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36 Madrid LUNES 23 10 2006 ABC MADRID AL DÍA ACUSADORES LUIS PRADOS DE LA PLAZA El PSOE asume la cuota de vergüenza y bochorno por los último escándalos Nuevo enfrentamiento entre Beteta y Simancas a cuenta del urbanismo que los últimos escándalos involucran a ex concejales del PSOE, y que el régimen de incompatibilidades de éstos lo fija la Administración Central M. D. MADRID. Los portavoces de PSOE y PP en la Asamblea de Madrid, Rafael Simancas y Antonio Beteta, volvieron a enfrentarse verbalmente ayer en un nuevo rifi- rafe a cuenta de los últimos escándalos urbanísticos en la región. Ambos se acusaron de sostener la corrupción entre sus filas. Simancas dijo ayer que su partido asume la cuota de vergüenza y bochorno que le corresponde en los supuestos escándalos urbanísticos de la región, si bien aseguró que la reacción del PSM dista mucho de la del PP. En este sentido, aseguró que los populares mantienen en sus filas a los implicados en la corrupción urbanística durante los últimos días en la Comunidad; mientras, el PSOE ha reaccionado de forma distinta expulsando y denunciando a los corruptos ante los tribunales (casos Ciempozuelos y Aldea del Fresno) Es escandaloso- -añadió- -que el PP haya mandado a Ricardo Romero de Tejada, referente máximo de la especulación urbanística de Madrid, al Consejo de Administración de Caja Madrid y resaltó que hay responsabilidades compartidas pero no se actúa del mismo modo Abogó por limpiar el urbanismo y ponerlo al servicio de la gente El secretario general de los socialistas madrileños dijo, durante la jornada 20 años de España en la Unión Europea que pretende, a nivel regional, desarrollar una legislación sobre el suelo que combata la especulación y promueva la vivienda protegida, establezca usos del suelo en función del interés de la gente y desarrolle un código ético que asegure transb El PP recuerda C omo la lluvia- -que se abre paso, poco a poco, entre la pertinaz sequía- los cruces de acusaciones parecen instalados en la cancha política. Aquí no podemos pasar un día sin imputar a alguien delito, culpa, vicio o cualquier cosa vituperable. En la parodia de esta costumbre que hacía un antiguo director de periódicos (en lugar de calumnia, que algo queda proponía el elogio mutuo. También de elogios desproporcionados vive la política, incluso aunque no se lo crean ni los beneficiados, por lo general predispuestos a merecerlo todo. Antes, si la campaña electoral se ceñía al plazo, resultaba entre novedoso y original el destape de un expediente acusable. Y todavía mucho antes, cuando casi ni se conocía la práctica del acoso escolar, los niños se defendían con aquello de chivato, acusica, la rabia te pica El desprecio de las imprudencias temerarias consigue no distinguir el delito del delirio, bajo el pretexto de sospechas envueltas de urbanismos. Mi amigo Victoriano Crémer solía señalar la curiosa obsesión durante los primeros impulsos de cualquier Ayuntamiento: aprobar un nuevo plan urbanístico. Como el recién nacido que viene con un pan bajo el brazo, el sustento municipal metido en obras, reformas y nuevos usos del suelo asegura un porvenir desahogado. Dicho lo cual, y distinguiendo lo legal de lo reprobable y la verdad de la mentira, para los cálculos de una gestión eficaz o unos maquillajes propagandísticos hay que hilar muy fino. Las oposiciones, con eso de no rascar bola se creen obligadas a denunciar lo que se ponga por delante. Y los gobiernos se aplican al muy bueno lo suyo El primero que se atrevió a decir que las promesas electorales no son para cumplirlas fue Tierno. Establecido que todo el año es campaña, como Larra dijo del carnaval, la veda del acusador ha quedado abierta las cuatro estaciones de los cuatro años de mandato: cuatro por cuatro dieciséis (estaciones) aunque por doce (meses) son cuarenta y ocho, y no les cuento por semanas y días, porque se repite mucho eso de me llevo una, me llevo siete, me llevo catorce parencia en las tramitaciones urbanísticas. Esa normativa, añadió, buscará lograr plazos más amplios para la participación ciudadana en los planeamientos urbanísticos, elaborar un régimen de incompatibilidades mucho más duro para evitar colusiones entre la actuación pública y privada en materia de urbanismo, establecer un ejercito de funcionarios para asegurar la disciplina urbanística y desarrollar una actuación cómplice con Fiscalía y Tribunales para castigar de manera efectiva toda la corruptela urbanística. También a nivel nacional, dijo, el PSOE tomará medidas: se está ofreciendo un gran acuerdo para aprobar en el trámite parlamentario la nueva Ley del Suelo, que busca combatir la especulación y asegurar la limpieza en la tramitación urbanística. Su discurso no ha convencido en absoluto al portavoz popular, Antonio Beteta, quien aseguraba ayer que en el PSM- PSOE están conviviendo bajo el mandato de Simancas no sólo cargos municipales acusados por jueces y fiscales de delitos urbanísticos o de blanqueo de capitales, sino también un cártel de antiguos responsables de urbanismo que nada más dejar los cargos han montado empresas con el fin de forrarse Respecto a las incompatibilidades, recordó a Simancas que la legislación sobre esta materia de la Comunidad de Madrid es la más alta de cualquier comunidad autónoma y afecta a los miembros del Gobierno regional y los diputados en la Asamblea Respecto a los concejales, su régimen de incompatibilidades, dijo, es competencia de la Administración del Estado es competencia de la Administración del Estado y han de ser las Cortes Generales, con la actual mayoría socialista, quienes tengan que resolver esa cuestión El portavoz popular señaló también que las Cortes, en ningún caso, resolverán incompatibilidades que llevan a cabo cuestiones mercantiles de dudosa ética, como las que ya está contraviniendo el propio Código Penal, que castiga penas como la prevaricación o el blanqueo de capitales Añadió que, hasta la fecha, a los concejales que hemos visto en prisión preventiva ha sido a los del PSOE, en ningún caso del PP, como en el caso de la Operación Malaya