejor indicador para valorar las consecuencias del debate de mañana en el parlamento europeo es la reacción de los círculos etarras. Y se resume muy fácilmente: están encantados. Hace unos días, Otegi celebraba que, por primera vez el parlamento europeo hablarádelprocesodesoluciónenEuskalHerria YuneditorialdeGarasecongratulaba: despuésdeañosintentandocriminalizarnos, ya tenemos respaldo internacional al reconocimiento de que existe un conflicto y hay que erradicar las causas. Es decir, varios años de trabajo del estado español tirados por la borda. Porque eso es precisamente lo que escenificará mañana el grupo socialista con lo del proceso de paz elconflicto. Costóingentesesfuerzos diplomáticos hacer entender a Europa que aquí no hay conflicto ni partes, que se trata de un problema criminal y no político. Nos desesperamos durante mucho tiempo por el santuario francés que, no lo olvidemos, persistió porqueFrancia, comoelrestodeEuropa, creía que se trataba de un conflicto político entre revolucionarios antifranquistasy un nuevoestadoespañolaunnotandemocrático como la avanzada Francia. Tardamos más de veinte años en radicalyabsoluta, deETA. Y en un solo mes, el PSOE ha puesto en peligro la anhelada distinción. Aun en el supuesto de que perdiera la votación, el mal está hecho, porque el conflicto y las partes han sido nuevamente puestos en circulación por Europa. Pero no por ETA, como siempre. Ahora, por el gobierno español. El PSOE sabe perfectamente lo anterior, peronoleimportaporque está dispuesto a utilizar todo tipo de medios para llevar adelante la negociación política con ETA. Y el debate cumple dos funciones. La primeraha sido reconocida por periodistascercanosaMoncloa, Se trata de ofrecer algo más a ETA paralograr su acuerdo previo para la mesa de partidos. Y la segunda, el gobierno logra un nuevo chequeenblancoparapagarelprecio político. Y a ver quién protesta si tiene respaldo de la comunidad internacional. Como diría Zapatero, Bush invadió Irak en contra de la legalidad internacional pero yo negociaré con ETA en plena legalidad. El qué, es lo de menos. E José Emilio Suárez Trashorras, en el centro, durante la primera sesión del juicio de la Pipol EFE La defensa de Trashorras exige que no se vincule la Pipol con el 11- M El ex minero asturiano y su cuñado Antonio Toro se sentaron ayer en el banquillo de la Audiencia Provincial de Asturias ABC GIJÓN. Con un aspecto algo cambiado respecto a las últimas fotos que se tenían de él, y vestido con camisa blanca y chaqueta gris marengo, el ex minero asturiano José Emilio Suárez Trashorras, que se enfrenta a las penas más altas de todos los procesados por el 11- M, se sentó ayer en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Asturias, esta vez acusado del tráfico de drogas y explosivos descubiertos en la llamada operación Pípol También su cuñado e igualmente implicado en la matanza de los trenes Antonio Toro Castro es juzgado por esta causa. Desde el primer momento quedó muy clara la estrategia de la defensa de Trashorras, que nada más comenzar la vista oral exigió que no se mezclara esta causa con la de la matanza terrorista de Madrid. El letrado incidió en que en el juicio que ayer dio sus primeros pasos en la Sección Octava de la Audiencia de Asturias se juzgan hechos ocurridos en Gijón y Avilés en 2001, y que no aceptará que nadie los mezcle con unos atentados terroristas cometidos en Madrid tres años después. Despliegue policial El juicio comenzó a las diez y media de la mañana en medio de fuertes medidas de seguridad. Trashorras fue el único acusado que no se cubrió la cara cuando las cámaras de televisión y de los fotógrafos tomaron imágenes al comienzo del juicio. Tanto él como su cuñado Antonio Toro permanecieron en todo momento con el rostro tranquilo y hasta en algunos momentos esbozaron una sonrisa. Los padres del ex minero aprovecharon un pequeño receso durante la vista para abrazar a su hijo Trashorras y su cuñado, Antonio Toro, que se enfrentan a sendas penas de 17 años de cárcel por los delitos de tráfico de estupefacientes y explosivos, accedieron al Palacio de Justicia de Gijón con el rostro descubierto y esposados, en medio de una gran expectación de los numeros periodistas acreditados para el juicio. Durante la sesión, los defensores de ambos, para los que piden la absolución, reclamaron que se retirasen las esposas a sus patrocinados, posibilidad que fue desaconsejada por el responsable del despliegue policial. La operación Pípol se cerró en julio de 2001 con la incautación de más de 86 kilos de hachís, casi tres kilos de cocaína y otras sustancias alucinógenas, así como de 16 cartuchos de Goma- 2, como la utilizada en los atentados del 11- M, y 94 detonadores industriales. Los explosivos, sin investigar La operación se centró en la droga incautada sin que se investigase el origen de los explosivos, que procedería de minas en las que había trabajado Trashorras y cuya declaración, al igual que la de Toro, está prevista para el próximo jueves. En la primera sesión, el presidente de la Sala, Bernardo Donapetry, rechazó incluir en el sumario cuatro nuevas pruebas solicitadas por el fiscal antidroga, José Perals, por entender que eran muy anteriores a su calificación provisional y que, por lo tanto, no era el momento procesal oportuno Entre otras pruebas, Perals pidió incluir un informe del laboratorio químico- toxicológico de la Comisaría General de Policía Científica sobre una muestra de los cartuchos ocupados en un garaje de Avilés, tres fotografías de ese material y la declaración de dos peritos y de dos tedax que hicieron las fotos y recogieron la muestras. La juez del bórico cita como imputado al policía que ordenó cambiar el borrador N. C. MADRID. La titular del Juzgado de Instrucción número 35 de Plaza de Castilla, Gema Gallego, que investiga la presunta falsedad del informe del ácido bórico, ha citado a declarar hoy como imputado al secretario general de la Comisaría de Policía Científica, Pedro Melida, uno de los superiores policiales contra los que se dirige la querella presentada por la Asociación Ayuda a las Víctimas del 11- M. La declaración de Melida se produce después de que, el pasado viernes, Gallego interrogara- -también como imputado, y en el marco de las mismas diligencias secretas- -a Francisco Ramírez, el jefe de los peritos Manuel Escribano, Isabel López y Pedro Manrique, quienes elaboraron el borrador sobre el ácido bórico con observaciones acerca de una hipotética relación de ETA con los atentados de los trenes. Como ya informó ABC, en su declaración ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón (que imputó a los peritos y no a sus superiores) Ramírez aseguró que antes de ordenarle a Escribano que eliminara las observaciones sobre ETA, entregó el borrador a Melida, quien corroboró que esos párrafos no debían aparecer en el informe definitivo. La omisión de esos párrafos se ordenó, según Ramírez (a quien Garzón exculpa expresamente) para cumplir el manual de calidad que rige las actuaciones de la Policía Científica con el fin de que sus trabajos gocen de reconocimiento internacional.