Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 18 10 2006 57 La National Gallery de Londres le dedica una restrospectiva a Velázquez, la mayor realizada en el Reino Unido El Bode Museum abre sus puertas en el corazón de Berlín, en la conocida como Isla de los Museos El escritor y premio Cervantes cumplía ayer 86 años, coincidiendo con la entrega del premio Vocento Los Reyes acudieron a Valladolid con el fin de entregar el galardón y saludar al novelista en su domicilio ción subrayó la vocación de Vocento como empresa por la defensa de la palabra y de los valores humanos. El claustro del palacio de Santa Ana se quedó pequeño, en especial cuando, tras la entrada de Don Juan Carlos y Doña Sofía, los invitados hicieron cola para saludarles. Dentro de un protocolo llevado al milímetro, la anécdota la protagonizó la consejera de Hacienda de la Junta de Castilla y León, Pilar del Olmo, que realizó un celérico esprint para dar la mano a los Reyes tras despistarse y quedar descolgada de la larga fila de invitados que saludaron a Don Juan Carlos y Doña Sofía. Antes de presidir la entrega del premio, Sus Majestades visitaron el histórico edificio de la Universidad de Valladolid, cuya Facultad de Medicina celebra su VI Centenario. Desde el Paraninfo se trasladaron al Palacio de Santa Cruz, donde visitaron una exposición en la que se refleja la trayectoria de la Facultad de Medicina. El comisario de la muestra, Anastasio Rojo, les explicó algunas de las peculiaridades de los fondos expuestos. La intensa jornada en la ciudad castellana y leonesa terminó con la presencia de los Reyes en el Teatro Calderón para asistir al concierto conmemorativo del 150 aniversario del periódico El Norte de Castilla La visita de Don Juan Carlos y Doña Sofía estuvo acompañada en todo momento por cientos de vallisoletanos que quisieron saludar personalmente a los Reyes. DISCURSO DE SU MAJESTAD EL REY GRAN ESCULTOR DE LA PALABRA E l premio Vocento nos congrega un año más, esta vez en la muy querida ciudad de Valladolid, para expresar el más profundo y merecido reconocimiento a quienes encarnan los mejores Valores Humanos en nuestra sociedad. Como toda sociedad madura que aspira a mayores cotas de progreso y perfección, necesitamos mirarnos en aquellos hombres, mujeres o instituciones que podemos reconocer como ejemplares por ser portadores de valores o cualidades dignas del mayor elogio y emulación. Vocento ha sido sensible a las cualidades y méritos que reúne don Miguel Delibes. En su persona y en su obra, por los que la Reina y yo sentimos especial afecto y admiración, hallamos múltiples y destacados valores que lo hacen merecedor de esta prestigiosa distinción. A partir de hoy, el elenco de personalidades galardonadas con el premio Vocento a los Valores Humanos se enriquece, de modo notable, al contar entre sus filas con tan extraordinario escritor. Y nos alegra sobremanera que la concesión de este premio a don Miguel Delibes se celebre, precisamente, en su ciudad natal de Valladolid y en el mismo día de su cumpleaños. También nos alegra que este acto coincida con la celebración esta tarde del 150 Aniversario de El Norte de Castilla del que don Miguel Delibes fuera director. Un gran periódico, tan prolijo en firmas ilustres, al que felicitamos sinceramente por su valiosa trayectoria de servicio a sus lectores, como destacado testigo de siglo y medio de la Historia de España sentida con el alma y el corazón de Castilla. Dirigimos a don Miguel Delibes una felicitación muy especial con el cariño y la gratitud que, desde hace tantos años, le debemos. Como ya afirmé hace casi doce años al entregarle el pre- El Rey, durante su alocución F. HERAS Delibes es ejemplar en muchas virtudes de su creación literaria y de su personalidad. Es ejemplo de hombre íntegro y completo, calificativos que le convienen como a muy pocos mio Cervantes a las Letras, Delibes es un escritor universal en la misma medida en que su obra encarna, de manera fiel y penetrante, la existencia y la experiencia vital de Castilla Delibes es ejemplar en muchas virtudes de su creación literaria y de su personalidad. Es ejemplo de hombre íntegro y completo, calificativos que le convienen como a muy pocos, y que describen a quienes se dotan de una particu- lar fortaleza moral y de una dignidad en las que reposan las más nobles actitudes. Como él mismo afirmó: Debemos escribir como somos. Entre el hombre que vive y el escritor que escribe no debe abrirse un abismo Si don Miguel Delibes ha sido capaz de concitar un consenso tan extendido sobre su persona y su obra, aplaudida por los escritores más cualificados, se debe a que todos han reconocido en él aquella excelencia que logra identificar y unir una obra con su creador. Por su estilo, por el terso español que las hizo nacer, sus obras han enriquecido el acervo común de todos los hispanohablantes. Nos ha proporcionado sutileza en el matiz y acendrada solidez en la descripción de sus personajes. Unas cualidades con las que ha cultivado los más variados géneros, moldeando la palabra que encarna el respeto, la verdad y la libertad. e su obra literaria destaca asimismo el que nos haya sabido reflejar al hombre, en toda su honda y compleja dimensión, mediante un lenguaje exacto, riguroso, medido y depurado. En Delibes, no únicamente en el creador, sino también en el hombre, la palabra no se gasta inútilmente, nunca ha sido vana. Es bella y precisa, de trazos nítidos y sabios, en el uso del envidiable acervo que atesora su vocabulario. Podría decirse que comparte con esos castellanos recios que pueblan su amplia obra, habitantes de la Tierra de Campos o del Valladolid de la llanura, un saber acuñado durante siglos, de paciente y silenciosa labor, de administrar lo que se dice y de callar lo que se ignora. De narrar sin prejuicios, con honradez y grandeza de espíritu, lo auténtico, lo esencial, sin dejarse llevar por lo accesorio. Adquiere especial relieve en el mundo de hoy otro de los grandes valores humanos que sobresalen en la ejemplar figura de don Miguel Delibes. Me refiero a su probada sensibilidad para estar atento al latido de la Naturaleza y apelar a su protección. Como ya afirmó en 1973, Todo cuanto sea conservar el medio es progresar; todo lo que signifique alterarlo, esencialmente, es retroceder... Un llamamiento, referido a la Naturaleza y dirigido a nuestras conciencias, que resulta especialmente acertado en estos inicios del siglo XXI. Delibes nos ofrece, en suma, una recta lección de universalidad estética, un ejemplo de grandeza en su sensibilidad, sencillez y humildad. Por todas estas virtudes, y por su condición de gran escultor de la palabra escrita en español, siempre sobria, inteligente y serena, transmitimos de corazón nuestra más afectuosa felicitación a don Miguel Delibes en la entrega del premio Vocento a los Valores Humanos 2006 que hoy recibe. D Delibes felicita a los Reyes por el nieto que esperan M. A. V. Los Reyes visitaron ayer a Miguel Delibes en su domicilio para felicitarle por el premio Vocento que horas antes el Monarca había entregado al hijo mayor del escritor. Los Soberanos, que llegaron a la casa del novelista a las 18.20 horas, fueron aclamados con entusiasmo por una multitud que llenaba los balcones y aceras de la calle. Ya en el piso, fueron recibidos por el escritor y dos de sus hijos, Miguel y Elisa, junto con Santiago de Ybarra y José María Bergareche, presidente y vicepresidente y consejero delegado, respectivamente, de Vocento. Ya en el salón, los Monarcas charlaron informalmente durante más de media hora con Miguel Delibes, quien les dio la enhorabuena por el nuevo nieto que esperan, el octavo. Pocos todavía comparados con los 18 que tiene él, como reconoció Doña Sofía. Así que los nietos fueron uno de los temas de la conversación, jalonada de anécdo- tas y ocurrencias de los niños que hicieron reír a todos, como las de Froilán, el hijo de la Infanta Elena, que, según la Reina, se portó estupendamente en el último bautizo, como compensación a las travesuras que había hecho en el anterior. Hablaron también de libros, ya que la Reina se interesó por algunos de los que abarrotan la biblioteca del novelista; y de caza, una de las grandes aficiones de Delibes que comparte con el Rey. Luego, antes de que los Reyes se despidieran, enviaron a buscar a algunos de los nietos de Delibes que alborotaban en el piso de arriba para hacerse la foto de familia. El escritor, que ayer cumplió 86 años, comió con uno de sus nietos mayores, Pancho Corzo Delibes, y su mujer, Susana, paella, carne y una tarta, en la que los jóvenes colocaron velas para que las soplara mientras le cantaban el cumpleaños feliz. Luego, se echó la siesta, como siempre, antes de recibir a los Monarcas.