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100 Deportes JUEVES 19 10 2006 ABC ALFONSO PÉREZ BURRULL Árbitro del Real Madrid- Barcelona El Tribunal del País Vasco ratificó que deberá pagar cinco millones de euros a la Real Sociedad por la traición de firmar por el Athletic sin pagar su cláusula, 33 millones. El chaval cobraba cinco mil euros. Una advertencia para los abusos en las canteras Lleva un anillo del Racing y nueve años en Primera. Es su cuarto clásico. En el tercero, echó a Figo Zubiaurre avisa a los explotadores TEXTO: TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN FOTO: LUIS ÁNGEL GÓMEZ Engañar al árbitro es un reflejo social TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID. Cántabro (15- 9- 65) es árbitro vocacional. Cuando no pita en Primera, lo hace en juveniles. Es su vicio. Y está permitido. -Si Agüero marca con la mano, es listo. Si ustedes fallan, son malos. ¿Esa es la cuestión? -No puede ser que nos llamen ladrones o incluso taberneros porque un árbitro no vea una jugada. Quien engaña (el futbolista) no creo que al final engañe al árbitro. Somos un reflejo de la sociedad y si uno fuera consciente de muchas cosas que hace y que las ven los niños, quizá no se hablaría de sanciones (a los árbitros) -Es curioso. Se dice que ustedes deben ser castigados, pero no se pide lo mismo para el antideportivo. -Nunca pediré que se castigue a nadie. Eso lo deben decidir los reglamentos y los comités. No me gusta cuando viene un jugador a pedirme que saque tarjeta a otro. Y no prejuzgaré a un futbolista por lo que haya hecho antes. -Vaya semanita. Les disparan a críticas por los errores. -No se debe decir que hay atracos. Cometemos errores como todo el mundo, pero tengo dos ojos y hago lo que puedo. Es imposible competir con veinte cámaras. ¿Qué les pidió a los futbolistas en los tres Real Madrid- Barcelona que ya ha dirigido? -Que disfruten y se diviertan. Lo mejor es que no se hable de mí después. Eso quiere decir que hubo goles y fútbol. En esos encuentros viví muchas anécdotas. El primer partido fue cuando Figo reapareció en el Camp Nou. Había tanto jaleo que los futbolistas no escuchaban el silbato. Se comparó el ruido con el de un avión. En el segundo, un jugador me dijo que había dos encadenados en un poste y pensé que me estaba vacilando. Era verdad... Y después saltaron dos más. (Y en el tercero, expulsó a Figo) ¿Le preocupa lo que tenga que aguantar luego la familia? -No. A ellos les agrada verme contento y esto es lo que me gusta. Llevo desde los quince años y cuando puedo, como el sábado pasado, arbitro también a juveniles. Mientras mi familia me soporte y me lo permita... Siempre hacen falta valientes que pongan la cara para que los demás se aprovechen de sus tortas. Quino fue el conejo de Indias que en los años ochenta denunció los derechos de retención y abrió las puertas al sindicato de futbolistas españoles. Mista, en los noventa, denunció al Real Madrid por una cláusula de retención excesiva para sus emolumentos. Se marchó al Tenerife después de un acuerdo entre los clubes que le permitió evitar el paro a la espera de una sentencia judicial. Ahora, Iban Zubiaurre se ha convertido en el primer futbolista español que ha sufrido año y medio sin jugar por enfrentarse a la Justicia para eludir el pago de una cláusula de rescisión a la Real Sociedad, 33 millones, que consideraba injusta, esclava. Ha conseguido una sentencia que le permitirá jugar en el Athletic por cinco millones de euros. La apuesta fue demasiado arriesgada. El defensa militó en el filial guipuzcoano hasta junio de 2005, a punto de saltar al primer equipo, y poseía unos emolumentos anuales de cinco mil euros, con una ruptura de contrato valorada en 32.985.404,96 euros. Una protección que la entidad donostiarra aplica habitualmente para evitar los clásicos robos del vecino del oeste. mo siempre, el más débil dio la cara por el más fuerte y recibió los golpes. Porque si la Justicia hubiera decidido que el coste era la cláusula, el leoncito estaría en el paro. Se habría acabado su carrera admitía su abogado, Guillermo Alonso- Olarra. Un juez exigió el pago de la cláusula Ese peligro, afrontado por Iban en solitario, sólo se ha superado por un 2- 1 en la votación del Tribunal. Un juez apeló al abono de los 33 millones: Es un pacto firmado por ambas partes Por esta misma razón, el dictamen sentará jurisprudencia en los casos de explotación, nunca mejor dicho, de los canteranos que firman cláusulas millonarias mientras cobran contratos de supervivencia, al fulgor de una ilusión por ser Raúl o Puyol. Pero este fallo no es un triunfo sobre las cláusulas de rescisión como argumentó AlonsoOlarra. Hoy, las mejores promesas perciben emolumentos de ciento cincuenta y doscientos mil euros, que son cifras menores en el fútbol, pero difíciles de catalogar como abuso. Este veredicto no sería válido para aplicar en casos como el de Makelele, que cobraba un millón y medio de euros en el Madrid y deseaba marcharse al Chelsea para percibir el doble. No es lo mismo, diría Alejandro Sanz. Ahora, Iban tendrá que esperar once días para observar si hay recursos y, en caso negativo, pagar los cinco millones. Miguel Fuentes, presidente de la Real Sociedad, se mostró satisfecho con la sentencia, que sanciona al jugador y al Athletic, pero no en la cuantía La casa rojiblanca pensó que le costaría aún menos. Es la única razón por la que podría recurrir. Iban Zubiaurre Si van al Supremo, otro año más La Real no lo descarta. Según Miguel Fuentes, presidente del club, podrían presentarlo con el fin de obtener más de los cinco millones, pues el fallo les da la razón en la rotura unilateral de contrato por parte de Zubiaurre y en la responsabilidad civil subsidiaria del Athletic. En este caso, el litigio duraría otro año. El Athletic estudia la sentencia. Meditará un recurso, aunque es difícil que triunfe, pues no existe jurisprudencia en estos casos. marzo, ser responsable civil subsidiaria del abono de los cinco millones, precio corroborado ahora en segunda instancia. De haberlo hecho, Iban llevaría ocho meses en activo. Al final, co- Se ha jugado quedarse en el paro El cachorro, de todos modos, fue tentado por los rojiblancos y se tiró a los leones. El 1 de julio de 2005 se presentó en el palacio de Ibaigane como nuevo devoto de San Mamés. La Real Sociedad demandó al futbolista y al Athletic por el impago de los 33 millones. Comenzó un vía crucis jurídico que dejó al canterano compuesto y sin fútbol durante año y medio. Su nueva casa no quiso admitir, tras la primera sentencia de Acuña lleva al Deportivo a la Justicia Ordinaria tras fallar la conciliación El jugador presenta la tercera demanda contra el club coruñés, después de las interpuestas por la resolución de su contrato y los salarios pendientes J. L. J. LA CORUÑA. El caso Acuña está lejos de cerrarse. El internacional paraguayo y el Deportivo de La Coruña no alcanzaron acuerdo alguno ayer tras un segundo encuentro en el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación, por lo que el letrado del jugador ha interpuesto una tercera demanda contra la entidad que preside Augusto César Lendoiro por el despido improcedente del futbolista. La defensa del Toro Acuña tacha de peregrina la argumentación de la ineptitud sobrevenida presentada por el Deportivo para despedir al jugador, y dada la imposibilidad para acordar una salida pactada del club, será el Juzgado de lo Social número 2 de La Coruña el que dirima la problemática entre ambas partes. Las dos demandas anteriores son las referidas a la resolución del contrato y al cobro de sus salarios. La primera fue interpuesta cuando el club dejó sin ficha al jugador en el mercado veraniego y será resuelta por el citado Juzgado por el trámite de urgencia, en un plazo que se espera no se prolongue más allá de las Navidades. De ser re- suelta favorablemente para Acuña, llevaría aparejada la carta de libertad para el futbolista y el pago de una indemnización por parte del club. En la demanda por los salarios pendientes del jugador, la defensa pedirá el abono de su ficha hasta el momento en que se resuelva la resolución de su contrato, causa que por motivos procesales no puede ir sustanciada con la anterior. El abogado de Acuña, Miguel Juane, solicitará que el despido del jugador sea declarado nulo porque entiende que, entre otros argumentos, éste se produce como represalia del club tras ser llevado a los tribunales, al tiempo que pedirá que se decrete improcedente, con carácter subsidiario de modo que el futbolista no sería readmitido en la disciplina deportivista y además recibiría la pertinente indemnización.