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32 Internacional DESAFÍO NUCLEAR EN EXTREMO ORIENTE LUNES 16 10 2006 ABC Las sanciones de la ONU a Corea del Norte pretenden desmantelar sus ventas de armas, una de las primeras fuentes de ingresos del régimen estalinista. Mientras la pobreza abunda, a Kim Jong- Il se le atribuye una fortuna de 3.000 millones de euros Los negocios del gran timonel PABLO M. DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL SEÚL. Mientras más de la mitad de los 23 millones de habitantes de Corea del Norte no tienen para comer, el máximo dirigente del país, Kim Jong- Il, podría atesorar una fortuna superior a los 3.000 millones de euros. Así lo asegura un informe del Congreso de Estados Unidos que, junto a otros estudios de los servicios secretos de Corea del Sur, desvelan que la venta de armas es una de las principales fuentes de ingresos del régimen de Pyongyang. Según las estimaciones de Seúl, tan turbios negocios le reportan a Corea del Norte unos 117 millones de euros al año, una suma equivalente a la de sus exportaciones a Japón durante 2004. Por su parte, el Servicio de Investigación del Congreso norteamericano eleva tal cifra a varios cientos de millones de euros anuales, ya que sostiene que Pyongyang facturó unos 800 millones de euros entre 2001 y 2004 sólo por la venta de armas convencionales. Además, dichos análisis revelan que el régimen estalinista ha suministrado armamento a 18 naciones en vías de desarrollo, fundamentalmente de Oriente Próximo y África. En esta cartera de clientes destacan Estados tan conflictivos como Birmania, Etiopía, Ruanda, Zaire o Uganda, que habrían adquirido misiles balísticos y artefactos más convencionales como lanzacohetes, e incluso tecnología nuclear. tálogo de armas debido a su vasta red de contactos internacionales. Sin ir más lejos, el profesor Abdul Qadeer Khan, el padre de la bomba atómica paquistaní, confesó hace dos años que había vendido tecnología nuclear en el mercado negro mundial y que mantenía estrechos contactos con los científicos norcoreanos, a los que podría haber instruido y transferido sus progresos en tan explosiva materia. Por eso, la resolución 1718 de la ONU, auspiciada por EE. UU. y Japón, pretendía ser especialmente severa en el embargo de armas a Pyongyang. Sin embargo, finalmente se ha limitado a prohibir la venta de artefactos de gran tamaño, como tanques, aviones o barcos, debido a las presiones de China y Rusia para suavizar el texto final. No en vano, estos dos gigantes, que cuentan con derecho de veto en el Consejo de Seguridad, son los principales aliados del hermético régimen estalinista, destino de sus exportaciones de armas convencionales. Para no perder este mercado, la ONU se ha visto obligada a minimizar las sanciones, lo que ha generado cierta alarma en Corea del Sur y en Japón, los dos países más amenazados por el desafío nuclear de Pyongyang. Según un informe del Instituto de Asuntos Exteriores y Seguridad Nacional surcoreano, el vecino septentrional ha construido bases subterráneas de misiles en la franja oriental de su costa, por lo que dispondría de 250 cohetes apuntando a instalaciones militares de Japón, entre ellas algunas norteamericanas. Doscientos de estos artefactos serían del tipo Rodong, con un alcance de 2.200 kilómetros, mientras que 50 se corresponderían con la clase SSN- 6, con capacidad para recorrer entre 2.500 y 4.000 kilómetros. Mercado de misiles balísticos A unos precios que oscilan entre 1,5 y 3,1 millones de euros, Corea del Norte podría haber vendido también 500 cohetes Scud y otros 100 Rodong a Irán, Libia, Siria, Egipto, Yemen, Vietnam, Sudán o Pakistán. Por su parte, el más avanzado de los misiles norcoreanos, el Taepodong 2, costaría 16,4 millones de euros, lo que supone un verdadero capital en uno de los países más pobres y necesitados del planeta. De hecho, el 70 por ciento de los norcoreanos dependen del Sistema Público de Distribución de Comida, un organismo estatal que, apoyado en su momento por la ONU, distribuía diariamente raciones con 250 gramos de alimentos, lo que representa sólo el 40 por ciento de las calorías que requiere una persona para vivir. Como consecuencia de esta escasez, el 35 por ciento de los norcoreanos están expuestos a graves riesgos para su salud, y el 57 por ciento no comen lo suficiente. Las sanciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas contra Pyongyang por su ensayo nuclear agravarán aún más la difícil situación del país, pero pueden contribuir a debilitar la dictadura pilotada con mano de hierro por Kim Jong- Il, el gran timonel coreano. En este sentido, la Casa Blanca sospecha que Pyongyang podría incluir los ingenios nucleares en su amplío ca- Kim Jong- Il, el dictador norcoreano, toma una copa durante un encuentro en Pyongyang con periodistas de Corea del Sur AP Corea del Norte califica de mafiosas las sanciones de la ONU por su ensayo nuclear P. M. DÍEZ SEÚL. Tras conocer la resolución contra su país por la prueba nuclear de hace una semana, el embajador de Corea del Norte ante Naciones Unidas, Pak Gil- yon, abandonó el sábado la reunión del Consejo de Seguridad preso de la ira. Con bastante menos diplomacia de la que se le suponía, calificó de mafiosas las sanciones contra Pyongyang y advirtió de que el régimen estalinista considerará una declaración de guerra toda presión adicional por parte de Estados Unidos. Mientras Corea del Norte criticaba las medidas aprobadas, que van desde el embargo de armas y bienes de lujo hasta la inspección de sus barcos y la congelación de sus fondos económicos, el presidente de EE. UU. George Bush, se congratulaba de que el mundo está unido en la oposición a sus armas nucleares Una verdad sólo a medias por las reticencias que Washington ha encontrado por parte de China y Rusia en la redacción del texto, que fue finalmente suavizado. Con el propósito de seguir acercando posiciones frente al desafío nuclear de Pyongyang, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, visitará durante los próximos días China y Corea del Sur, por donde ya ha pasado este fin de semana el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Alexander Alexeyev, con un mensaje esperanzador. Pyongyang ha insistido en su voluntad de continuar con las negociaciones a seis bandas, puesto que apoya la desnuclearización de la península coreana sobre la base de la declaración conjunta de noviembre del año pasado afirmó el diplomático ruso. Por su parte, Seúl aplicará las sanciones del Consejo de Seguridad, pero no retirará sus inversiones en Corea del Norte. Estas se concentran en el polígono industrial de Kaesong, donde se han implantado varias empresas surcoreanas en plena zona desmilitarizada y en el complejo turístico del monte Kumgang.