Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 18 10 2006 Madrid 41 Los primeros chaparrones otoñales de importancia que ayer cayeron sobre la Comunidad madrileña dejaron un reguero de problemas. Atascos, accidentes de tráfico e inundaciones llegaron a colapsar la capital La lluvia y el caos se apoderan de Madrid TEXTO: MARÍA ISABEL SERRANO FOTO: ERNESTO AGUDO MADRID. Monumentales atascos dentro y fuera de la ciudad, accidentes de tráfico; viviendas, sótanos y polígonos industriales encharcados, calles y avenidas anegadas, riadas en el Metro Cayó la lluvia en Madrid y todo se convirtió en un caos. Hasta las siete de la tarde, los bomberos del Ayuntamiento de Madrid habían realizado 124 salidas; sus colegas de la Comunidad, más de 150. Las carreteras de acceso a la capital registraron, a lo largo de la jornada, más de 200 kilómetros de retenciones, convirtiéndose muchas vías- -especialmente la M- 30 y la M- 40- -en auténticas ratoneras. Se produjeron más de 80 accidentes de tráfico, la mayoría de poca gravedad, principalmente de chapa. En muchos momentos, la ciudad estuvo prácticamente colapsada. Ese fue, ayer, el panorama que presentaba Madrid con la llegada de las primeras lluvias otoñales. El agua comenzó a caer ya en la noche del lunes. No paraba de madrugada. A esas horas ya se notaron los primeros estragos: el túnel de la Cuesta de San Vicente se convertía, a eso de las seis menos cuarto de la madrugada, en una enorme laguna. Los bomberos tardaron cuatro horas en achicar el agua acumulada y tuvieron que dejar instaladas dos bombas extractoras para evitar una nueva acumulación de agua. filtraciones de agua. Algunos usuarios hablaban de verdaderas riadas en estaciones, escaleras y andenes. El corte se produjo entre las estaciones de Acacias y Oporto. En principio se dijo que este problema estaba provocado por las filtraciones de agua y barro que desprendían las obras en la M- 30 pero, a media mañana, se aclaraba que se debía al mal estado de los colectores de la red suburbana que se atascan cuando llueve porque se ha acumulado la suciedad Lo cierto es que la estación de Marqués de Vadillo, en esa línea 5, seguía cerrada a las dos de la tarde y los trenes no podían parar en ella; la pasaban de largo. La circulación, un vía crucis El tráfico en la capital también fue un verdadero vía crucis Hubo pocos minutos de tregua en toda la jornada. Se colapsaron las principales calles y avenidas (plaza de Castilla, Castellana, Recoletos, paseo del Prado, Atocha, Princesa, Doctor Esquerdo, Cuatro Caminos, Bravo Murillo... pero, también, la almendra central Sólo hasta media mañana ya se habían producido unos 80 accidentes de tráfico, justo el doble de un día normal en Madrid. Una buena parte de estos siniestros fueron relativamente leves ya que se trataba de golpes de chapa. De las 124 salidas de los bomberos del Ayuntamiento de Madrid, 86 estuvieron motivadas por la lluvia (35 por desagües, 23 por daños en fachadas y cornisas y 28 por caída de árboles y mobiliario urbano) el resto fueron servicios habituales de este cuerpo. Como agua bendita El tráfico pasó una de las jornadas más negras de los últimos años. Tanto fuera como dentro de la capital. Los conductores se encontraron irremediablemente atrapados en sus coches. Imposible avanzar. Miles de personas llegaron ayer tardísimo a sus trabajos. Sin embargo, no hubo tantos enfados como en otras jornadas caóticas a cuenta del agua porque, la mayor parte de los ciudadanos pensaba que, por fin, llovía en Madrid. Era una especie de agua bendita La M- 40 llegó a tener casi cincuenta kilómetros de retenciones en diversos tramos de su recorrido. En las horas Cientos de vehículos atrapados, ayer, entre Alcalá y Cibeles punta de entrada a Madrid estaban atascadas la A- 1 (Madrid- Burgos) la A- 3 (Madrid- Valencia) la A- 4 (Madrid- Cádiz) y la A- 6 (Madrid- La Coruña) Casi todas tenían más de 30 kilómetros de parones, lo mismo que la A- 5 (Madrid- Extremadura) la A- 42 (Madrid- Toledo) y la M- 45. Los madrileños que optaron por el Metro también se encontraron con problemas. Al menos en la línea 5, que estuvo cortada durante casi dos horas (desde las nueve menos cuarto a diez y media de la mañana) por culpa de las Cifras negras de la jornada Los bomberos del Ayuntamiento realizan 124 salidas; sus colegas de la Comunidad, más de 150. Hubo unos 200 kilómetros de retenciones en las circunvalaciones y las vías de acceso a la capital. Más de 200 accidentes de tráfico se habían registrado hasta media tarde, la mayor parte fueron golpes de chapa. La línea 5 de Metro estuvo cortada durante casi dos horas por culpa de las filtraciones de agua. Cruce de acusaciones Aprovechando el chaparrón, el PSOE y UGT de Madrid exigieron ayer un plan de movilidad coordinado entre el Ayuntamiento de la capital y la Comunidad de Madrid. La respuesta del PP fue inmediata: Antonio Beteta, portavoz en la Asamblea de Madrid, dijo que el caos se ha producido, sobre todo, en las carreteras del Ministerio de Fomento