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21 10 06 SALUD Corazón Prevenir a golpe de escáner Hacer o no hacer un chequeo del corazón, haya o no síntomas. Ese es el último dilema al que asisten los cardiólogos que se preguntan si es razonable enviar al escáner a todos los que alcancen la cuarta década de vida para reducir las terribles cifras de infarto TEXTO: N. RAMÍREZ DE CASTRO FOTOS: CHEMA BARROSO n la última década, las técnicas de diagnóstico por imagen (TAC. resonancia magnética y PET) han revolucionado la Medicina. Traumatología, neurología, oncología... cuesta encontrar una displina que no se haya beneficiado de las posibilidades de una técnica que permite ver el interior del cuerpo humano sin pasar por el quirófano. En las enfermedades cardiovasculares, la aparición de sofisticados escáneres no sólo han cambiado la forma de diagnosticar la enfermedad sino que amenaza con cambiar las medidas convencionales de prevención. La Asociación para la Erradicación del Infarto de Miocardio, formada por cardiólogos e investigadores punteros, propone en una guía realizar campañas de detección precoz de la enfermedad cardiovascular en pacientes sanos a partir de los 45 años si son varones y a los 55, en las mujeres. Como las mamografías rutinarias para detectar el cáncer de mama, su propuesta es hacer un TAC del corazón (escáner de las arterias coronarias) y una ecografía en el cuello para comprobar el estado de la arteria carótida. Sólo se recomienda en aquellas personas que presenten más de un factor de riesgo, como la hipertensión, el colesterol o el tabaquismo. E La ecografía permite comprobar el grosor de la carótida y ver si su interior se está estrechando de forma peligrosa. A su vez el TAC, ofrece sin cateterismo una imagen del interior de las coronarias, las arterias que suministran la sangre al músculo cardiaco, en busca de calcio. Ambas pruebas son indoloras y cada vez más precisas, gracias al avance tecnológico. TAC en un segundo Una de las pegas tradicionales del escáner es la radiación a la que se somete al paciente y la necesidad de que durante la prueba la inmovilidad es tan necesaria que ni siquiera se puede respirar. Los últimos cardio- TAC están resolviendo estos problemas. Basta con contener la respiración entre cinco y ocho segundos para ver el volumen del corazón y las coronarias en 64 cortes, con una precisión que roza el cien por cien. El riesgo es que en ese instante de 5- 8 segundos se produzca una arritmia, un movimiento descontrolado del corazón que invalide la prueba. En investigación, hay un nuevo escáner que pasará de los 64 a los 356 cortes y permitirá obtener una imagen fiable con una exposición de sólo un segundo, casi en tiempo real. José Luis Zamorano, jefe de la Unidad de Imagen Cardiaca del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, es un firme defensor de la utilización de técnicas de imagen no invasivas para ayudar a estimar el riesgo cardiaco de cada persona. Necesitamos poner los medios para detectar a los futuros enfermos antes de que la enfermedad empiece a dar señales de aviso. Ahora luchamos para que los infartados no se mueran; pero eso es un fracaso, hay que intentar que el infarto no se produzca Mapa imagenogenético Con TAC o sin él, a partir de los 40 años todo el mundo debería tener un estudio de su riesgo cardiovascular asegura Zamorano. Hoy eso exige valorar los niveles de colesterol, tensión. pero en el futuro, contaremos con una mapa imagenogenético aventura. Ese mapa nos dirá con imágenes el riesgo cardiovascular individual, como hará tambié el mapa genético. Las imágenes se combinarán con la información que aporten las técnicas de biología molecular. Sólo entonces se podrá saber lo peligrosa que puede ser esa acumulación de grasa y predecir si esa placa se desprenderá y provocará el infarto. El cardiólogo del Hospital de la Princesa, Jesús Jiménez Borreguero coincide en que el reto es identificar a los pacientes pre- La amenaza de la placa El objetivo de estas pruebas indoloras para los pacientes es detectar los depósitos de grasa que, en forma de placas, se acumulan en el interior de las arterias. Este es el origen de muchos de los accidentes cardiovasculares que se producen y cuando la placa empieza a formarse no hay ningún síntoma que permita sospechar su presencia, aunque la aterosclerosis ya exista. Un TAC del corazón más una ecografía son las pruebas de elección para que hombres de más de 40 años y mujeres de 55 conozcan su riesgo cardiovascular individual