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18 Nacional ELECCIONES CATALANAS ANÁLISIS LUNES 16 10 2006 ABC Pasqual Maragall fotografía a Carod- Rovira bromeando con una corona de espinas a las puertas del Santo Sepulcro AP La experiencia del tripartito ha sido tan devastadora que el presidente del Estatuto, Pasqual Maragall, fue forzado por su partido a retirarse de la primera línea política catalana Mil días de vértigo en el Dragon Khan TEXTO: IVA ANGUERA DE SOJO BARCELONA. La mayor montaña rusa de España, el Dragon Khan, se ha convertido en los últimos tres años en la metáfora del Gobierno catalán. La comunidad del oasis político ha cerrado los 23 años de pujolismo con una convulsión sin precedentes de la mano del Gobierno tripartito que desde el 22 de diciembre de 2003 preside Pasqual Maragall. El caso Carod el hundimiento del Carmel y el caso 3 la corona de espinas, la guerra del cava o las crisis fallidas de gobierno son sólo algunos ejemplos de los bandazos a los que ha estado sometida la frágil coalición pergeñada por José Montilla (PSC) y Joan Puigcercós (ERC) ante los ojos incrédulos de CiU. El hecho de que el presidente de la reforma del Estatuto, algo que no consiguió ni Jordi Pujol, haya sido forzado a la retirada por su partido demuestra hasta qué punto ha salido quemado de la Generalitat. Lo que paradójicamente no excluye la posibilidad de una reedición del Pacto del Tinell, esta vez con Montilla al frente. carnio de Maragall, cuando Carod era presidente en funciones. La reunión no solo abrió las primeras fisuras entre PSC y ERC- -los socialistas no fueron informados del encuentro- -sino que provocó también el primer enfrentamiento entre el presidente catalán y el líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, quien tuvo que presionar a conciencia para conseguir que Maragall cesara a Carod como consejero jefe. Aún así, el líder de ERC siguió formando parte del Ejecutivo catalán como consejero sin cartera hasta que, un mes después, ETA declaró la tregua unilateral en Cataluña. El siguiente incidente fue el provocada por el informe apócrifo sobre medios de comunicación en el que se señalaban las supuestas preferencias políticas de todos los medios catalanes y de Incidentes de camino Lo que los integrantes del tripartito han llamado incidentes de camino empezó apenas un mes después de la toma de posesión del Gobierno catalán, cuando ABC hizo público el encuentro del entonces consejero jefe de la Generalitat, Josep Lluís Carod- Rovira, con la cúpula de ETA, en Perpiñán. Un encuentro que se produjo, para es- Apenas un mes después de la toma de posesión llega la primera crisis, con el encuentro de Carod con ETA PSC, ERC e ICV dejaron claro el escaso margen de maniobra de Maragall al frenar los cambios en el Gobierno sus principales responsables, añadiendo quién debía ser merecedor de apoyo público y quien no. El informe fue atribuido al responsable de medios de comunicación en el Ejecutivo, Miquel Sellarès, un hombre de Carod que se convirtió en el segundo en abandonar el Palacio de la Generalitat, después del propio líder de Esquerra. Un nuevo cese que dejó en las filas republicanas la sensación de que estaban dejándose avasallar por el PSC. El desquite llegaría apenas medio año después, con el hundimiento de las obras del Metro en el barrio del Carmel. Los republicanos no dudaron entonces en señalar al consejero de Obras Públicas y Portavoz del gobierno catalán, Joaquim Nadal, para pedir su cese- -mientras en el Ayuntamiento de Barcelona, también gobernado por el tripartito, ERC e ICV se apresuraban a marcar distancias para dejar en la más absoluta soledad al alcalde Joan Clos- Finalmente, el PSC salvó al hombre de confianza de Maragall en el Govern, aunque ERC exigió a cambio la creación de un a Oficina Anticorrupción dependiente del republicano Josep Bargalló, con poderes sobre todas las administraciones públicas catalanas, ayuntamientos incluidos. Una exigencia que derivó, un año después, en una nueva crisis entre PSC y Esquerra. El punto crítico de la crisis devino, sin embargo, cuando Maragall insinuó en un Pleno de la Cámara autonó- Pasqual Maragall señala a Artur Mas durante el Pleno del 3 mica que CiU cobraba el 3 por ciento en cada concesión de obra pública, para defender a su gobierno. Una denuncia, nunca probada, que derivó en una investigación de la Fiscalía y, sobre todo, en el momento de peor imagen de los políticos catalanes en su conjunto y de Maragall en particular. Finalmente, una disculpa pública del presidente de la Generalitat y el compromiso de creación de la Oficina Antifraude cerraron, para muchos en falso, el peor enfrentamiento de la legislatura. Incidentes exteriores Después de eso, Carod volvió a poner en serios aprietos a la Generalitat con unas declaraciones en las que llamaba al boicot a la candidatura olímpica de Madrid. El motivo era el activo papel del secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, contra el reco-