Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 21 10 2006 Madrid 47 Aunque fumaba puros, tiene una fuerza descomunal y una potente patada. Además, más de un siglo después de su nacimiento continúa midiéndose con los mejores del mercado. Hablamos del mito gráfico Bibendum, más conocido como el muñeco Michelín El talismán de Alonso TEXTO: MABEL AMADO MADRID. Compartió mercado con el sonriente bebé de los jabones Cadum con Nipper, el obediente perro de La voz de su amo y con el enigmático hidalgo portugués de las bodegas Sandeman. Protagonizó tiras cómicas, miniseries y hasta un libro infantil. Presentó productos en catálogos y casi fue reconvertido en ser humano al desfilar en carrozas, participar en carrerras y visitar exposiciones. Bibendum, más conocido como el muñeco Michelín, es desde hace más de un siglo marca y mascota de unos neumáticos que este fin de semana pueden llevar a Fernando Alonso hacia su segundo título mundial. Y si importante en la pista es la marca también lo es en el imaginario de varias generaciones este muñeco regordete. No en vano, pronto se convirtió en un mito del arte publicitario que desde 1900 acompaña a los viajeros y turistas en forma de guía. Por eso, el Museo Municipal de Arte Contemporáneo acerca ahora la evolución de su estética a través de un centenar de obras en carteles, fotografías tridimensionales, proyecciones cinematográficas, trabajos gráficos destinados a la Prensa y guías para automovilístas viajeros. Litografía de Francisque Poulbot, de 1913 (izquierda) A la derecha, mítico Bibendum brindando, obra de O Galop de 1913 Un mito gráfico Con el título Nunc est Bibendum! un mito gráfico desde 1898 y comisariada por Carlos Pérez, esta muestra ha sido producida por el MUVIM (Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad) en colaboración con Michelín. El eje principal se centra en los trabajos relacionados con las propuestas artísticas desde finales del siglo XIX hasta mediados del XX. Por este motivo se ha organizado a partir de las obras de los artistas O Galop, Roger Broders, René Vincent, Georges Bourdin, A. Renault, Albert Philibert, Fabien Fabiano- -seudónimo de Marie Jules Coup de Frejac- Francisque Poulbot, Stanley- Charles Roowles y Raymond Savignac, entre otros. Pero antes de comenzar el recorrido repasemos la historia de esta mascota neumática. Corría el año 1898 cuando en la escena publicitaria aparece Bibendum de la mano de dos empresarios singulares, André y Édouard Michelin, y del dibujante O Galop, seudónimo de Marius Rossillon. Una pila de neumáticos desmontables envueltos en papel blanco dieron la idea a Édouard y el muñeco finalmente cobra vida con los trazos de O Galop. Ha nacido el hombre Michelín que más tarde sería bautizado como Bibendum Toma el nombre de una primera caricatura del dibujante en la que un personaje levanta una copa y proclama: Los autores de las litografías son variados, como O Galop (izquierda) Albert Philibert (centro) y el Estudio Michelín (derecha) Nunc est bibendum Es el momento de beber frase atribuida al poeta Horacio. En 1899 aparecen los primeros anuncios en prensa y dos años más tarde el primer cartel con la imagen de Bibendum, que podemos admirar en la muestra. Además de las primeras litografías realizadas por O Galop de 1898, con Michelín copa en mano, y una singular sección dedicada a la arquitectura de la Bibendum House de Londres, con los planos del diseño, una maqueta del edificio y una vidriera original del mismo. Durante el recorrido podemos repasar la modificación de la actitud y expresión del personaje, desde sus primeros tiempos de muñeco irreverente y pendenciero, aunque galante, hasta el amable y solidario Bibendum actual. Una estética que formó parte del espíritu moderno y que animó la vida de muchas ciudades durante las tres primeras décadas del siglo XX. Así, podemos ver la evolución de sus rasgos a través de distintos movimientos artísticos y de las variadas manipulaciones tipográficas del arte publicitario de vanguardia. En este apartado destacan los colores planos y los difuminados con aerógrafo del influyente cartelismo francés de los años veinte y treinta. A esta moda siguieron otras imposiciones estéticas que disfrazaron al muñeco de luchador romano, momia, forzudo, payaso, bombero, mariachi, osito de peluche, rey... Sin olvidar que también cobró vida en sellos publicitarios, en correspondencia, en cajas de accesorios y en tapones de radiado. Del traje de Aldrin a Bibendum Todo un mito gráfico que resurgió aún con más vigencia tras la llegada del hombre a la Luna. Recordemos que un presentador de televisión relacionó los torpes movimientos de Aldrin sobre la superficie lunar y su traje especial con un Bibendum...