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34 Internacional VIERNES 20 10 2006 ABC La ampliación de la UE atrae a moldavos y macedonios b La próxima adhesión de Ruma- La UE se reúne con Putin para pedirle estabilidad en el suministro de gas La cumbre europea vincula seguridad energética con política exterior b Una cena poco común reúne nía y Bulgaria a la Unión Europea ha provocado un aluvión de nacionalizaciones de moldavos y macedonios en esos países SIMÓN TECCO. CORRESPONSAL LIUBLIANA. La adhesión de Rumanía y a Bulgaria a la Unión Europea el 1 de enero de 2007 ha provocado el interés masivo de ciudadanos de Moldavia en el primer caso y Macedonia en el segundo, por obtener su ciudadanía. En Rumania, desde mediados de año, se han recibido 4.000 solicitudes de moldavos, pidiendo la ciudadanía rumana. Este aluvión ha obligado a Bucarest a constituir un órgano especial para tratar cada caso. La masiva cantidad de solicitudes ha sorprendido al Gobierno rumano que se prepara para modificar con rapidez las leyes vigentes que permitan agilizar los trámites y limitar las consecuencias de la avalancha. En el caso de Bulgaria habrían ya obtenido su ciudadanía unos 30.000 macedonios como miembros de la minoría búlgara. El creciente y interés por obtener la ciudadanía de uno u otro nuevo miembro de la UE, se basa en que con ella se obtiene automáticamente el pasaporte del respetivo país, dándole el derecho a viajar sin visado por los países de la Unión Europea a partir del 1 de enero de 2007. La mayoría de los moldavos y macedonios con pasaporte rumano y búlgaro podrán así buscar trabajo en la UE, ya que los sueldos en sus países de origen son inferiores no solo a la media europea, sino también a los sueldos mínimos que se pagan en la UE. esta noche a los 25 jefes de Estado o de Gobierno de la UE con el dirigente ruso Vladímir Putin. El menú es el gas para este invierno ENRIQUE SERBETO. ENVIADO ESPECIAL LAHTI (FINLANDIA) Normalmente, la Unión Europea y Rusia celebran una reunión cada semestre, pero nunca como en esta cumbre informal de los veinticinco se había trasladado el protagonismo al invitado extraordinario, el presidente ruso, Vladímir Putin, al que la presidencia finlandesa ha dado una relevancia inédita. En efecto, los europeos quieren hablar del futuro de los suministros energéticos, no pueden dejar de hacerlo con el que es el principal vendedor de gas, el gigante ruso. Las relaciones con Rusia no pueden ser las mismas para Polonia, un país que ha estado varias veces sometido a Moscú a lo largo de la historia, que para Francia o Italia. Y sin embargo, lo que todos tienen en común es que necesitan el gas que Rusia vende a Europa y a través del que quiere imponer a toda Europa una relación estratégica, más allá de la puramente comercial. El embajador ruso en Bruselas ha hecho unas declaraciones previas a es- ta cumbre en las que adelanta que Putin no piensa escuchar los cantos de cisne de la Comisión Europea, que en la comunicación al Consejo insiste en que Rusia es indispensable para garantizar la seguridad energética en el continente europeo y propone convencerles de que acepten las tradicionales fórmulas de cooperación. Moscú no quiere permanecer como simple suministrador externo y exige que se le permita invertir con libertad en el mercado de la distribución en Europa. Los países europeos todavía no han dado pasos determinantes en la formación de un mercado energético común, porque se trata de un campo considerado estratégico, como para aceptar sin ponerse a temblar la entrada del oso ruso en sus tuberías domésticas. Rescisión de contratos Por si fuera poco, en las últimas semanas, las autoridades rusas han rescindido contratos con empresas petroleras europeas para explorar conjuntamente el yacimiento de la región de Stokman y están acosando a otra en los yacimientos de Sajalín, en el Pacífico. Ante esta situación, la Comisión está pidiendo una posición común frente a Rusia, que el año pasado casi dejó sin gas a media Europa cuando tuvo problemas políticos con Ucrania, Polonia está muy descontenta con la actitud de Alemania, que ha sido la primera en firmar grandes acuerdos con Rusia para evitar que su industria se quede sin energía. La canciller Angela Merkel ha mantenido la misma política que su antecesor, el socialdemócrata Gerhard Schroeder, que ahora es ya incluso un directivo de la empresa que explotará el nuevo gasoducto que ya no pasa por Polonia. Más del 80 por ciento de los yacimientos de hidrocarburos del mundo están en regiones que rodean a Europa, y por ello los 25 quieren vincular directamente las relaciones exteriores con la política destinada a garantizar que seguiremos teniendo acceso a estas fuentes de energía. La clave sigue siendo Rusia, que también quiere vincular las buenas relaciones en materia económica con la marcha que le demos a los asuntos prioritarios de su política exterior: el acercamiento de Georgia a la OTAN, los guiños a Ucrania o el futuro de las aspiraciones independentistas de las minoráis rusas de Transdniestria, por ejemplo. En el afán de utilizar la energía como arma política, Rusia no se anda con chiquitas. Este verano firmó un acuerdo estratégico con Argelia, el gran suministrador de los países del sur de Europa, en especial España, Francia e Italia. Minorías étnicas En el caso de Moldavia se trata de una región histórica y culturalmente ligada a Rumania que la ex Unión Soviética anexionó al inicio de la II Guera Mundial con el tratado Ribentrop- Molotov. En 1991 con la desintegración de la URSS, Moldavia obtuvo su independencia, no sin el interés de Bucarest ya que la mayor parte de los 4,5 millones de habitantes hablan rumano. En el censo del 2004 sólo 70.000 ciudadanos moldavos se declararon pertenecientes a la minoría rumana, por ello a las autoridades rumanas les sorprende hoy que de pronto tantos moldavos se declaren miembros de esa minoría étnica, advirtiendo que en ningún caso podrán dar una solución positiva a tal número de solicitudes. El trámite para obtener la nacionalidad rumana es muy largo y suelen pasar más de cinco años antes de obtener una respuesta. Aún así desde 1991 han obtenido la nacionalidad rumana alrededor de 130.000 moldavos. EFE Continúa la batalla entre Venezuela y Guatemala en la ONU EFE. La vigesimonovena votación para elegir a un representante iberoamericano en el Consejo de Seguridad de la ONU se saldó ayer con 107 votos para Guatemala y 77 para Venezuela, por debajo de los votos requeridos de 124. Ayer fue la tercera jornada, tras el lunes y el martes, en la que la Asamblea General fue convocada para tratar de determinar cuál de los dos candidatos sucede a Argentina en el Consejo de Seguridad el próximo 1 de enero. En la imagen, funcionarios de la ONU enseñan a los distintos representantes diplomáticos y observadores las urnas vacías en las que se depositarán las papeletas de una nueva ronda de votación