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62 Cultura MIÉRCOLES 18 10 2006 ABC La National Gallery de Londres celebra la mayor retrospectiva del maestro español realizada nunca en el Reino Unido. Desde hoy y hasta el 21 de enero, cuelgan en cuatro salas de la pinacoteca 46 pinturas de todas sus etapas. Un festín para los sentidos Velázquez, rey de Inglaterra TEXTO: NATIVIDAD PULIDO ENVIADA ESPECIAL LONDRES. Pintor de reyes, rey de pintores. Diego Rodríguez de Silva y Velázquez (1599- 1660) es codiciado por las principales pinacotecas del mundo, que se afanan por conseguir préstamos importantes para sus exposiciones. Pero programar una monográfica del maestro sevillano es una quimera para la mayoría de los museos. El Prado atesora casi la mitad de su producción y las grandes obras no suelen viajar. En España, coincidiendo con el tercer centenario de su muerte, se celebró una antológica en el Casón en 1960. Fue la primera vez que viajó a nuestro país La Venus del espejo La National Gallery volvió a prestar esta obra maestra al Prado en 1990, con ocasión de una muestra irrepetible, la más completa dedicada al artista, que reunió 79 de sus creaciones. Y volveremos a verla, junto a otros velázquez de la pinacoteca británica, el próximo año en el Prado, en Fábulas pintadas Menos ambiciosa que la de 1990, pero también de primer orden, es la antológica que hoy abre sus puertas en la National Gallery de Londres, con 46 telas de Velázquez. Nunca se había reunido tal número en Gran Bretaña, de ahí que sea un acontecimiento en este país. El lunes por la noche, los duques de Palma asistieron a una cena privada con organizadores de la muestra y prestadores. El comisario, Dawson Carr, explica detalles de la muestra a los numerosos periodistas que se dieron cita en el museo a Londres para visitar también la Tate Modern. Eso sí, ninguno de atrevió con los toboganes de Carsten Höller. Pero no procede del Prado toda la aportación española a la exposición. Se exhiben además tres soberbios lienzos: Don Cristóbal Suárez de Ribera del Museo de Bellas Artes de Sevilla; La túnica de José del Monasterio de El Escorial y La tentación de Santo Tomás de Aquino del Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela. Xavier Bray, conservador de pintura española de la National Gallery y comisario adjunto de la exposición, lamenta la ausencia del retrato de Juan de Pareja, que Gran Bretaña dejó escapar en los años 70 y que adquirió el Metropolitan. AFP Homenaje a Enriqueta Harris Londres se ha engalanado para recibir al genio español en su más señera pinacoteca, que se alza majestuosa en Trafalgar Square, en pleno corazón de la city Patrocinada por Abbey, del grupo Santander, se espera que la exposición (rinde homenaje a Enriqueta Harris, gran especialista en Velázquez, y que murió hace unos meses) sea visitada por más de 300.000 personas. Ya se han vendido 13.000 entradas anticipadas. La National Gallery es la institución que atesora más obras de Velázquez (nueve) fuera de España. Se unirán a otras tantas de distintas colecciones británicas. La Wellington Collection (Apsley House) aporta cuatro cuadros, que José Bonaparte sacó de España: El Papa Inocencio X El aguador de Sevilla Dos jóvenes en una mesa y Retrato de José Nieto Dawson Carr, conservador de pintura italiana y española de la National Gallery y comisario de la exposición, explicaba ayer con contagiosa efusión los pormenores de la exposición a la nutrida prensa extranjera que se dio cita en el museo. Carr agradece la generosidad del Prado, que ha cedido ocho obras: La fragua de Vulcano La Adoración de los Magos Felipe IV, cazador Francisco Lezcano Baltasar Carlos a caballo Mariana de Austria Marte y Esopo El museo español estuvo representado por Miguel Zugaza y Gabriele Finaldi, director y director adjunto del museo, respectivamente, quienes aprovecharon su viaje Se esperan más de 300.000 visitantes. Ya se han vendido 13.000 entradas anticipadas Bray subraya la pasión que siempre ha habido en el Reino Unido por Velázquez, a quien han considerado un héroe. El objetivo de la exposición, dice, es contar la vida de este inmenso artista a través de su pintura. La pinacoteca británica intentará hacer lo mismo en 2012 con otro maestro español, Goya, a través de sus retratos. Finaldi elogia esta gran antológica velazqueña: Es la exposición que Velázquez se merecía. Aquí vemos un Velázquez muy claro y limpio Ser o no ser: nuevas y falsas atribuciones del maestro Nadie se pone de acuerdo en el número de obras autógrafas de Velázquez. La horquilla oscila entre 90 y 120. De las 46 obras de la exposición, tan sólo una cuelga como atribuida a Velázquez: Baltasar Carlos, cazador de la Bristol Collection, copia de un cuadro del Prado. Pero no es la única sobre la que hay dudas. Finaldi apunta al retrato del conde- duque de Olivares, del Metropolitan, variante de otra tela del Prado. En este caso no se muestra como una atribución, a pesar de que hay quien cree que es de Mazo, yerno de Velázquez. La National Gallery ha dejado fuera de la muestra (se exhiben en la sala 30) las seis obras que la pinacoteca compró en su día creyendo que eran de Velázquez y que con el tiempo se ha descartado su autoría. Como el retrato de Adrián Pulido Pareja, hoy atribuido a Mazo. Esta pieza fue adquirida en 1890 por una cifra astronómica en la época: 55.000 libras. Xavier Bray deja entrever que otra obra expuesta Escena de cocina de la National Gallery of Ireland de Dublín) puede ser una copia o proceder del taller de Velázquez. Un lienzo muy similar, que cuelga junto a él, del Art Institute de Chicago, es mejor, advierte Bray, a quien tampoco convence la calidad del óleo que abre la muestra: Tres músicos El gran Velázquez, dice, surge con Vieja friendo huevos La principal novedad que arroja esta antológica es que, tras restaurar el retrato del Papa Inocencio X, de la Wellington Collection, se ha certificado que es obra autógrafa de Velázquez- -hasta ahora había sido cuestionada, se creía que sólo una parte era del maestro- -y que quizá sea tanto el esbozo preparatorio que hizo para el retrato definitivo (que atesora la Doria Pamphilj) como el cuadro que Velázquez trajo a España para el Rey. Es una obra muy fresca y espontánea, posiblemente tomada del natural- -dice el comisario- Velázquez se concentró en la cabeza del Papa Otra novedad ha sido descubrir, tras la restauración de La Tela Real de la National Gallery (estaba muy repintada) que se trata de uno de los mejores paisajes del maestro.