Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
74 Economía DOMINGO 22 10 2006 ABC EMPRESAS JUAN MIGUEL VILLAR MIR Presidente de grupo Villar Mir y OHL En las empresas en las que entro es para mandar Juan Miguel Villar Mir rompe moldes. Fue el primero en comprar una eléctrica y ahora se atreve a lanzar una opa para perderla TEXTO: MIGUEL LARRAÑAGA FOTO: ERNESTO AGUDO MADRID. Una entrevista con Juan Miguel Villar Mir suele convertirse en una lección magistral. Este catedrático, ingeniero de Caminos y empresario ha levantado en 19 años un imperio que mueve una cifra de negocio de en torno a los 3.900 millones de euros y emplea a cerca de 20.000 personas en 12 países. En estos momentos, en los que los constructores están volcados en adquirir participaciones en empresas eléctricas, puede presumir de haber sido el primero en dar ese paso. -Es verdad que fui el primero en entrar en una eléctrica con la compra del 60 de Hidrocantábrico, pero lo hice desde una óptica muy distinta. ¿Qué diferencia había entre su entrada en el sector energético y las que se están produciendo ahora? -Fundamentalmente, que mi entrada en Hidrocantábrico era de carácter industrial. No se hizo desde una constructora, sino desde Ferroatlántica, que es generador de electricidad y el tercer mayor consumidor del país. Yo había sido presidente de Viesgo, conocía el sector y aquella operación era interesante desde todos los ángulos. ¿Qué falló? -Que pasados trece meses, mi socio- -la alemana EnBW- -decidió vender para atender otros compromisos en Polonia, Austria y Suiza, así que tuve que dar paso a EdP y Cajastur. ¿Volvería a entrar en una empresa eléctrica? -Con aquél mismo criterio y si se presentara la oportunidad, sí. Pero, aunque respeto a todos mis competidores yo no entraría para tomar una participación financiera. Allí donde entro es para mandar y este condicionante hace que sea inviable una operación como la que han hecho Acciona o ACS. -No comparte entonces esa idea de diversificación... -No es eso. Yo creo en la diversificación de los negocios y, de hecho, grupo Villar Mir está muy diversificado. Tenemos actividad inmobiliaria con Espacio, somos el mayor grupo europeo en producción de amoniaco y fertilizantes con Fertiberia, y el mayor grupo mundial en silicio y ferroaleaciones, con Ferroatlántica y Pechiney Metalurgie. Somos un actor muy importante en desaladoras, con Inima, o en concesiones, donde somos el octavo mayor grupo del mundo, con gran pre- sencia en países como Brasil, Chile o México. ¿Y por qué no hacerlo todo desde la constructora? -Hay quien piensa así y es muy respetable, pero yo creo que quien ha comprado acciones de OHL ha comprado títulos de una constructora y que los límites de esta actividad están marcados por la complementariedad. ¿Quiere decir con esto que la diversificación de OHL está agotada? -Ni mucho menos. Quedan muchas actividades en las que OHL podría entrar y zonas geográficas en las que querríamos crecer. Ahora bien, siempre con el criterio de entrar con mayoría y mando y de que las actividades sean complementarias. No tenemos nada a la vista, pero se me ocurre que nos podrían interesar empresas muy especializadas en algún área, como en su momento nos interesaron Inima o Sato. Y en áreas geográficas, Europa del Este, donde centralizamos nuestra actividad en OHL ZS, o Estados Unidos, donde acabamos de comprar dos constructoras, son mercados atractivos para nosotros. ¿Por qué lanza la opa sobre OHL? -Porque era una de las posibilidades que tenía acordadas con la CNMV antes de la amortización de capital. -Pero la va a perder... -No lo mire desde ese punto de vista. Lo que hago es ofrecer a los accionistas la misma oportunidad que tuvieron quienes vendieron acciones para que se amortizaran. Además, debe quedar claro que mi intención es que OHL mantenga un free float confortable, que el valor sea líquido. -Cambiemos de asunto, ¿cuál es el secreto para construir un imperio a partir de empresas en problemas? -Trabajo, buen ánimo, más trabajo, constancia, más trabajo y confianza en la gente que debe llevar el día a día. Fertiberia nació a partir de la que fue la mayor suspensión de pagos de España. En OHL se integró Huarte, que fue la segunda mayor suspensión de pagos del país. En ambos casos he mantenido a la dirección que había en las empresas y han demostrado con creces su validez y prueba de ello es que en los diez últimos años hemos crecido a ritmos del 25 en media anual. -Y dos premios en dos años atestiguan su apuesta exterior... -Es que en el grupo tenemos vocación de crecer. Estamos en doce paí- ses, hasta en Sudáfrica. El 60 de nuestros trabajadores están fuera de España. Es esta vocación la que reflejan los premios que vamos recibiendo. -Me va a permitir una de deportes, ¿será presidente del Real Madrid? -Estoy convencido de que así será cuando se haga el recuento del voto por correo. Los estatutos del Real Madrid dicen que el presidente se proclama cuando concluye el recuento de votos y considero que no ha concluido. Una vez que la Justicia determine qué votos deben contarse, estoy seguro de que se demostrará que soy el ganador. Pero dicho todo esto, quiero que quede claro mi apoyo a Capello y a los fichajes realizados. Una cosa es que defienda lo que creo y otra, en la que no voy a caer, es hacer daño al equipo. En el asunto de Recol existe un completo malentendido ¿Es un lunar aparecer encausado en la quiebra de Recol... -Creo que existe un completo malentendido, a consecuencia de una denuncia inicial falsa. La realidad es simplemente que en 2000 el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos vendió a Recol, a petición del consejero delegado de ésta, productos y servicios, por valor de 1,4 millones de euros, para la gestión informática y de internet de colegios profesionales y colegiados, que era el gran objetivo de Recol. Estos productos y servicios fueron entregados, pagados y contabilizados con sus impuestos, a plena satisfacción siempre reiterada de comprador y vendedor. Yo entonces había ganado por elección de todos mis compañeros y desempeñaba el cargo honorífico de presidente del Colegio, sin poderes y sin remuneración alguna, ni del Colegio ni de Recol. Y por ello esta operación comercial hubo de ser y fue aprobada, unánimemente, por los órganos de gobierno del Colegio, junta de gobierno y consejo general, compuestos por 12 y por 62 miembros respectivamente. Todo ello configura una simple operación comercial correctamente ejecutada, pero que resultó envuelta en un procedimiento judicial, probablemente a consecuencia de una inicial denuncia falsa.