Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 23 10 2006 75 Economía Las ventas de turismos descenderán un 1,3 en 2007 por la menor demanda de los particulares La Caixa quiere ser la pionera de las cajas en la adquisición de bancos en el exterior El Banco de España buscará el instrumento para que el mercado sea el que decida sobre esta expansión b La CECA considera que el nuevo gobernador del Banco de España tiene una actitud abierta al diálogo para estudiar en cada momento las propuestas de las cajas MIGUEL PORTILLA MADRID. Parece haber llegado la hora de la verdad para las cajas de ahorros en lo que se refiere a su pretensión de internacionalizarse, no sólo con la apertura de oficinas propias en el exterior, que eso ya lo llevan haciendo varias de estas entidades desde hace años, sino a través de la adquisición de bancos fuera de nuestras fronteras. Poco después de que el nuevo gobernador del Banco de España tomara posesión, Miguel Ángel Fernández Ordóñez tuvo los primeros contactos con la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) que preside Juan Ramón Quintás. La impresión obtenida por la CECA es que la actitud de los nuevos dirigentes del órgano regulador es totalmente abierta al diálogo para estudiar en cada momento lo que corresponda. Esta impresión tan generalista ya supone a juicio de los representantes de las cajas un paso decisivo, puesto que el antiguo gobernador, Jaime Caruana, se oponía radicalmente a determinados planteamientos. Uno de los más importantes, y por el que las cajas de ahorros vienen luchando desde hace mucho tiempo, es poder salir al exterior mediante adquisiciones. En la asamblea de la CECA celebrada el pasado jueves el presidente de La Caixa, Ricardo Fornesa, anunció la intención de la entidad de acometer fuera de España la compra de un banco para adquirir más tamaño. De confirmarse esta operación, la entidad catalana sería la pionera en cruzar las fronteras domésticas y afrontar el nuevo reto de competir en igualdad de condiciones con los bancos. Estructura del riesgo de las cajas de ahorros 2004 Mill. euros Estructura Activos sin riesgo (0 Activos de riesgo muy bajo (10 Activos de riesgo bajo (20 Activos de riesgo medio (50 Activos de riesgo alto (100 Balance ajustado Ponderación media 87.891 1.224 55.531 168.720 328.851 642.217 66,1 %13,7 0,2 8,6 26,3 51,2 100,0 2005 Mill. euros Estructura 92.632 2.429 80.854 215.809 475.790 867.514 69,2 %10,7 0,3 9,3 24,9 54,8 100,0 Los recursos crecen un 22 Los recursos propios computables al conjunto de las cajas de ahorros alcanzó en 2005 los 68.515 millones de euros, cifra que supone un incremento del 22 respecto al ejercicio anterior. La buena evolución de los resultados, que ha favorecido la aplicación a reservas, hace que los recursos básicos aumenten a un ritmo del 20,5 Los recursos de segunda categoría crecen un 37 en parte por las nuevas emisiones de financiación subordinada, que aumentan un 19 En datos generales podemos decir que más de la mitad del aumento de los recursos propios es debida a las reservas generadas por las cajas, mientras que las financiaciones subordinadas contribuyen con casi un 22 y las participaciones preferentes lo hacen con algo más del 13 Estructura de los recursos propios computables de las cajas 2004 RR. PP. Brutos 61.850 100,0 54,5 11,2 21,2 13,0- 9,6 90,4 2005 73.236 39.559 8.420 15.606 9.651- 4.721 68.515 100,0 54,0 11,5 21,3 13,2- 6,4 93,6 Variación 11.386 5.840 1.498 2.465 1.583 1.191 12.577 100,0 51,3 13,2 21,6 13,9 10,5 110,5 Infografía ABC Mill. euros Estructura Mill. euros Estructura Mill. euros Estructura Capital social y reservas propias 33.719 Participaciones preferentes Financiaciones subordinadas Otros Deducciones Total RR. PP. Computables 6.922 13.141 8.068- 5.912 55.938 Internacionalización sin riesgos Aunque sólo ha habido contactos iniciales, Ordóñez parece dispuesto a estudiar esta internacionalización de las cajas, siempre que no las exponga a riesgos innecesarios. Lo que pretende el Banco de España es buscar un mecanismo adecuado para que el propio mercado sea el que actúe y decida en la expansión internacional de las cajas. No hay nada estudiado, pero la intención es que el instrumento que se habilite para la compra de bancos en el exterior por parte de las cajas tenga un funcionamiento similar al de cualquier empresa con sus correspondientes accionistas. Si tenemos en cuenta que las cajas no son sociedades anónimas, sino fundaciones sin ánimo de lucro, la búsqueda de ese mecanismo similar va a ser algo complicado. De ahí las indirectas que se le vienen lanzando a las cajas desde hace tiempo desde el Banco de España para que se doten de recursos propios, utilizando la vía de las cuotas participativas, que se podrían equiparar a las acciones de cualquier compañía, pero sin derecho a voto. Es una fórmula, mediante la cual se pretendería darle a las cajas una apariencia de sociedad anónima. Al no tener accionistas, los recursos propios sólo pueden crecer a través de las reservas o con la emisión de títulos o de cuotas preferentes o participativas. Las reservas sólo se realizan si se obtienen beneficios, y la ley obliga a las cajas a destinar al menos el 50 de esas ganancias a reservas, aunque podrían dedicar el 100 puesto que no tiene que repartir dividendos como una sociedad anónima. Actualmente las cajas están desti- nando el 75 de esos beneficios a reservas y el 25 restante a obra social. Cuando una de estas entidades entiende que se ha quedado corta con la cifra destinada a reservas, se emiten los títulos o las cuotas preferentes. Muchas de las cajas tienen autorización de sus respectivas asambleas generales para utilizar las cuotas participativas como forma de financiarse recursos propios. Sin embargo, y a pesar de que este tipo de cuotas fueron autorizadas por el Banco de España desde hace tiempo para que las cajas se financiaran, no ha habido ninguna entidad que las haya utilizado. La razón es evidente, es una fórmula de financiación el doble de cara que el resto de vías existentes, como las participaciones preferentes o las financiaciones subordinadas. Mientras que las participaciones preferentes se pagan a un máximo del 3,6 según los últimos datos de las cajas, las cuotas participativas siempre serían como mínimo el doble de ese porcentaje. Además, si el Gobierno decidiera dar un giro a las cuotas participativas para que funcionen plenamente como una acción de cualquier otra sociedad, es decir, con derecho a voto, las cajas tendrían que recomprar primero esas cuotas, con lo cual recuperaría la totalidad de su supuesto accionariado, y luego actuaría en consecuencia. La salida al exterior que reclaman las cajas para poder competir en igualdad de condiciones con los bancos, implica el aumento de transparencia y un control de riesgos mayor en lo relativo a participaciones industriales.